Un lado positivo de la pandemia podría ser el distanciamiento económico de China

Por Emel Akan y Jan Jekielek
22 de Abril de 2020
Actualizado: 23 de Abril de 2020

WASHINGTON–La pandemia del COVID-19 va a tener serias implicaciones sobre cómo piensan las empresas en torno a China. El sentimiento agrio contra el régimen comunista chino que se produjo en las últimas semanas, puede obligar a muchas juntas corporativas a alterar toda su cadena de suministro en muy poco tiempo.

Según Kyle Bass, gerente de fondos de cobertura y fundador de Hayman Capital Management, habrá un “desacoplamiento forzado” de China, lo cual significa cortar los lazos económicos por razones nacionales y estratégicas.

“La miseria que China ha traído al resto del mundo con este virus realmente ha estado brillando una luz desinfectante en las cadenas de suministro mundiales”, dijo Bass, en una entrevista para el programa “American Thought Leaders” de The Epoch Times.

“Piensen en esto, tenemos democracias occidentales que dependen casi por completo de una cadena de suministro en una nación totalitaria y comunista. En realidad es una locura cuando lo ves así”.

Si hay un lado positivo en esta pandemia, dice Bass, será la aceleración del desacoplamiento.

Según una encuesta realizada en marzo por la Cámara de Comercio y la consultora estadounidense PwC, una de cada cinco grandes empresas estadounidenses que operan en China informa que el coronavirus acelerará el proceso de desacoplamiento. Ellos ahora indican un mayor potencial de desacoplamiento económico entre los dos países en comparación con una encuesta similar en 2019.

Sin embargo, más del 40 por ciento de los encuestados todavía creen que sería imposible cortar los lazos económicos con China.

Bass criticó a las compañías estadounidenses por hacer la vista gorda ante los abusos de los derechos humanos en China.

“¿Te imaginas si le explicas a alguien que estás haciendo negocios con un régimen que tiene más de un millón de presos de conciencia encerrados y que está ejecutando diariamente la sustracción de órganos vivos en esta población de presos políticos? Y sin embargo, personas como Blackstone no pueden esperar para invertir más dinero en China. Gente como Sheldon Adelson no puede esperar para abrir otro casino en Macao”, dijo Bass.

“Porque simplemente dejan que el dinero los ciegue a los abusos flagrantes de los derechos humanos de quizás uno de los regímenes más tiránicos que jamás haya existido. Es una locura”.

Responsabilizar a China

La opinión pública en los Estados Unidos ha cambiado significativamente contra el régimen chino en las últimas semanas, ya que la mayoría de las personas culpan al PCCh por encubrir el origen del virus y retener información sobre el alcance del brote en la ciudad china de Wuhan.

Según una encuesta de Harris Poll realizada entre el 14 de marzo y el 5 de abril, el 72 por ciento de los estadounidenses culpan al gobierno chino por informar incorrectamente el impacto del virus en China.

Otra encuesta realizada por el Centro de Investigación Pew en marzo encontró que aproximadamente dos tercios de los estadounidenses ahora tienen una visión desfavorable de China.

Un número creciente de legisladores en los Estados Unidos, el Reino Unido, Australia y Canadá han comenzado a hablar sobre “reparaciones y lograr que el gobierno chino pague por sus acciones malignas”, dijo Bass.

Él señaló que los think tanks y los profesores de derecho ya han planteado la idea de la responsabilidad legal y financiera de China por el brote.

“Hay muchas cosas que el gobierno puede hacer aquí para hacer que China pague por sus acciones”, dijo Bass.

Sugirió que el gobierno de los Estados Unidos podría perseguir a las empresas estatales chinas y hacerse cargo de sus activos internacionales, como propiedades en los Estados Unidos y acciones emitidas en los mercados financieros occidentales. Estados Unidos incluso podría cancelar sus billones de dólares de valores del Tesoro de los Estados Unidos en poder de China, dijo.

China poseía alrededor de USD 1.09 billones en deuda estadounidense hasta febrero, según el Departamento del Tesoro de Estados Unidos. China es el segundo mayor acreedor extranjero de Estados Unidos, después de Japón, con USD 1.26 billones.

“Lo que podemos hacer es utilizar la base fundamental de nuestros países, el estado de derecho, y podemos ejercer y hacer cumplir nuestras leyes sobre ellos por su malversación”, dijo Bass. “Así es como nivelamos el campo de juego contra un actor tan tiránico y mentiroso”.

Japón ofrece dinero para desacoplar

El gobierno japonés anunció recientemente que apoyaría a las empresas nacionales que mueven la producción fuera de China. El primer ministro Shinzo Abe está reservando cerca de USD 2250 millones del paquete de estímulo para ayudar a las empresas japonesas a desacoplar sus cadenas de suministro de China, especialmente aquellas en la fabricación de alto valor agregado.

Bass cree que el gobierno de los Estados Unidos debería hacer lo mismo.

Es un “imperativo moral” para el gobierno de los Estados Unidos reservar capital para ayudar a las empresas estadounidenses a abandonar China, dijo.

La administración Trump está preparando una orden ejecutiva que ayudaría a reubicar las cadenas de suministros médicos desde el extranjero a los Estados Unidos ya que el brote expuso un nivel peligroso de dependencia de China.

Bass dijo que la pandemia ha obligado al gobierno de Estados Unidos a revisar la excesiva dependencia de medicamentos y equipos médicos que tiene Estados Unidos hacia China.

Muchos creen que el dominio global de Beijing en la fabricación de medicamentos y equipos médicos plantea una amenaza de seguridad nacional para los Estados Unidos y otras naciones.

Sin embargo, las compañías estadounidenses pueden enfrentar desafíos para alejar la producción de China.

Durante los últimos años, las compañías que operan en China han sido bloqueadas para transferir sus ganancias fuera del país, y durante las últimas semanas, el régimen chino ha comenzado a exigir permisos para mover las cadenas de suministro, dijo Bass.

“Las empresas que hacen negocios en China, ya sean Intel o Sony o BMW o Chevron, no han podido obtener sus ganancias en dólares de China desde el cuarto trimestre de 2016”, dijo. “Y ahora nos dicen que quizás no puedan sacar sus cadenas de suministro”.

Salir de China

La mayoría de las grandes empresas han invertido mucho en instalaciones y recursos humanos en China para obtener acceso al mercado chino, y ya han “renunciado” a sus propiedades intelectuales como precio de entrada, dice Steve Abbott, consultor de Patina Solutions, una consultoría de cadena de suministro.

Las empresas pueden salir de China “siempre y cuando los acuerdos contractuales no prohíban el cambio de las fuentes de suministro”, dijo a The Epoch Times.

Sin embargo, romper los acuerdos contractuales en empresas conjuntas donde los contratos involucran capital, ingresos o participación de capital será un trabajo pesado para muchas corporaciones estadounidenses, dijo.

Abbott cree que los gobiernos pueden apoyar la dotación de recursos para las operaciones nacionales al proporcionar capital o préstamos de bajo costo para desarrollar la capacidad nacional. Estos fondos también se pueden utilizar para compensar las sanciones potencialmente impuestas por China.

Sin este tipo de apoyo, las empresas “encontrarán muy difícil abandonar estas relaciones”, dijo.

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