Bolsonaro cuestiona a Noruega sobre su interés en el Amazonas y el destino de los fondos

Por Anastasia Gubin - La Gran Época
20 de Agosto de 2019 Actualizado: 20 de Agosto de 2019

En respuesta a las críticas de algunos medios de información que sostienen que la reciente renuncia de Noruega y Alemania a contribuir al fondo de protección del Amazonas se debe a un aumento de la deforestación, el presidente de Brasil, Jair Bolsonaro, recordó que el trasfondo es el cuestionamiento que ha hecho su gobierno al destino del dinero y a los verdaderos intereses que mantienen ambos países en el territorio.

“En torno del 40% del Fundo Amazônia va a las… ONGs, refugio de muchos ambientalistas”, escribió en su Twitter.

“Los miles de millones que Alemania y Noruega ya han enviado al Fundo Amazônia, ¿sabes qué se hizo con ese dinero?”, cuestionó el Presidente en otro mensaje en Youtube.

El 17 de mayo pasado el Ministerio del Ambiente analizó un informe emitido por Fundo Amazônia y dijo que en los últimos 10 años se evaluaron un total de 103 contratos por un monto total de 1500 millones de reales y se observó que 800 millones fueron destinados para las ONGs.

Río Amazonas (MAURO PIMENTEL/AFP/Getty Images)

El Ministro de Medio Ambiente, Ricardo Salles, dijo además que alrededor del 30% de los contratos fueron analizados en profundidad y todos ellos presentaban algún grado de inconsistencia. 

“Hay informes de desempeño sin información, ausencia de visitas in situ, rendición de cuentas sin el documento respectivo y que no corresponden a los informes de actividad”, dijo el ministro.

Jaraua- Amazonas (EVARISTO SA/AFP/Getty Images)

El Ministerio del Ambiente, como miembro del comité directivo del Fondo, anunció medidas para cambiar la gobernación.

La gestión de los recursos del Fundo Amazônia es responsabilidad del BNDES, que se encarga de contratar y monitorear los proyectos, pero la estructura de gobernación estaba compuesta por el Comité Directivo del Fondo del Amazonas (Cofa) y el Comité Técnico del Fondo del Amazonas (CTFA), que está compuesto por expertos independientes y atestigua las reducciones en las emisiones de gases de efecto invernadero debido a la deforestación.

Los dos comités directivos, Cofa y CTFA, fueron extinguidos recientemente por el presidente Jair Bolsonaro.

“Necesitamos contar con mecanismos que puedan dar un mejor destino y elegir proyectos que tengan sentido entre sí y que puedan medir los resultados”, dijo Ricardo Salles previamente.

El ministro noruego de clima y medio ambiente, Ola Elvestuen ( SIMON MAINA/AFP/Getty Images)

El 15 de agosto la ministro de clima y medio ambiente de Noruega, Ola Elvestuen, declaró al periódico noruego Dagens Næringsliv, que “Brasil rompió el acuerdo con Noruega y Alemania al abolir el Comité de Orientación (Cofa) y el Comité Técnico del Fondo Amazónico (CTFA). No podrían hacerlo sin un acuerdo con Noruega y Alemania”, de acuerdo a DW.

Elvestuen añadió además que “hay motivos de preocupación” de su país por lo que llamó un “aumento significativo” de deforestación en julio de 2019, solo con respecto a julio de 2018. Sus comentarios generaron que la prensa afirmara que Noruega renunció a causa de la deforestación.

Mamiraua- Amazonas (EVARISTO SA/AFP/Getty Images)

Solo un 20% destinado a combatir la deforestación

Fundo Amazônia es una iniciativa pionera para financiar acciones de reducción de emisiones por deforestación y degradación forestal. Su concepto fue presentado por Brasil en la Conferencia de las Partes (COP 13), celebrada en Bali, en 2007, en el ámbito de la Convención Marco de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático, durante el gobierno de Luiz Inácio Lula da Silva. Su creación fue autorizada por un decreto de Lula (Decreto 6.527) del 1 de agosto de 2008.

