ANÁLISIS: La agitación militar china arroja dudas sobre la capacidad de la fuerza de cohetes

Por Stephen Xia
23 de Diciembre de 2023 5:06 PM Actualizado: 23 de Diciembre de 2023 5:06 PM

El año 2023 estuvo marcado por una serie de incidentes provocadores del Partido Comunista Chino (PCCh) en el estrecho de Taiwán y en la región Indo-Pacífica. Sin embargo, está lejos de convertirse en una guerra real, ya que el PCCh está lidiando con problemas internos en el ejército, especialmente en su Fuerza de Cohetes.

Durante la segunda mitad de este año, el PCCh revisó sus órganos militares, y altos cargos militares han sido investigados, han desaparecido o han muerto por razones que no han sido reveladas. Esta purga revela, en gran medida, que el ejército chino no está equipado para provocar un conflicto moderno de alto nivel, a pesar de la postura beligerante que exhibe el régimen comunista.

Es probable que esta agitación militar impulse al PCCh a realizar importantes cambios estratégicos regionales, que afectarán a su posicionamiento en la zona Indo-Pacífica y en el estrecho de Taiwán en los próximos años.

Purga militar

En primer lugar, el 31 de julio, la Comisión Militar Central anunció el nombramiento de Wang Houbin y Xu Xisheng como comandante y comisario político de la Fuerza Cohete, respectivamente. Las reuniones confirmaron las especulaciones de que el excomandante de la Fuerza de Cohetes Li Yuchao y el comisario político Xu Zhongbo, desaparecidos desde hacía varios meses, habían perdido sus cargos.

Fue la mayor y más inesperada reorganización de la cúpula militar del PCCh en casi una década.

Los dos recién ascendidos, Wang Houbin y Xu Xisheng, proceden de la Armada y las Fuerzas Aéreas, y ninguno de ellos tiene experiencia laboral en la Fuerza de Cohetes.

Unos días antes, corrió el rumor de la muerte de Wu Guohua, de 66 años, antiguo subcomandante de la Fuerza de Cohetes. Los medios de comunicación estatales con sede en Shanghái afirmaron que había fallecido el 4 de julio tras no recuperarse de una enfermedad.

El 28 de julio, los medios de comunicación de Hong Kong reportaron de que el subcomandante Liu Guangbin y Zhang Zhenzhong, subjefe del Estado Mayor Conjunto de la Comisión Militar Central, estaban siendo investigados desde marzo.

Desde este mes de diciembre, varias docenas de oficiales de la Fuerza de Cohetes habrían sido apartados para ser investigados. Estos movimientos reflejan que la causa de la remodelación de la Fuerza Cohete no es sencilla.

Corrupción, filtración de inteligencia y otros

El 24 de octubre, China anunció la destitución formal del ministro de Defensa, Li Shangfu, que llevaba casi dos meses sin aparecer.

El general Li tiene experiencia en el Segundo Sistema de Artillería, predecesor de la Fuerza de Cohetes, y había sido ministro de Desarrollo de Equipamiento de la Comisión Militar Central.

El ministro de Defensa Nacional de China, Li Shangfu, pronuncia un discurso durante la 20ª cumbre del Diálogo de Shangri-La en Singapur el 4 de junio de 2023. (Roslan Rahman/AFP vía Getty Images)

La destitución del general Li coincidió con la purga de altos cargos de la Fuerza Cohete, lo que desató especulaciones sobre problemas como la adquisición de material militar.

La Fuerza de Cohetes es relativamente pequeña pero altamente técnica en comparación con otras ramas militares. Los sistemas de armamento de que dispone son también intensivos en capital y tecnología, lo que crea una situación en la que la fuerza dispone de un gran número de recursos per cápita y cultiva el terreno de la corrupción para la dirección de esta fuerza.

Por lo tanto, no es raro que la esfera de gestión militar sea condenada por corrupción. Obviamente, no podemos descartar las razones políticas, ya que las acusaciones de corrupción son siempre operaciones veladas del PCCh que pueden acabar con sus rivales dentro del partido.

Otra causa de esta purga militar interna es la intención de los oficiales de filtrar información de inteligencia a gobiernos u organizaciones extranjeras. Si es este el caso, el PCCh acabará pronto con la vida de estos oficiales o puede que ya lo haya hecho.

El exministro de Asuntos Exteriores Qin Gang, desaparecido hace casi medio año, puede haber estado implicado en un caso así.

El entonces ministro de Asuntos Exteriores de China, Qin Gang, asiste a una rueda de prensa en el Centro de Medios de Comunicación de la Asamblea Popular Nacional (APN) en Beijing el 7 de marzo de 2023. (Noel Celis/AFP vía Getty Images)

Aunque necesita más verificación, varios medios de comunicación occidentales han informado de que el PCCh ejecutó a Qin Gang debido a sus supuestas conexiones con fuerzas extranjeras.

Además, se ha sugerido que algunos oficiales de alto rango del PCCh podrían haber filtrado a Occidente secretos relativos a las armas nucleares de la Fuerza Cohete.

