Todos les advertían que no adopten a esta niña pero su terrible historia les llegó al corazón

Por La Gran Época
20 de Marzo de 2019 Actualizado: 28 de Marzo de 2019

Conoce a la niña que sufrió una terrible vida de maltrato y que los medios de comunicación llamaron “como la niña de la ventana” o “la niña salvaje”. Sin embargo, ella tuvo otra oportunidad cuando una valiente y amorosa pareja la adoptó e hizo que ella supere toda su trágica y famosa experiencia de vida.  

Bernie y Diane Lierow tienen cinco hijos. Amaban tener una gran familia, pero a medida que sus hijos crecieron y se fueron de casa, la pareja se dio cuenta que tenían más amor para dar y hablaron sobre adoptar una hija.

No tomó mucho tiempo para que la pareja se decida y pronto asistieron a un evento de adopción local en donde las posibles familias se reunieron con muchos de los niños.

Ella estaba rodeada de niños, pero de inmediato se concentró en una foto en blanco y negro de una niña que no estaba allí. Atraída por ella, se paró frente a esa foto granulosa en el tablón de anuncios y pidió saber más.

Diane dijo: “Simplemente me sentí atraída por ella, algo sobre su rostro y su expresión”.


La pareja preguntó detalles de la niña, pero la agencia automáticamente les advirtió que no lo hicieran.

Bernie contó: “Todo lo que nos decían era, no la quieres”.

Pero la pareja siguió presionando, porque realmente sentían que necesitaban saber más.

“Finalmente, una de las mujeres le dijo a mi esposa, hay algo malo con ella, no está a la altura”, recordó Bernie.

La pareja no estaba lista para dejar ir a esta niña, por lo que pidieron más información, profundizando en sus antecedentes a través de conversaciones con los asistentes sociales, quienes contaron un cuento desgarrador que finalmente los llevó a la policía.

Descubrieron que esta niña  sufrió una famosa y horrible vida de abandono.


Danielle Crockett es conocida por muchos como “la niña en la ventana“.

En 2005, la policía de Plant City, Florida, recibió una llamada de una vecina preocupada de que algo extraño y horrible sucedía en una casa cercana.

Sabían que una mujer vivía allí con su novio, pero nunca vieron ningún signo de una niña, hasta que un día se asomaron y vieron una carita pequeña y demacrada mirando por la ventana.

Fue solo en una ocasión y luego nunca más. Pero la vecina recordó sus ojos perdidos y su rostro hundido y lo reportó a las autoridades.


La policía llegó junto con los detectives de abuso infantil, el detective Mark Holste y su compañera y descubrieron una escena inhumana. Después de romper una ventana para entrar a la casa, una de las dos detectives salió tambaleándose y vomitó.

Una de las investigadoras estaba apoyada en el auto, llorando, cuando llegó Mark. Él le preguntó si la habían agredido, si ella estaba herida.

“No, es solo uno de los peores casos de abandono que alguna vez haya visto”, le respondió.

La severidad fue pronto evidente para Mark, quien descubrió un hogar cubierto de heces y cucarachas, “literalmente decenas de miles de ellos crujiendo bajo mis pies mientras caminaba”, y totalmente inhabitable. Sin embargo, la casa estaba realmente habitada: una mujer robusta exigió saber por qué la policía estaba allí y sus dos hijos adolescentes estaban en la asquerosa sala de estar también. Luego, cuando Mark se aventuró más adentro del edificio, vieron que efectivamente había una niña atrapada dentro.

En la parte posterior de una casa, en una habitación del tamaño de un armario, estaba un colchón manchado, con una pila de pañales y una niña pequeña y desorientada.


Después de haber sufrido años de abandono y terribles condiciones de vida, la niña de 7 años tenía solo 21 kilos. Danielle no podía hablar, no podía comer comida sólida, estaba cubierta de piojos y picaduras de insectos y pesaba casi nada mientras la levantaba y salía de la casa con ella.

Mark relató a The Floridian: “La declaración de la madre fue; estoy haciendo lo mejor que puedo”. “Le dije, ‘¿Lo mejor que puedes? ¡Es terrible!”.

El espantoso descubrimiento conmocionó a la nación y el artículo de The Floridian de 2009 sobre este caso ganó un Pultizer.

Aunque Danielle no era sorda o autista y había sufrido otros desórdenes físicos o cerebrales, tenía años de retraso en el desarrollo mental y estuvo casi en coma por un largo tiempo después de su rescate. La psicóloga Kathleen Armstrong explicó a The Floridian: Alrededor del 85 por ciento del cerebro se desarrolla dentro de los primeros cinco años de vida, Danielle fue completamente privada de eso.

La niña estaba mentalmente en algún lugar entre 0 y 6 meses, a pesar de tener 7 años.

