China pone fin a los subsidios para vehículos eléctricos y las ventas se reducen a la mitad

Por Chriss Street
09 de Diciembre de 2019 Actualizado: 09 de Diciembre de 2019

China está poniendo fin a todos los subsidios para vehículos eléctricos otorgados a sus 486 fabricantes registrados, todo esto después de que la producción cayó en más de un tercio y las ventas cayeron casi a la mitad.

El 3 de diciembre, el Ministerio de Industria y Tecnología de la Información emitió un borrador de un plan de vehículos eléctricos de 15 años que obligaría a que los vehículos eléctricos representen el 25 por ciento de las ventas anuales de vehículos ligeros domésticos de China para 2025, a pesar de haber puesto fin este mes a su subsidio de USD 7.000 para “vehículos de nueva energía” (NEV, por sus siglas en inglés). Este subsidio ya había sido recortado a la mitad en junio.

En octubre, la producción de vehículos en China cayó un 1.7 por ciento en comparación con el año pasado, y las ventas declinaron un 4 por ciento. Pero los mayores descensos se centraron en los NEV que vieron caer la producción en un 35.4 por ciento y las ventas en un 45.6 por ciento, según la Asociación China de Fabricantes de Automóviles.

China gastó USD 36,500 millones en subsidios NEV de 2009 a 2017. Al controlar entre 50 y 77 por ciento del suministro global de ánodos, cátodos, separadores y electrolitos para componentes de batería, China rompió la marca de 500,000 ventas anuales en 2016 al fabricar y vender tres veces más NEV que los Estados Unidos.

El líder chino Xi Jinping declaró, en octubre de 2017, durante el Decimonoveno Congreso del Partido Comunista, que expandiría el esfuerzo de los patrocinios auspiciados por el estado al exigir que los fabricantes de automóviles reciban un puntaje por el consumo promedio de combustible. Para fomentar la tecnología clave, los fabricantes con más del 10 por ciento de la producción de NEV podrían vender créditos a otros fabricantes a cambio de dinero en efectivo.

Con el fin de ascender en la cadena de valor agregado y para vender modelos NEV más grandes y más caros, como Tesla, el régimen chino ofreció 4,4 créditos a cualquier automóvil eléctrico construido localmente que pudiera funcionar más de 186 millas (300 km) por carga. Las principales marcas domésticas, como Volkswagen y General Motors, que producen alrededor de 4 millones de vehículos al año, tendrían que vender al menos 100,000 NEV por año para evitar sanciones severas.

Los principales multimillonarios de China invirtieron USD 18.000 millones en nuevas empresas de NEV. El fundador de Alibaba, Jack Ma, lideró una financiación por USD 313 millones de Guangzhou Xiaopeng Motors Technology, y el fundador de Tencent Holdings, Pony Ma, organizó una ronda de inversión por USD 1000 millones para NIO Inc. El desarrollador inmobiliario de Shanghai Evergrande anunció una financiación por USD 3.800 millones de su proyecto en marcha, Hengchi; que tiene el objetivo de superar a Tesla en tres años.

El multimillonario estadounidense Elon Musk anunció que construiría una nueva sede, Gigafactory 3 en Shanghai para producir 500,000 Teslas al año, y Volkswagen declaró que inyectaría USD 12.000 millones en la producción de vehículos eléctricos en China.

Pero el presidente Trump impuso aranceles del 30 al 50 por ciento a los paneles solares y a las lavadoras chinas en enero de 2018. En marzo continuó con aranceles adicionales del 25 por ciento al acero y del 10 por ciento al aluminio. A medida que la guerra comercial entre China y Estados Unidos aumentó los aranceles y las represalias, las ventas de automóviles en China se descendieron durante dieciocho meses.

A pesar de su gran capacidad financiera y de la meta de establecerse como el principal vendedor mundial de unidades NEV, NIO perdió USD 2.800 millones en 12 meses, hasta junio de 2019, con ingresos de USD 1.200 millones. Con la caída de sus acciones, la compañía con sede en Shanghai, redujo más del 20 por ciento de su fuerza laboral hasta septiembre, cuando Tencent se vio obligado a inyectar otros $ 100 millones.

El director ejecutivo de NIO, William Li, se quejó: “Nuestras ventas han estado bajo presión desde que disminuyeron los subsidios”. Agregó: “Ha llegado a una nueva era en la que uno solo puede ganar clientes con productos y servicios de calidad”.

La implosión del mercado chino de vehículos eléctricos no fue prevista. Los consultores de Wood McKenzie a principios de octubre seguían destacando que China —con cerca de dos tercios de la capacidad de fabricación mundial de baterías de iones de litio— pronto dominaría la producción mundial de automóviles a medida que los gobiernos prohibieran los motores de combustión interna y la electrificación del transporte se ampliaba a aviones y barcos, lanchas y camiones.

El único riesgo de la industria que Wood McKenzie advirtió que podría interrumpir el futuro brillante estaba del lado de la oferta, debido a la cuadruplicación impulsada por China de la demanda de materias primas como litio, cobalto y níquel en 2030, lo que podría abrumar la expansión de la capacidad.

Chriss Street es un experto en macroeconomía, tecnología y seguridad nacional. Se ha desempeñado como CEO de varias compañías y es un escritor activo con más de 1,500 publicaciones. También ofrece regularmente conferencias de estrategia a estudiantes graduados en las mejores universidades del sur de California.

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