“Chalecos amarillos” mantienen la presión en Francia contra Macron por octava semana consecutiva

Por La Gran Época
05 de Enero de 2019 Actualizado: 06 de Enero de 2019

A primeras horas de la tarde del sábado, varios miles de manifestantes con chalecos reflectantes marcharon pacíficamente desde el bulevar de los Campos Elíseos hasta el centro de París.

Algunos cantaron el himno nacional, “La Marsellesa”, otros agitaron pancartas que decían “¡Macron, renuncia!” y “Abolir los privilegios de la élite”. Los grandes almacenes Galeries Lafayette cerraron brevemente, pero boutiques y restaurantes de lujo estaban en general abiertos.

El impulso ha sido el malestar entre los trabajadores y la clase media por el menor poder adquisitivo debido a los cada vez mayores impuestos y la creencia de que Macron es sordo a las necesidades de los ciudadanos y que promulga reformas que favorecen a los grandes poderes globalistas en vez de al pueblo francés.

Protesta de los chalecos amarillos en La Rochelle, 5 de enero de 2019. (XAVIER LEOTY/AFP/Getty Images)

“No tienen derecho a dejarnos en una mie… como esta”, dijo el manifestante Francois Cordier. “Estamos hartos de tener que pagar todo el tiempo, hemos tenido suficiente de esta esclavitud. Deberíamos poder vivir con nuestros salarios”.

Policías dispararon gases lacrimógenos para evitar que los manifestantes cruzaran el río Sena y llegaran a la Asamblea Nacional. Un barco fluvial fue incendiado y un policía fue herido cuando le lanzaron una bicicleta desde una calle sobre la orilla del río.

Un manifestante de los “chalecos amarillos” (Gilets jaunes) se ve envuelto por una nube de gas lacrimógeno durante una manifestación en Nantes el 5 de enero de 2019, durante un día de manifestaciones en todo el país. (LOIC VENANCE/AFP/Getty Images)

Miles se reunieron en Burdeos en el sudoeste, en Rouen en el norte y en Marsella en el sureste. Unas 25.000 personas salieron a las calles en todo el país, según BFM TV.

A dos meses del comienzo de los bloqueos de carreteras y manifestaciones callejeras a veces violentas en París, los chalecos amarillos intentaron inyectar nueva fuerza a un movimiento que se debilitó durante las vacaciones de fin de año.

Con información de VOA.

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