Un hombre encuentra a un niño que debería estar en la escuela y hace algo que su madre nunca olvidará

Por La Gran Época
04 de Febrero de 2019 Actualizado: 04 de Febrero de 2019

¿Qué haces cuando ves a un niño afuera solo, deambulando sin rumbo y estás seguro que debería estar en la escuela?

Para cualquier padre preocupado, su primer pensamiento sería el bienestar del niño y ¿qué pensarían los padres del niño al saber que su hijo está fuera del salón de clases?

J. Norwood se detuvo en Dunkin’ Donuts para tomar su café diario, cuando se dio cuenta que había un niño que “definitivamente debería estar en la escuela porque era de mañana”, escribió en un artículo publicado en febrero de 2016 en Love What Matters.

Vio cómo el niño “deambulaba” por la gasolinera, donde se encuentra la tienda de Dunkin’ Donuts, cuando un anciano le preguntó por qué no iba a la escuela.

Norwood, que estaba sentada cerca, escuchó su conversación.

“El chico respondió que lo habían intimidado mucho porque actúa diferente a la mayoría de los niños”, así que salió y caminó por la calle hasta la gasolinera.

En este caso, el caballero le dice al niño que elija su dona favorita y se sientan a charlar.

“Podía oír al hombre decir que se sentía como si lo hubieran enviado allí para ayudar al niño, porque normalmente nunca se detiene a tomar café, pero por alguna razón hoy lo decidió”.

Una vez que el niño terminó su dona y los dos disfrutaron de una breve pero amigable conversación, el hombre le ofreció al niño su teléfono. Era hora de que su madre, que no sabía que su hijo no estaba en clase, viniera a recogerlo.

Por la bondad de su corazón, el hombre invitó al niño una dona con el deseo de compartir un poco de afecto, en especial por el hecho que fue víctima de bullying. Tal vez su encuentro estaba predestinado, como cree el anciano caballero.

Por fin, la madre del niño llegó a recogerlo y antes de partir le ofreció al hombre algo de dinero por la dona, y Norwood relató que él no quiso ni dinero, ni decir su nombre.

Imagen ilustrativa (Crédito: Shutterstock/Simon Mayer)

Todo lo que quería era que tanto el niño como su madre rezaran por su difunta esposa.

Y así concluyó el cálido encuentro en Dunkin’ Donuts.

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