Argentina tiene que salir adelante

03 de Agosto de 2017 Actualizado: 03 de Agosto de 2017

En Argentina, casi el 60% de los menores vive en la pobreza y en el último año, creció casi un 20% la cantidad de personas en situación de calle en la ciudad de Buenos Aires.

En el país además, cada tres horas una nena de entre 10 y 14 años tiene un hijo. Y mientras uno intenta asimilar esas cifras, un niño de 12 años conocido como “El Polaquito”, sale en un programa de televisión a contar que mató a un traficante de drogas y que a los 10 años ya tenía una Magnum Beretta, a la que él mismo identifica como “una re pistola”.

Todas esas son algunas de las noticias que se dieron a conocer en las últimas semanas en los medios argentinos. Todas juntas, en un mismo párrafo, no son más que el resumen por escrito de lo que los argentinos perciben cuando salen a la calle y ven a familias enteras durmiendo en la calle, niños revolviendo entre la basura para encontrar algo para comer y otros aprovechando la distracción de los peatones para robarles el celular o la billetera.

Las cifras ponen por escrito la fotografía de un país que intenta salir adelante a pesar de cargar con varias asignaturas pendientes. Entre ellas, la pobreza y el gran número de personas que viven bajo esa condición. Según el Observatorio de la Deuda Social de la Universidad Católica Argentina (UCA) la pobreza estructural en el país afecta al 58,7% de los niños y adolescentes de hasta 17 años.

Es decir que 7.6 millones de menores de 18 años en Argentina, sufrían carencias estructurales a fines del año pasado.

[insert page=’argentina-jovenes-se-pronuncian-por-venezuela-y-envian-un-contundente-mensaje-a-maduro’ display=’template-relacionadas.php’]

Si bien los niveles de pobreza en los menores de edad descendieron con respecto al 2010, cuando el porcentaje era de 63,7%, las cifras demuestran que aún queda un largo camino por recorrer hasta lograr la equidad.

Otro dato que preocupa es que en el país, cada tres horas una nena de entre 10 y 14 años tiene un bebé. Así lo advierte el informe presentado por Unicef, el cual afirma que en la mayoría de los casos, las madres no se realizan controles durante el embarazo, sino que recién acceden al sistema de salud durante el parto. En muchos de los casos, son mujeres que han sido abusadas.

Las tasas de fecundidad varían de acuerdo a la ubicación geográfica. Por ejemplo, en el Chaco la tasa es de 5,18, mientras que en la Ciudad de Buenos Aires, la cifra desciende a 0,39.

En esta última ciudad es donde en el último año, el número de personas en situación de calle creció casi un 20%, según lo admitió el subsecretario de Fortalecimiento Familiar y Comunitario de la Ciudad de Buenos Aires, Maximiliano Corach.

El censo que se llevó a cabo en abril del año pasado, determinó que 866 personas vivían en la calle en la Ciudad de Buenos Aires. Mientras que en abril de este año, el número se incrementó, identificando a 1066 personas sin techo.

“En la calle aprendés de todo”, eso dijo durante un programa de televisión, el Polaquito quien con 12 años aseguró no tenerle miedo a nada. En las imágenes se ve a un chico de barrio, con jeans y buzo color bordeaux que juega con sus manos para taparse la cara. Pero él no juega. Tampoco va al colegio ni habla de las aventuras con sus compañeros.

El Polaquito sale en televisión a hablar porque quizás, del otro lado de la pantalla, están las únicas personas que alguna vez escucharon lo que él tenía para decir.

Con naturalidad, cuenta con detalles lo que ocurrió el día en que  le pegó un disparo en el cuello a un ladrón que quiso quedarse con su plata. Maneja un lenguaje particular para su edad.

Habla con soltura de modelos de armas y de qué tipo de droga le gusta consumir.

Mientras el testimonio del niño se difunde en los medios, las redes sociales empiezan a convertirse en el tribunal donde cada espectador debate sobre la sentencia que debería aplicarle al pequeño.

Un chico de 12 años expuesto en Twitter, frente a millones de cuentas que desde la conformidad de su hogar, deliberan si el menor debe ser encerrado de por vida o hasta incluso defienden la idea de matarlo.

En la misma red social, aparece un artículo que habla sobre un estudio reciente llevado a cabo por un científico de la Universidad de Columbia, el Doctor Kimberly Noble, que establece que cada vez hay más pruebas de que crecer siendo pobre, disminuye el desarrollo físico del cerebro de un niño. Lo que resulta preocupante, teniendo en cuenta que el 60% de los menores en Argentina vive en esas condiciones.

Las cifras están y no pueden ocultarse, porque los problemas del país forman una cadena que hasta ahora no ha sido capaz de romperse. Y cada vez que uno de esos problemas toma fuerza, los demás aparecen ligados. La pobreza, la educación, la inseguridad, son todas caras de una misma moneda. Las caras de un país que tiene que salir adelante.

Las opiniones expresadas en este artículo son propias del autor y no necesariamente reflejan las opiniones de La Gran Época

TE RECOMENDAMOS