Cambio en la política de seguridad: Estados Unidos reducirá la admisión de refugiados

01 de Octubre de 2017 Actualizado: 01 de Octubre de 2017

WASHINGTON – El presidente estadounidense Donald Trump redujo las admisiones de refugiados para el año fiscal 2018 a 45.000. Esto representa una disminución del 47 por ciento con respecto a los 85.000 refugiados que el ex presidente Barack Obama admitió en el año fiscal 2016.

Las 45.000 admisiones de refugiados se dividen por regiones: 19.000 de África, 17.000 del Cercano Oriente y Asia meridional, 5.000 de Asia oriental, 2.000 de Europa y Asia central y 1.500 de América Latina y el Caribe.

Obama había aumentado el límite máximo a 110.000 antes de dejar el cargo, pero la administración de Trump redujo las admisiones a unos 54.000 en el año fiscal 2017.

El nuevo límite máximo es el más bajo después del 11 de septiembre, cuando un promedio de 27.000 refugiados por año fueron admitidos en los dos años siguientes al 11/9.

Los funcionarios citaron la seguridad como el factor principal de la reducción. Sin embargo, un atraso considerable en los casos de asilo en el país también es determinante, dijeron los funcionarios el 27 de septiembre en una llamada con reporteros.

“Tenemos cientos de miles de personas que están haciendo estas solicitudes de asilo a nivel nacional, y necesitamos poder asignar recursos para comenzar a procesar esos casos”, señaló un funcionario.

El funcionario comentó que tener tal exceso puede atraer “solicitudes frívolas de asilo de personas que continuarán sentadas en un atasco y recibirán autorización de empleo”.

En la actualidad, el trámite de un caso de asilo tarda entre 18 meses y dos años en promedio.

“Realmente necesitamos poder asignar más recursos por el tema del asilo”, expresó el funcionario.

Los Estados Unidos definen a un refugiado como “un extranjero fuera de los Estados Unidos que no puede o no está dispuesto a regresar a su país de nacionalidad debido a la persecución o al temor bien fundado de ser perseguido”. Un refugiado solicita admisión fuera de los Estados Unidos.

Un solicitante de asilo tiene que cumplir con los mismos criterios, pero debe solicitar asilo dentro del plazo de un año de haber ingresado a los Estados Unidos.

Estabilización de los refugiados

(Foto: MANDEL NGAN/AFP/Getty Images)
(Foto: MANDEL NGAN/AFP/Getty Images)

El Departamento de Estado de Estados Unidos administra el programa de refugiados y lo utiliza tanto como instrumento de política exterior como instrumento humanitario.

Los refugiados son los inmigrantes más investigados que vienen a los Estados Unidos, pero hay vulnerabilidades en el programa, según Lawrence Bartlett, director de admisiones de refugiados del Departamento de Estado, el 20 de septiembre.

“Tenemos que intentar cerrar esas vulnerabilidades. Así, la revisión de investigación sería realmente clave”, señaló Barlett.

El FBI informó que aproximadamente 300 personas que entraron a los Estados Unidos como refugiados son actualmente objeto de investigaciones antiterroristas, según el DHS.

La mayor parte del dinero de los contribuyentes estadounidenses destinado a la ayuda a los refugiados se destina a estabilizar a los refugiados en el país al que huyeron hasta que puedan regresar a su lugar de origen. Esta es la opción preferida (y más barata), según el Departamento de Estado y el Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Refugiados (ACNUR).

Sólo 31 países aceptan refugiados, y el número total de personas bajo este estatus que son reubicadas en todo el mundo es insignificante, en comparación con los 17,5 millones de refugiados identificados por el ACNUR.

El año pasado, las Naciones Unidas se fijaron la meta de reubicar el 10 por ciento del número total de refugiados; sin embargo, incluso con un aumento en la cantidad de refugiados procedentes de Europa, sólo pasó del 5 por ciento al 8 por ciento, según Larry Yungk, oficial superior de reasentamiento del ACNUR.

El reubicación no es la opción para la mayoría de los refugiados – 99.5 por ciento de los refugiados no serán reubicados, apuntó Yungk el 20 de septiembre.

Estados Unidos sigue siendo el mayor donante individual para el problema de Siria, ya que  aportó casi 7.400 millones de dólares desde el inicio de la crisis para ayudar a proporcionar alimentos, atención médica, refugio, protección, educación y otras necesidades a los habitantes de la región, según un funcionario estadounidense.

“También somos el mayor donante del problema humanitario para los iraquíes desplazados, ya que aportamos casi 1.700 millones de dólares desde el inicio del año fiscal 2014”, aseguró el funcionario.

El presidente Donald Trump emitió el 27 de enero una orden ejecutiva llamada “Protegiendo a la nación de la entrada de terroristas extranjeros a los Estados Unidos”.

Aparte de una suspensión de 90 días en visas de algunas naciones propensas al terrorismo, Trump suspendió temporalmente la admisión de refugiados durante 120 días hasta que el proceso de selección y verificación de antecedentes pudiera ser auditado y actualizado según fuera necesario.

El inicio de la pausa de 120 días se demoró debido a una orden judicial, y ahora caducará el 24 de octubre.

TE RECOMENDAMOS