China en dificultades frente a dictamen judicial sobre las disputas marítimas

29 de Junio de 2016 Actualizado: 29 de Junio de 2016

En octubre de 2015, Filipinas presentó un dictamen judicial pendiente en contra de China a través de la Corte Permanente de Arbitraje de La Haya, con el argumento de que los reclamos del régimen chino hacia el Mar Meridional de China violan el derecho internacional.

Mientras una decisión sobre el Mar Meridional de China se acerca en el tribunal internacional, el régimen chino ha hecho todo lo posible para evitar el caso, desde declarar que no va a participar, hasta hacer amenazas contra las Filipinas, e incluso congregar a los países africanos con el fin de reclamar una base de apoyo.

Sin embargo, con el fallo ahora a la vuelta de la esquina, el régimen chino está haciendo su última movida.

Como lo escribe Mark Eadas en La Asociación de Política Exterior, los medios estatales chinos y el South China Morning Post (los cuales están completamente bajo el control del Partido), anunciaron un nuevo “desafío legal” e “incertidumbre fresca” en este caso, presentado por una organización legal llamada el Instituto de Asia-Pacífico para el Derecho Internacional (APIIL) en Hong Kong.

El APIIL presentó un informe “amigo del tribunal” que evita la cuestión de si el régimen chino tiene los derechos legales de todo el Mar Meridional de China, y en su lugar afirma que el propio tribunal carece de jurisdicción para decidir. Eadas señala que el informe aún no se ha hecho público, por lo que sus detalles no están claros.

La afirmación en sí puede ser interesante para cualquier persona que observa la disputa del Mar de China Meridional, dado que sugiere que el Partido Comunista Chino (PCCh) no parece creer sus afirmaciones de “soberanía histórica” ​​que sostiene.

Pero lo que es realmente interesante sobre la nueva novedad no son los mismos reclamos, sino lo que realmente está detrás de las organizaciones que hacen dichas afirmaciones.

Como lo señala Eadas, los medios estatales chinos dejaron afuera un detalle importante en el APIIL. Como él mismo dice, la organización “casi no existe”, ya que sólo se registró como un negocio hace dos meses en Hong Kong, y “no tiene sitio web o información de contacto con el público, tampoco historia previa de su práctica legal, y no hay nombres asociados a ella, solo el “presidente” Daniel Fung “.

Antes de ir más lejos, Fung reclama imparcialidad en la disputa del Mar de China Meridional. El le dijo a la cadena de noticias estatal Xinhua que sólo quiere “mantener la perfección del sistema de derecho internacional.” No quiere ver “al sistema de derecho internacional puesto en peligro o que su reputación sea dañada”.

Pero como señala Eadas, las lealtades de Fung yacen en otra parte. Él tiene un largo historial de apoyo a las posturas del PCCh que se remontan al menos a 1997; y los medios estatales chinos también olvidaron el crucial detalle de que Fung es un delegado del PCCh en la Conferencia Consultiva Política del Pueblo Chino (CPPCC) en Beijing. En 2010 fue declarado culpable en Hong Kong por mala conducta profesional.

Guardias paramilitares marchan en la plaza de Tiananmen fuera del Gran Salón del Pueblo, durante una rueda de prensa de la Conferencia Consultiva Política del Pueblo Chino (CPPCC), el 2 de marzo de 2013. La CPPCC está bajo el Departamento del Frente Unido, el cual es uno de los departamentos de espionaje claves del régimen chino. (Ed Jones / AFP / Getty Images)
Guardias paramilitares marchan en la plaza de Tiananmen fuera del Gran Salón del Pueblo, durante una rueda de prensa de la Conferencia Consultiva Política del Pueblo Chino (CPPCC), el 2 de marzo de 2013. La CPPCC está bajo el Departamento del Frente Unido, el cual es uno de los departamentos de espionaje claves del régimen chino. (Ed Jones / AFP / Getty Images)

La posición de Fung con la CPPCC también expone su propia situación complicada. De acuerdo con un informe en octubre de 2011 de la Red de Investigación y Asesoramiento Europa-China, los miembros del CPPCC “no son elegidos sino escogidos cuidadosamente por el Partido Comunista Chino”.

El informe también señala que la CPPCC es operada directamente por el Departamento del Frente Unido del PCCh, la cual es una de las principales organizaciones de espionaje del régimen chino y se centra específicamente en infiltrarse en las estructuras de poder en el extranjero para expandir el control del PCCh en la política exterior, los negocios y el pensamiento público.

La Gran Época ha expuesto profundamente al Departamento del Frente Unido en el transcurso de los años, junto con su departamento de espionaje, la Oficina de Asuntos Chinos en el extranjero.

Y las influencias que utiliza Fung no terminan allí. Eadas escribe que Fung es también director fundador de la Fundación para los Intercambios entre China y Estados Unidos (CUSEF), la cual se hace pasar como una organización no política y no gubernamental. Sin embargo, Eadas cita al ex asistente adjunto del vicepresidente de Estados Unidos para los asuntos de seguridad nacional Aaron Friedberg, quien afirma que tiene vínculos con el PCCh y con el ejército chino.

Contrario a sus afirmaciones de ser “no político” “ni gubernamental”, Friedberg afirma que el CUSEF “es apoyado y asesorado por entidades vinculadas al gobierno, incluyendo el Instituto de Shanghai para Estudios Internacionales y el (Ejército Popular de Liberación) la Academia Militar de Ciencias”. Friedberg también señala que la CUSEF ” está financiada por magnates de Hong Kong y empresas estatales chinas”.

Eadas resume el nuevo “desafío legal” del PCCh señalando que “solo es un truco barato para retrasar la decisión de la corte con una ‘organización legal” falsa lanzada por un abogado tramposo que apoya a Beijing únicamente para ese fin”.

Y el caso también muestra un nivel de miedo y duda entre los líderes del régimen chino, frente a un caso pendiente que expondrá oficialmente la falsedad de sus reclamos en el Mar Meridional de China y dará respaldo internacional a las naciones que se oponen a este.

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