Cang Jie: el gran creador de los ideogramas chinos

07 de Septiembre de 2015 Actualizado: 07 de Septiembre de 2015

De acuerdo a la antigua leyenda china, los caracteres chinos fueron creados por Cang Jie. Él fue el historiador de Fu Xi y del Emperador Amarillo.

En una oportunidad Cang Jie vio una gran tortuga en una montaña. Las venas azules en la parte superior de la tortuga le llamaron la atención, así que decidió estudiar sus venas y descubrió significados implícitos en ellas. Sus conclusiones le hicieron pensar que las personas también podrían expresar sus sentimientos o dejar constancia de hechos con símbolos sencillos como aquellas venas.

Entonces, Cang Jie observó la distribución de las estrellas, el paisaje en la tierra, las huellas de las criaturas y la forma de la vegetación. A partir de estas observaciones creó varios símbolos y les asignó diferentes significados. Luego trató de expresar su pensamiento mediante el uso de estos símbolos y se dio cuenta de que la gente podía entender su significado. En este sentido, Cang Jie tradujo estos símbolos a “palabras”, que fueron los  caracteres chinos originales.

Las palabras creadas por Cang Jie tienen sus propios significados. Esto es diferente de las palabras en otros idiomas, como el español, el ruso o el latín, que se basan en sonidos sin significados. Por lo tanto, los caracteres chinos forman el único idioma con significados ideográficos en cada trazo, por lo que conlleva en lo profundo la vida cotidiana de los antepasados ​​chinos. De esta manera podemos captar el espíritu de la cultura china mediante el estudio de los caracteres chinos.

Se dice que Cang Jie tenía cuatro ojos, capaces de atravesar incluso los más grandes misterios para distinguir la verdad. Gracias a esta extraordinaria habilidad, se cree que era la sabiduría encarnada.

Los caracteres chinos no son solamente un símbolo para el lenguaje y la civilización humana, sino que también son portadores de la historia humana y su cultura. Con ellos, la historia puede ser registrada y guardada de generación en generación.

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