Resolver las subvenciones estatales chinas es clave para calmar las tensiones comerciales

Por Emel Akan
09 de Noviembre de 2019 Actualizado: 09 de Noviembre de 2019

WASHINGTON — El nuevo acuerdo comercial parcial con Beijing no aborda las subvenciones chinas, una de las principales preocupaciones de la administración Trump y que impulsan iniciar una guerra comercial, y será difícil aliviar las tensiones entre Estados Unidos y China si la cuestión sigue sin resolverse, según los expertos.

Las subvenciones gubernamentales injustas y que distorsionan el comercio se han convertido en un problema importante en el sistema de comercio mundial. Y las normas de la Organización Mundial del Comercio (OMC) sobre subvenciones tienen muchas deficiencias, particularmente en lo que se refiere al modelo económico chino, según Chad Bown, investigador principal del Instituto Peterson de Economía Internacional, y Jennifer Hillman, investigadora principal de comercio y economía política internacional en el Consejo de Relaciones Exteriores.

En un documento publicado en octubre, Bown y Hillman argumentaron que la OMC debería revisar su definición de subvención, a la luz de las actividades de economías no sujeta a las leyes del mercado como la de China.

“China tiene elementos importantes de una economía que no es de mercado y aplica una serie de políticas que, aunque no se ajusten a la definición tradicional de la OMC, pueden tener el efecto económico de una subvención”, señala el documento.

Estos problemas no son nuevos en el sistema comercial, pero “las preocupaciones actuales se ven acentuadas por el tamaño económico de China y la evidencia de que China se está alejando aún más de los principios de la economía de mercado”.

En la última década, a través de fuertes subvenciones gubernamentales, China ha logrado crear sus propios campeones nacionales en industrias clave. Estos incluyen el acero, el aluminio y los paneles solares, industrias en las que el régimen chino fue acusado de fuertes subvenciones, según el documento.

Se desconoce la escala financiera de las subvenciones estatales de China, así como el alcance de los costos indirectos para la economía estadounidense y mundial.

Sin embargo, un estudio de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE) publicado en enero explica cómo las empresas chinas que operan en el sector del aluminio -tanto estatales como privadas- reciben apoyo gubernamental no convencional en forma de subvenciones al carbón y otros insumos, tasas de interés por debajo del mercado y descuentos del impuesto al valor agregado.

Estas subvenciones han ayudado a China en los últimos 15 años a crecer como el principal productor de aluminio por un amplio margen, según la OCDE. Estas prácticas de mercado explican la persistencia del exceso de capacidad en la industria que deprime los precios del aluminio a nivel mundial y amenaza la supervivencia de otros productores en todo el mundo.

Los recursos permitidos por la OMC para contrarrestar las subvenciones estatales chinas fueron insuficientes para resolver los problemas relacionados con el acero, el aluminio y los paneles solares, según Bown y Hillman. Como resultado, la administración Trump comenzó a imponer aranceles a las importaciones de acero y aluminio en 2018, alegando preocupaciones de seguridad nacional.

Y para los paneles solares, la administración impuso una protección integral bajo la Sección 201 de la Ley de Comercio de 1974 para apoyar a los productores nacionales que son perjudicados o amenazados por la competencia extranjera.

‘Increíblemente difícil’

Las dos economías más grandes del mundo anunciaron el 11 de octubre que habían llegado a un acuerdo comercial parcial, en principio, sobre propiedad intelectual, servicios financieros y agricultura.

El presidente Donald Trump dijo que podría haber dos o tres fases en las negociaciones comerciales con China. Ambas partes están trabajando activamente para finalizar el acuerdo de la “primera fase” para su firma. Sin embargo, todavía existe mucha incertidumbre sobre la fecha de una reunión bilateral entre Trump y el líder chino Xi Jinping.

Será “increíblemente difícil” que las subvenciones formen parte de un acuerdo de “segunda fase”, según Jude Blanchette, presidente de Freeman en Estudios sobre China en el Centro de Estudios Estratégicos e Internacionales.

China no dio ningún indicio de cómo recortará las subvenciones estatales y, políticamente, parece que no hay intenciones para hacerlo, dijo en una conferencia de prensa el 29 de octubre.

“Creo que hay una razón por la que en ninguna parte de las negociaciones hemos estado realmente cerca de hacer mella en las subvenciones chinas”, señaló. “Este será el punto de fricción. Eso es lo que va a hacer que sea tan difícil”.

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