Aumentan a 13 los muertos por Florence, que se degrada a depresión tropical

Por EFE
16 de Septiembre de 2018 Actualizado: 16 de Septiembre de 2018

El número de muertes relacionadas con el impacto de Florence sobre la costa sureste del país subió hoy a 13, mientras el ciclón sigue debilitándose y se ha degradado a depresión tropical, según las autoridades locales.

Después de que se informase de la muerte de cinco personas debido a Florence este viernes, cuando el ciclón tocó tierra como huracán de categoría 1 en Carolina del Sur, el sábado la cifra aumentó a trece.

Las nuevas víctimas relacionadas indirectamente con Florence son un hombre y una mujer que murieron por una intoxicación de monóxido de carbono por el uso de un generador eléctrico en su vivienda en el condado de Horry, en el Carolina del Sur.

Otra pareja falleció cuando se incendió su casa en Fayetteville, en Carolina del Norte, informó la Oficina Forense estatal.

Imagen de Florence, que se degrada a depresión tropical en el interior de EE.UU., NOAA.gov

Este sábado, tres personas murieron en el condado norcarolino de Duplin debido a “riadas y balsas de agua en las carreteras”, según información del alguacil local, y este mismo día se conoció que una mujer falleció en Carolina del Sur después de que su automóvil chocase con un árbol que había caído sobre la carretera.

Estas muertes se suman a las cinco conocidas el viernes, entre ellas una madre y bebé que fallecieron debido a un árbol que cayó sobre su casa en Wilmington.

Muy cerca de esta ciudad, en Wrightsville Beach en Carolina del Norte, había tocado tierra horas antes Florence como huracán de categoría 1 con vientos máximos sostenidos de 90 millas, aunque llegó a alcanzar el nivel 4 en la escala Saffir-Simpson, que tiene un máximo de 5.

 

Una camioneta se ve sumergida en las aguas de la inundación en Lumberton, Carolina del Norte, el 15 de septiembre de 2018, tras el paso del huracán Florencia. – (Foto de Alex Edelman / AFP) (El crédito de la foto debe leer ALEX EDELMAN/AFP/Getty Images)

Según el último boletín del Centro Nacional de Huracanes (NHC, en inglés) emitido a las 05:00 hora local (9:00 GMT), Florence se degradó a depresión tropical mientras avanza hacia el interior del país.

El fenómeno meteorológico se encuentra a unas 20 millas al suroeste de Columbia, capital de Carolina del Sur, y se dirige hacia el oeste con vientos máximos sostenidos de 35 millas por hora.

A pesar de este progresivo debilitamiento debido a su alejamiento de la costa, los expertos del NHC alertan de que Florence seguirá dejando “riadas y grandes desbordamientos de ríos” en una “proporción significativa” en Las Carolinas.

Más de un millón y medio de personas recibieron órdenes de evacuar sus viviendas en las costas de Carolina del Norte, Carolina del Sur y Virginia, pero muchos miles decidieron quedarse y afrontar el peligro en casa, en primera línea del frente.

Un barco yace estrellado contra un garaje de coches, depositado allí por los fuertes vientos y el oleaje del huracán Florencia a lo largo del río Neuse el 15 de septiembre de 2018 en New Bern, Carolina del Norte. (Foto de Chip Somodevilla/Getty Images)

“Salgan de su camino” alertó el presidente de EE.UU. Donald Trump, en un vídeo especial para instar a los ciudadanos a que no “jugasen” con un ciclón que traía “enormes cantidades de agua”.

A su advertencia se sumaron las de autoridades de todos los niveles del Estado, pero muchos las ignoraron.

Incluso horas antes de que Florence tocase tierra como huracán de categoría 1 con vientos de más de 90 millas por hora (150 kilómetros por hora), los equipos de emergencia tuvieron que salir a rescatar personas cuyas casas habían sido inundadas en localidades costeras como New Bern, situada junto a la desembocadura de un río Neuse que ya estaba desbordado.

Una mujer al teléfono celular pide ayuda en su residencia inundada en Lumberton, Carolina del Norte, el 15 de septiembre de 2018, tras el paso del huracán Florencia. Miembros de la Marina Cajun vinieron a su rescate. (Foto de Alex EDELMAN / AFP) (El crédito de la foto debe ser ALEX EDELMAN/AFP/Getty Images)

Poco a poco comenzaron a llegar noticias de los fallecimientos. Los primeros, una madre y su bebé a los que se les cayó un árbol en su casa de Wilmington, a pocos kilómetros de Wrightsville Beach, donde el huracán tocó tierra a primera hora del viernes.

Después llegaron casos como el de un anciano que salió de casa a ver cómo estaban sus perros de caza, y cuatro más que murieron este sábado en carreteras inundadas o en choques contra árboles caídos a causa de los vientos.

“No puedo decirlo más claro: las aguas están subiendo y, si no tienes cuidado, pondrás tu vida en peligro”, dijo este sábado el gobernador de Carolina del Norte, Roy Cooper.

 

 

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