Anciana ermitaña rusa se niega a dejar su hogar pese a riesgo por el lanzamiento de un cohete

Por Anastasia Gubin - La Gran Época
24 de Junio de 2019 Actualizado: 24 de Junio de 2019

Agafya Lykova, la anciana ermitaña más famosa de la taiga rusa, se negó a abandonar temporalmente su hogar ante el lanzamiento de un cohete desde Baikonur que podría poner en riesgo su integridad.

“”Cayeron antes, ¿y ahora qué?”:, dijo la mujer de 75 años a un corresponsal de KP el fin de semana, de acuerdo a su reporte del 20 de junio. Ella vive en casi total aislamiento desde su nacimiento en la cordillera de Abakán, en el Distrito de Tashtypsky, República de Jakasia, parte sur de la Siberia meridional.

Agafya es la última sobreviviente de una familia que escapó en los años 30 de la persecución del régimen comunista contra los creyentes religiosos, informa Orthochristian.

El hermano de su padre fue asesinado y entonces Karp Lykov, junto a su esposa más los hijos Savin y Natalia, de nueve y dos años, huyeron al bosque y la montaña con un puñado de semillas. Tuvieron dos hijos más en 1940 y 1943, Dimitri y Agafia.

La familia Lykov sobrevivió aislada de la sociedad, y cuando fueron descubiertos por un grupo de geólogos en 1978 dirigidos por Galina Pismenskaya, rechazaron volver pese a que la madre había muerto de inanición en 1961.

Los empleados de la reserva Khakassky y los representantes de la Agencia Espacial Rusa Roscosmos la visitaron; escribió el miércoles pasado el director de la reserva Viktor Nepomnyashchy, y ella se negó a salir.

“Durante el sobrevuelo, el personal de la institución visitó a Agafya Karpovna Lykova, quien vive en la reserva, y se le advirtió sobre una posible caída de fragmentos de misiles en el área y sugirió la evacuación temporal. Agafya Karpovna se negó a evacuar”, dijo Nepomnyashchy.

El director comentó también cómo está la fuerte y anciana mujer.

“En relación con su vida en general, dijo que había plantado un jardín ahora, que tenía suficiente comida y que había suficiente comida para las cabras en el verano. Hay quejas sobre la salud: dolor en las piernas, pero hasta el momento se las arregla por su cuenta”.

El viaje se llevó a cabo en el marco del acuerdo con la agencia espacial rusa Roskosmos, que sobrevolaban el territorio de la sección “Zaimka Lykovy” de la reserva de Khakassky y la reserva federal “Pozarym” para garantizar la seguridad de las personas y las estructuras durante el lanzamiento de una nave espacial.

A nadie le sorprendió la negativa de la ermitaña, reportó KP. Todo el mundo sabe que no le gusta salir de su casa

“Agafya es como un pedernal:… no puedes sacarla de ninguna manera, añadió el medio ruso al compartir las siguientes imágenes de su actual vida.

Como ella no quiere salir, otros van a su entorno, Incluso algunos nuevos ermitaños han ido a vivir cerca de ella, pero Agafya se mantiene con sus costumbres, aislada.

Después de la negativa, el sábado, las autoridades de Kuzbass instalaron nuevas ventanas en su casa. También donaron alimentos como granos, harina, semillas, frutas y otros productos fueron transferidos de parte del gobernador Sergey Tsivilev, según Ria News.

Tsivilev estuvo allí en diciembre del año pasado y ordenó la instalación de nuevas ventanas en la casa, informó la agencia.

Mapa de Abakan donde se encuentra Agafya. (Wikimedia)

Para algunos Agafya es una leyenda, los vestigios del pasado más tormentoso de Rusia cuando el poder estatal fue usurpado por décadas por la  dictadura del socialismo y comunismo que la separó de sus tierras y dejó sin vida a gran parte de sus residentes.

Otros no comprenden la libertad de la ermitaña, y dicen que la consienten demasiado con regalos: una sartén nueva, una olla etc. Incluso han venido a ayudarle a construir o a cortar la leña.

Pero ella al parecer sabe cómo encargarse de todo por su cuenta.

Aún así hace tres años, en 2016, un helicóptero trasladó a la adolorida mujer a Tashtagol, al hospital por un fuerte dolor en las articulaciones que la atormentaba, que todavía no la deja paz, informó KP.

“No puedo levantarme de la cama a veces”, suspira Agafya. “Me duelen la espalda y las piernas”, dijo a KP.en su última visita.

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