Chevy Equinox, la única opción diésel del segmento

Por Roger Rivero
21 de Febrero de 2019 Actualizado: 21 de Febrero de 2019

El Chevrolet Equinox ha sido durante mucho tiempo uno de los modelos más vendidos de General Motors si excluimos las camionetas, claro está. Este crossover que compite en un segmento tan caliente como lava volcánica, tiene de acompañantes a veteranos establecidos como el Toyota RAV4, o el Ford Escape, o más recientes retadores como el Mazda CX-5. El pasado año el Equinox fue completamente rediseñado, resultando en un modelo significativamente más ligero, con un diseño más fresco, más tecnología y una nueva gama de motores turboalimentados. Si bien los números de economía de combustible y de espacio de carga no pueden superar completamente a los rivales, el Equinox es una entrada bastante completa en su bulliciosa clase.

En el 2019 el Chevrolet Equinox gana algunas características, como control de crucero adaptativo y el frenado de emergencia –incluyendo ante la presencia de peatones– aunque no están incluidos de forma estándar. La pantalla de control del sistema de info-entreteniminto se actualiza y la cámara de 360 grados disponible ahora es HD o alta definición.

Es precisamente en materia de tecnología donde encontramos el Equinox bien apetecible. Con una pantalla táctil de 7 u 8 pulgadas dependiendo del modelo, el software MyLink se encuentra entre nuestros favoritos, por su funcionamiento sencillo, rápido e intuitivo. El soporte para Apple CarPlay y Android Auto es estándar en todos los modelos, así como la radio satelital. Otros aspectos tecnológicos disponibles son la iluminación interior LED, un punto de acceso Wi-Fi y la carga de teléfonos inalámbricos. Para mantener la cabina más silenciosa, la cancelación activa del ruido se incluye de serie en todos los modelos.

La tecnología de seguridad activa también es abundante, pero desafortunadamente está reservada para niveles de equipamiento o paquetes de opciones más costosos, lo que pone al Equinox en desventaja con otros modelos, como el RAV4 de Toyota. De forma opcional en la versión LT y estándar en la Premier, el paquete “Driver Confidence” incluye sensores de estacionamiento trasero y monitoreo de puntos ciegos, con alerta de tráfico cruzado trasero. El siguiente paquete, nombrado “Driver Confidence II”, incluye advertencia y frenado antes de la colisión, asistencia para mantener el carril, un sistema de cámara de 360 ​​grados, luces altas automáticas y alerta de seguridad en el asiento, que hace vibrar el asiento del conductor para alertarlo ante algún peligro de seguridad.

Además, Chevrolet incluye una función llamada “Recordatorio del asiento trasero”, que emite un sonido de advertencia cuando los conductores salen del vehículo, si se ha dejado algo allí; la idea es evitar que los padres dejen a los niños olvidados en el auto, algo que pareciera inverosímil, pero que cobra decenas de vidas inocentes cada año. Otra característica que nos gusta del Equinox es el “modo de conductor adolescente”, que permite a los padres establecer restricciones -por ejemplo, de velocidad máxima o volumen de la radio- y monitorear los hábitos de conducción de los conductores más jóvenes de la familia.

El 2019 Equinox es amplio en el interior, con asientos cómodos tanto al frente como en la segunda fila. El diseño del interior es bueno, y atractivo a primera vista, sobre todo en los terminados con colores contrastantes, pero la inspección más detallada descubre una combinación de materiales algo arbitraria, donde plásticos duros y materiales más baratos tienen demasiada presencia para competir con los de mejor interior en su clase. El precio del Equinox justificaría una mejor selección de materiales.

Su capacidad de carga es algo inferior a la de algunos rivales, pero nada alarmante. El respaldo del asiento trasero de dos piezas se pliega para aumentar el espacio de carga de casi 30 pies cúbicos a 63.5 pies, generosos números para el día de la mudada.

Hay una selección de motores amplia para el Equinox. La opción estándar es un turbo de 1.5 litros y cuatro cilindros en línea, con capacidad para 170 caballos de fuerza y ​​203 lb / ft de torque. Está acoplado a una transmisión automática de seis velocidades. Con tracción en las ruedas delanteras, devuelve unas 26 millas por galón de gas en la ciudad y 32 mpg en carretera, para un total de 29 millas en manejo combinado. Esos son buenos números, pero no líderes en su clase. El Honda CR-V, por ejemplo, rinde hasta 31 en la misma configuración.

También hay un motor turbo de 2.0 litros como el del modelo que probamos, que genera 252 caballos de fuerza, aunque a expensas de la eficiencia de combustible. Finalmente, el Equinox es uno de los pocos autos nuevos de pasajeros en los Estados Unidos que ofrece un motor diésel. El motor turbodiesel de 1.6 litros produce 137 caballos de fuerza y ​​generosas 240 libras pie de torque, con economía de hasta 34 millas por galón de combustible.

Si la familia se motiva para salir de la ciudad y llevar una pequeña casa móvil para acampar, el Equinox está calificado para remolcar 1,500 libras con los motores de 1.5 litros, y hasta 3.500 libras con los dos motores más grandes.

Independientemente del motor, tiene una marcha tranquila y compuesta, y su dirección es ligera pero precisa. Ya sea que esté conduciendo por la carretera o a través de las montañas, el Equinox brinda una conducción suave y manejo compuesto. No tiene el atletismo de rivales como el Mazda CX-5, o incluso el Honda CR-V, pero el Equinox, se siente bastante capaz en la carretera.

Para elegir hay cuatro opciones de acabado en el Equinox: L, LS, LT y Premier. El LT quizás sea la mejor opción para la mayoría de los compradores, pues en él pueden elegir cualquiera de los tres motores disponibles, y ofrece una buena variedad de características más allá de las entregadas de forma estándar.

El Equinox L tiene un precio base de $ 23,800, el LS comienza en los $25,800, LT en los $27,100, mientras que, para optar por el tope de gama, un Equinox Premier, necesitará para comenzar unos $31,000. Agregando paquetes y opciones como tracción total, un motor más potente, el paquete “Sun, Sound, & Navigation” con navegación, mejor audio y techo solar, o el “Confidence & Convenience II” que adiciona asientos ventilados y con calefacción, alerta en el asiento, control crucero adaptativo y cámara de alta definición en 360 grados entre otros, dispara el precio por encima de los $40,000 dólares, algo alto para este segmento.

Los que estén en busca de un SUV pequeño para llevar a la familia durante la semana o en alguna escapada de sábado encontrarán en el Equinox una proposición atractiva. En su tercera generación, GM parece haber descubierto finalmente lo que importa en este segmento tan competitivo, aunque el consumidor interesado debe elegir con cautela entre los paquetes de opciones disponibles, para no terminar con un auto demasiado caro.

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