Varios instagramers se enferman tras bañarse en este lago tóxico gallego

Por 20minutos.es
14 de Julio de 2019 Actualizado: 14 de Julio de 2019

El Monte Neme, ubicado en la comarca de Bergantiños (A Coruña), se ha convertido en toda una atracción turística para los posteos de Instagram debido a su paradisíaco lago turquesa. Sin embargo, bañarse en sus aguas tiene consecuencias: varios usuarios de esta red social ya han manifestado problemas de salud por haberse metido en ellas.

Este fotogénico lago es en realidad una balsa perteneciente a una antigua mina de wolframio que estuvo en funcionamiento desde la II Guerra Mundial hasta 2012. Los nazis extraían de esta mina ese material para fabricar diversas armas de combate y municiones.

Sin embargo, el desconocimiento ha hecho que muchos usuarios se adentraran en este lago tóxico para posar en una fotografía.

“Estuvimos con vómitos y ronchones en la piel una semana”, comenta Uxía, una de los usuarias de Instagram afectadas. “Yo me recuperé a los 6-7 días, pero a Cris la tuvimos que llevar al hospital porque se le caía la piel y le recetaron medicamentos… Una movida”, apunta poco después. A pesar de haberlo pasado “un poco mal”, asegura, “la foto lo valía”.

Tal y como apunta Manuel Ferreiro, médico adjunto del servicio de urgencias del Complejo Hospitalario Universitario de A Coruña (CHUAC) “si nos bañamos puntualmente lo más probable son problemas oculares e irritativos, irritación de las mucosas oculares e irritaciones cutáneas. Si es de una manera prolongada e ingerimos algo de agua, fundamentalmente trastornos digestivos, vómitos y posteriormente diarrea. Si es un baño corto no sería grave. El problema de estas balsas es la filtración de esos metales pesados a aguas subterráneas y que eso llegue a un consumo de los habitantes de la zona en traídas de agua”, indica en declaraciones a la Cadena COPE.

A pesar de que esta afectada sostiene que no vieron ningún cartel avisando del peligro y se aventuraron al agua porque “había unos chicos bañándose”, otro usuario le ha respondido de manera contundente en la misma red social: “En la entrada de la mina ya pone un ‘prohibido el paso’ que evidentemente se sobreentiende que también es un ‘y el baño”.

Por su parte, el colectivo Salvemos A Cabana ya ha pedido a la Xunta de Galicia un mayor “control administrativo” debido a los “riesgos para la seguridad y la salud” de esta mina abandonada, según recoge Diario de Pontevedra.

La plataforma ecologista exige el drenaje y el sellado de las balsas mineras ante el riesgo de accidentes y la toxicidad demostrada del agua de las balsas, donde existe una “alarmante presencia” de elementos como el aluminio que supone un “riesgo para la salud pública y los ecosistemas”.

La asociación denuncia que en el monte Neme se ha incumplido la legislación aplicable tanto a nivel autonómico como europeo.

Censuran, por tanto, la dejadez de la Xunta al respecto y piden al Gobierno gallego una “solución efectiva” que prohíba el acceso a la mina de wolframio abandonada en la que hay balsas de residuos tóxicos mineros.

En la actualidad, existen unos carteles prohibiendo el paso, pero nada lo impide físicamente. De hecho, en la red social Instagram hay más de 2.000 publicaciones localizadas en esta ubicación.

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