¿Por qué la CIA predice una “provocación” de Corea del Norte en los próximos días?

06 de Octubre de 2017 Actualizado: 06 de Octubre de 2017

El dictador norcoreano Kim Jong Un podría lanzar un misil o tomar alguna otra acción premeditada para el Día de Colón (también conocido como “Día de la Raza” o “Día de los Pueblos Originarios”), pero eso no hace al dictador irracional, sugirió un alto funcionario de la CIA para la Península Coreana.

Sin especular sobre lo que Kim podría hacer exactamente, Yong Suk Lee, subdirector adjunto del Centro de Misiones de Corea de la CIA, dijo a los estudiantes y reporteros de la Universidad George Washington que esperaba una nueva provocación de Kim el 10 de octubre.

“Le dije a mi personal que el 10 de octubre es el día de la fundación del partido obrero coreano, es este martes en Corea del Norte, pero este lunes, se festeja el Columbus Day en los EE. UU., así que estén cerca de sus teléfonos”, señaló.

Miedo racional

Hablando en un panel en la conferencia 2017 de la CIA “Ethos and Profession of Intelligence”, Lee dijo que Kim no era el actor irracional que muchos creían que era y que la postura amenazante de Estados Unidos contra su régimen era crucial para mantenerlo bajo control.

“Hay una claro propósito en lo que Kim Jong Un está haciendo. De hecho, no creo que lo haga realidad”, expresó Lee, quien estudió Corea del Norte durante 24 años.

Hay maneras claras y predecibles de restringir el comportamiento de Corea del Norte, pero esas restricciones se rompieron en los últimos años.

“Desde el final de la guerra coreana, lo que limitó el comportamiento de Corea del Norte es por un lado el temor al abandono de China y por el otro el miedo de un ataque de EE.UU. ”, indicó.

Actualmente, Kim no tiene miedo de ninguna de estas 2 posibilidades, comentó Lee.

Con ese fin, sugirió que la clara posición del presidente Donald Trump sobre Corea del Norte resulta beneficiosa.

“La claridad de la firme declaración del Presidente, el claro propósito demostrado sobre el terreno con nuestros aliados surcoreanos en la misma línea, creo que debe continuar y que en realidad necesita probablemente aumentar”, afirmó.

El Factor China

Si bien tanto China como Estados Unidos endurecieron su posición hacia el régimen de Kim, todavía no alcanzaron el grado necesario para frenar su comportamiento.

Estados Unidos necesita seguir realizando ejercicios militares como las maniobras conjuntas con aliados surcoreanos y los vuelos de bombarderos B1 que pasaron cerca de la costa norcoreana en septiembre, dijo Lee.

Fuertes manifestaciones militares disuaden a Corea del Norte y motivan al régimen chino a actuar, agregó.

“La única forma en que (China) presionará a Corea del Norte es si están convencidos de la seriedad del propósito de Estados Unidos”, aseguró.

“Su principal objetivo estratégico no es traer paz y estabilidad a la Península Coreana, el objetivo estratégico de China es frustrar a Estados Unidos y mantener una división permanente de la Península Coreana con la visión muy cínica de que quieren esa zona de amortiguación entre el río Yalu y la Demilitarized Zone (DMZ)”, detalló.

Conflicto Interno

Los que esperan que Estados Unidos pueda reducir las tensiones con Corea del Norte, tal vez no entiendan aspectos del conflicto, sugirió Lee.

El régimen de Corea del Norte demonizó constantemente a los Estados Unidos, utilizando la amenaza de una invasión estadounidense y las sanciones en curso para justificar la política del régimen de “Song-un” o política militar primero.

Song-un da prioridad a las necesidades de los militares sobre todos los demás asuntos del estado, incluyendo la alimentación de la población civil.

El enfoque exige un peligro claro y presente, el enemigo fundamental del régimen, Estados Unidos.

“Corea del Norte es un organismo político que prospera en la confrontación”, señaló Lee, describiendo esto como una de las lecciones más importantes que aprendió a lo largo de dos décadas de estudio sobre Corea del Norte.

“Uno de los grandes escollos para el diálogo es que si llegamos a un buen lugar, Corea del Norte va a tener que explicar a su pueblo que de repente ‘somos amigos de Estados Unidos’. Corea del Norte solo existe para oponerse a Estados Unidos, así que ¿cómo vas a explicarle a tu población lo que hiciste en los últimos 60, 70 años de sacrificio?”, explicó.

“Al final del día, toda la política es doméstica”, sintetizó.

Bravuconada vs. Bombas

Los temores de que Kim lanzará un ataque nuclear contra Los Ángeles no están bien fundamentados, sugirió, y señaló que el objetivo principal de Kim es permanecer en el poder, algo que probablemente no sucederá si provoca una guerra con Estados Unidos.

“Quiere gobernar durante mucho tiempo y morir en paz en su propia cama”, dijo Lee.

Los líderes de las democracias pueden retirarse, añadió. Pueden escribir algunos libros, dar discursos y pasar a otras cosas.

“Esa no es una opción para Kim Jong Un, no es una opción para Assad, o ganas y te quedas en el poder… o lo pierdes todo”, manifestó.

“Tenemos la tendencia en este país y en otros lugares a subestimar el conservadurismo que existe en estos regímenes autoritarios”, apuntó.

Las élites norcoreanas también saben el costo de la guerra con Estados Unidos, dijo.

“Créame, las élites norcoreanas no están interesadas en poner sus caras en una baraja de naipes”, añadió.

Durante la invasión de Irak en 2003, las tropas estadounidenses recibieron naipes con fotos de figuras importantes del gobierno del presidente Saddam Hussein. Las mismas se utilizaron para ayudar al personal militar a reconocer las personas buscadas del lugar.

Guerra accidental

Sin embargo, la racionalidad no excluye la posibilidad de una guerra. Lee advirtió que la situación en la Península Coreana, donde los barcos de la armada norcoreana y surcoreana se enfrentan cara a cara en el Mar Amarillo, podría escalar en cualquier momento.

“Estamos preocupados”, dijo. “Tropezando con un conflicto, ese riesgo existe en cualquier momento en la península de Corea”.

Esa tensión se ve amplificada por las recientes provocaciones de Kim, explicó Lee.

“Creo que Kim Jong Un y los propios norcoreanos calcularon mal. Querían nuestra atención, créanme, ahora tienen toda nuestra atención”, aseguró.

El mismo sentimiento fue repetido por el compañero panelista Michael Collins, subdirector asistente de la CIA para el Centro de Misiones de Asia Oriental.

“Con cada escalada en aumento, están elevando el umbral para que Estados Unidos y otros acepten o presionen en contra de eso”, dijo Collins.

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