Los médicos llamaron a su condición “autismo ambiental”, sugiriendo que debido a que había estado privada de la interacción por tanto tiempo, se había completamente “retirado en sí misma” y nunca aprendió a relacionarse con las personas ni a ser receptiva.

La jueza Martha Cook, quien supervisó la audiencia de Danielle expresó: “Esa niña, me rompió el corazón”.

Su madre biológica perdió sus derechos parentales inmediatamente y Danielle pasó seis semanas recuperándose en un hospital antes de ser dada de alta. Luego fue colocada en un hogar adoptivo grupal, mientras las autoridades se preocupaban por algún lugar que pudiera ir y que le brindaran cuidado. Algunos pensaron que el mejor de los casos sería un agradable asilo de ancianos.

Danielle no se adaptó. ¿Cómo podría alguien esperar que lo haga?

Su comportamiento fue errático, especialmente cuando se trataba de comida. Habiendo muerto de hambre durante años, si veía comida cerca se abalanzaba para comerla. Ella tenía explosiones fuertes y agitadas al azar, se escondía en un rincón o no sabía cómo estar cerca de las personas y esto duró más de un año.

Pero un año y medio después, su asistente social decidió intentar encontrarle un hogar permanente. Parecía imposible: ¿por qué alguien adoptaría a una niña salvaje, a veces indiferente, entre todos los niños que necesitaban un hogar?

Cuando la pareja leyó todo esto en los informes, fue “muy desalentador”.

Diane recordó: “Me hizo llorar, solo por leer cómo la mantuvieron y las condiciones en la que fue encontrada”. “Fue increíble cómo logró sobrevivir con todo lo que le pasó”.

Pero sentían que Danielle estaba destinada a ser parte de su hogar y comenzaron a visitarla en sus clases de educación especial.


Diane contó:  “Cada vez que la veíamos, ella hacía algo nuevo que no había hecho antes”. Durante su primera visita, hizo un claro contacto visual con Bernie, e incluso se acercó.

Continuó: “Fue muy alentador”. “Fue como si una pequeña persona estaba allí adentro”.

“Ella es accesible, no va a ser fácil, eso es seguro”, señaló.

Bernie se sintió de manera similar. Después de conocer a Danielle, tuvo un sueño y se sintió como si le estuvieran encomendando a esta niña. Se sintió como si le dijeran, “cuídala”.

Pero no dejaron ese miedo hasta que la pareja le dio la bienvenida en su casa.

Diane comentó: “No sabíamos si ella alguna vez podría comer con un tenedor y una cuchara”. “Comienzas a darte cuenta, ‘No sé qué tan lejos progresará esta niña'”.

La pareja, en una entrevista en 2009 explicó que la niña tenía berrinches siete u ocho veces al día y odiaba caminar a cualquier lugar. Eso significaba gritar a todo pulmón y tirarse al piso. La comida seguía siendo un área delicada para Danielle que comía hasta vomitar, porque todavía no podía tener control.

Aun así, tanto Diane como Bernie la amaron como a su propia hija. Con mucha persistencia y amor, Danielle comenzó a progresar.

Aprendió a usar el baño sola y comenzó a asumir muchas de sus tareas de autocuidado. Las cosas que parecen triviales, como cepillarse los dientes, fueron pasos monumentales para Danielle y lo hizo con el apoyo y el esfuerzo de la pareja.

Diane destacó a CBN en 2012: “Superó todas las expectativas que los especialistas tenían para ella, en el momento que la encontraron”. Bernie señaló a OWN en 2014.”Pequeños pasos son grandes pasos para alguien que está en su condición”. “Aprendió a hacer cosas que nunca pensamos que sería capaz de hacer”.

El habla es todavía un área difícil para Danielle, pero ella saluda a Bernie de vez en cuando con un “hola papá” e incluso dice “te amo” a sus padres.

Como sufrió un trato terrible de su madre biológica, la pareja aprendió que Danielle era cautelosa con las figuras femeninas y maternas. Socializaba lentamente pero “pero lo superó”.

Bernie explicó a OWN en 2014: “Sigue siendo agresiva con la comida”. Por lo tanto, deben tener cuidado de no dejar que ella coma sola.

Pero la forma en la que Danielle fue progresando, la pareja ahora tiene más esperanza. “Ser parte de la sociedad sería una gran ventaja”, aseguró Bernie.

La vida de Danille te da esperanza porque al final conoció la felicidad, supo lo qué es una verdadera familia y aprendió todo para poder socializar de nuevo, gracias al esfuerzo y amor de sus padres adoptivos. ¡Con amor todo se supera!

Mira una entrevista con Bernie y Diane a continuación:

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Mira la vida cotidiana de Danielle en el siguiente video:

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