Expectativas de la Fuerza Cohete

La Fuerza Cohete representa la capacidad bélica de alto nivel más moderna del PCCh. Posee una amplia gama de misiles balísticos de medio y largo alcance y misiles de crucero equipados con cabezas convencionales o nucleares.

Las cuantiosas inversiones en la Fuerza de Cohetes acompañan inevitablemente al impulso del PCCh para desarrollar equipos de alta tecnología. El PCCh ha promocionado dos misiles hipersónicos desarrollados por la Fuerza Cohete como “asesino de portaaviones” y “Guam Express”, afirmando que puede atacar a la flota estadounidense del Pacífico y que sus ICBM (misiles balísticos intercontinentales) con ojivas nucleares apuntan directamente al territorio continental estadounidense.

La Fuerza de Cohetes es la pieza central de la estrategia anti-intervención/negación de área del PCCh. También es lo que Estados Unidos llama un competidor importante en los conflictos de alto nivel con el PCCh.

El informe de octubre de la Comisión del Congreso de Estados Unidos sobre la Situación Estratégica hizo dos observaciones críticas sobre la acumulación de armas nucleares chinas: en primer lugar, Estados Unidos pronto se enfrentará a la amenaza de no uno, sino dos rivales atómicos, con la China comunista y Rusia intentando ambiciosamente cambiar su estatus internacional a través de las armas nucleares; y en segundo lugar, que el PCCh estará más o menos a la par con Estados Unidos en términos de número de ojivas desplegadas, o peor, a mediados de la década de 2030.

El informe 2023 del Pentágono estadounidense afirma que, en mayo de 2023, la PCCh tiene más de 500 cabezas nucleares en estado de alerta y que, para 2030, esta cifra superará las 1000. Esta enorme expansión significa que la Fuerza de Cohetes ha sido un foco de inversión chino en el pasado y lo será en los años venideros.

Los misiles balísticos intercontinentales con capacidad nuclear DF-41 de China se ven durante un desfile militar en la plaza de Tiananmen en Beijing, el 1 de octubre de 2019. (Greg Baker/AFP vía Getty Images)

Sin capacidad para lanzar una guerra

En medio de una importante agitación oficial, la voluntad de combate de la Fuerza de Cohetes ha recibido otro duro golpe, y la eficacia real de combate de la fuerza es muy cuestionable.

Un raro informe crítico en la edición del 15 de septiembre del periódico militar del PCCh dijo que una de las unidades de la Fuerza Cohete había tenido un pobre desempeño en una prueba de campo de un ejercicio y “deficiencias” en la preparación para el combate en la fuerza armada que supervisa los misiles convencionales y nucleares.

Las unidades básicas de la Fuerza de Cohetes también han admitido deficiencias en su entrenamiento y preparación.

No obstante, la Fuerza de Cohetes del PCCh ha quedado devastada, ya sea por la destitución de docenas de cuadros dirigentes principales, por la agitación del personal que ha provocado cansancio e inestabilidad ante la guerra, por la falta de formación profesional en el nuevo equipo dirigente, por las posibles consecuencias y las implicaciones de largo alcance de los problemas dejados por el personal destituido, o por la filtración de secretos sobre armas nucleares que han conducido al fracaso estratégico.

Cada una de estas heridas es grave, y es probable que repercutan a largo plazo en la eficacia de combate de esta unidad.

Además, se espera que la purga militar interna en curso dentro de la fuerza de cohetes persista y amplíe su alcance. Esta sacudida puede impedir la vuelta del ejército a la normalidad durante años.

La Fuerza Cohete, gravemente “herida”, ha rebajado el tono de la unificación armada de Taiwán por parte del PCCh. En una cumbre de líderes chino-estadounidenses celebrada en noviembre, China dijo al presidente de Estados Unidos, Joe Biden, que no tenía planes de atacar Taiwán en breve, ni siquiera en 2027 o 2035, lo que podría no ser una bomba de humo del PCCh para engañar a Taiwán y a Estados Unidos.

Las fuerzas aéreas y navales del PCCh pueden seguir hostigando a Taiwán, pero estos son sólo juegos de zona gris y no significan que el PCCh tenga suficiente fuerza y determinación para invadir Taiwán. Sin la Fuerza de Cohetes para lanzar una ofensiva y bloquear a las fuerzas estadounidenses en el Pacífico, el PCCh ni siquiera podría establecer una primera oleada de ataques sólo con las fuerzas aéreas y navales.

La debilitada Fuerza de Cohetes no puede asegurar una fuerza de ataque convencional con base en tierra cuando el PCCh lance un ataque sostenido contra Taiwán manteniendo a las fuerzas estadounidenses fuera de su alcance.

Durante al menos los próximos años, el PCCh puede tener poco poder para librar una guerra total, incluso una condenada al fracaso, contra Taiwán, Estados Unidos y los socios regionales en el Pacífico Occidental.


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