Pese a que el objetivo del Fundo Amazônia es promover proyectos para prevenir y combatir la deforestación, así como la conservación y el uso sostenible de los bosques en la región legal del Amazonas, a pesar de este enfoque, “hasta el 20% de los recursos del fondo pueden usarse para desarrollar sistemas de monitoreo y control de la deforestación en otros biomas brasileños, así como en otros países tropicales”, reportó Gazeta do Povo el 5 de julio.

Mamiraua- Amazonas (MAURO PIMENTEL/AFP/Getty Images)

En su Informe de Actividades 2018, Fundo Amazônia, informa que sus proyectos financiaron el registro de 746.000 propiedades rurales en el Registro Ambiental Rural y la producción de 465 publicaciones científicas. En todos estos años realizaron 687 misiones de inspección ambiental.

Cifras dispares de la deforestación

Según la Sociedad Brasileña para el Progreso de la Ciencia, (SBPC), hay discrepancias en las cifras publicadas por el Instituto Nacional de Investigaciones Espaciales (INPE) desde el año 2000 en adelante en relación a la deforestación en el Amazonas.

Tras medir la tasa de pérdida forestal entre 2000 y 2017, un equipo de científicos internacionales advirtió que en la Amazonia brasileña, este fenómeno puede ser 15 % mayor que lo que habían apuntado las estimaciones oficiales.

El equipo de la SBPC dijo que usó una combinación de imágenes ópticas y de microondas adquiridas por satélites basados en sensores y algoritmos avanzados y los compararon con estimaciones del Proyecto de Monitoreo Satelital de Deforestación del Amazonas (Prodes), usado por el INPE

Esto significa que durante el tiempo que operó el Fundo Amazônia de protección, “los investigadores verificaron que en la Amazonia se perdieron 470.000 km2 de áreas forestadas más de las estimadas por el Prodes”, dijo el equipo de SBPC.

Si bien este informe no tiene relación directa, en julio de 2019 el presidente Bolsonaro cuestionó los reportes de INPE, y el director del INPE, Ricardo Galvao, fue destituido

Mamiraua- Amazonas EVARISTO SA/AFP/Getty Images)

Doble estándar

La prensa internacional generó una gran polémica cuando Bolsonaro, además de denunciar la destinación de los dineros del Fundo Amazônia a las ONG, apuntó a “la matanza de ballenas patrocinada por Noruega”, criticando el doble estándar de las autoridades en Oslo al mencionar la deforestación.

Según Norway News, Noruega mata ballenas desafiando una moratoria sobre la caza comercial de estos animales aprobada por la Comisión Ballenera Internacional, de la que es miembro.

“Desde que la moratoria entró en vigor en 1986, Noruega ha permitido la matanza de 13.000 rorcuales aliblancos y es el segundo país, después de Japón, en el número de rorcuales muertos durante este período”.

Noruega desvió la atención de la acusaciones de Bolsonaro diciendo que el vídeo publicado no era de una caza de ballenas en el país.

Noruega además fue criticado en el día mundial de los Océanos por Susan Millward, directora de programas marinos del Instituto de Bienestar Animal (AWI) cuando el ministro Per Sandberg viajó a Nueva York y dijo que su país lidera en materia de sostenibilidad, “mientras los balleneros noruegos están matando brutalmente a los rorcuales aliblancos en total desprecio por el deseo de la comunidad internacional de detener la caza comercial de ballenas”, alegó Millward, según Norway News.

El Presidente de Brasil ha sido un gran crítico del interés extranjero en el subsuelo del Amazonas en vez de la real protección de la selva como han podido revelar estudios preliminares de la gestión de Fundo Amazônia.

***

Video relacionado

Cómo Brasil escapó por poco de ser un desastre socialista como Venezuela

[/epoch_video]

TE RECOMENDAMOS