China se prepara para la «guerra informatizada»

Por Austin Bay
27 de noviembre de 2020 3:53 PM Actualizado: 27 de noviembre de 2020 3:57 PM

Comentario

En marzo de 2012, el primer ministro chino, Wen Jiabao, hablando ante el Congreso Nacional Popular, declaró que la misión más importante del ejército chino era «ganar las guerras locales bajo las condiciones de la Era Digital».

El uso de Wen de «guerras locales» provocó una reacción inmediata. Dadas las reivindicaciones territoriales de China en Asia, los vecinos como Taiwán, Vietnam, Filipinas y Japón lo entendieron como una amenaza.

En cuanto a la frase «en condiciones de la Era Digital», los medios de comunicación la tomaron como Internet, comunicaciones globales interconectadas y recursos de informática omnipresentes —el lado del poder blando de la información, incluyendo la propaganda para cubrir una guerra de la «zona gris» china.

Esa fue una interpretación legítima pero limitada. Los líderes militares chinos han perseguido por mucho tiempo lo que ahora se llama estrategias «centradas en la información». Sun Tzu (alrededor del 500 a.C.) dijo que la perspicacia de los líderes era ganar sin combatir. Convencer a un adversario de que su ejército supera al suyo —una operación de información— con lo que uno obtiene una ventaja psicológica y diplomática.

Sin embargo, los analistas militares indicaron que lo que Wen especificó es una acción violenta (cinética) en algún lugar cerca de China que debía ganarse. La guerra de la Era Digital requeriría la integración de la electrónica y equipo de armamento, así como personal altamente capacitado. Los delegados del Congreso Nacional del Pueblo sabían que el Ejército Popular de Liberación ya no era un ejército de infantería. El ministerio de Defensa de China estaba gastando miles de millones para digitalizar las comunicaciones, la vigilancia y los sistemas de mando y control. También estaba integrando armas inteligentes avanzadas en la mezcla.

Durante al menos dos décadas, los líderes militares chinos han debatido la idea de que el equipo de informática electrónica se había convertido en la principal plataforma de combate —no los tanques, misiles o barcos, sino el equipo de informática que los conecta y los dirige.

La necesidad de una rápida integración y de la capacidad del equipo de informática para integrar los datos, lo convierten en la plataforma primaria. Las plataformas electrónicas reúnen y combinan información e inteligencia. En tiempo real, conectan sistemas de armas inteligentes y sensores. Los tanques y las naves pueden lanzar las balas y los misiles, pero la integración y la información aumentan su eficacia. El equipo electrónico de un tanque o barco individual se conecta a otras plataformas electrónicas. La red podría incluir satélites.

La idea ha evolucionado hasta convertirse en un concepto de guerra, la «Guerra Informatizada». Al terminar la Guerra Fría, el Pentágono jugaba con la guerra centrada en la red, lo que mejoraba la eficacia de los objetivos. La Guerra Informatizada de China ciertamente se basa en una vasta red. El concepto también tiene grandes rasgos de la doctrina de guerra «multidominio» del Pentágono.

Los comunicados de prensa oficiales ensalzan el concepto. El Libro Blanco de Defensa de China de 2019 argumentaba, «La guerra está evolucionando en su forma hacia la guerra informatizada, y la guerra inteligente está en el horizonte».

La guerra inteligente parece incluir sistemas autónomos de toma de decisiones y armas autónomas. Esto sugiere que los estrategas chinos piensan que la guerra informatizada es un concepto y un sistema que capacita a los planificadores militares para integrar sistemas autónomos no tripulados en operaciones de combate de espectro completo, por ejemplo, una batalla por el control del Pacífico occidental que incluya enjambres ocultos y preposicionados de barcos robot, sumergibles robot (capaces de derribar un submarino de ataque nuclear de la Armada de Estados Unidos), sistemas autónomos de misiles y medios bélicos autónomos.

Por el momento, ese escenario de guerra es la guerra de ciencia ficción.

China, sin embargo, está tratando de pasar del concepto a la capacidad de hacerlo. Breaking Defense publicó recientemente un artículo sobre el programa de modernización del Ejército Popular de Liberación (EPL), señalando que durante dos décadas, «el EPL fue descrito como ‘medio mecanizado, medio informatizado'». Algunas unidades del EPL «emplean enlaces de datos, sistemas de sensores centrados en la red, y utilizan una variedad de… plataformas de guerra electrónica, y capacidades avanzadas de combate». Sin embargo, «otras unidades están todavía en medio de un simple cambio de artillería remolcada a artillería autopropulsadas».

El último objetivo militar del Plan Quinquenal de China es preparar al Ejército Popular de Liberación para lograr la plena mecanización e informatización para 2027. Breaking Defense argumentó que el plan 2020-2025 «refleja un amplio consenso burocrático». Esto significa que los altos líderes de China se toman la Guerra Informatizada muy en serio. Debemos prestar atención. Después de todo, Sun Tzu dijo que debes conocer a tu enemigo.

Austin Bay es coronel (retirado) de la Reserva del Ejército de EE.UU., autor, columnista sindicado y profesor de estrategia y teoría estratégica en la Universidad de Texas-Austin. Su último libro es «Cocktails from Hell: Five Wars Shaping the 21st Century» (Cócteles del infierno: Cinco Guerras que dan forma al siglo XXI).

Únase a nuestro canal de Telegram para recibir las últimas noticias al instante haciendo click aquí.

A continuación

Cómo el régimen comunista negó la responsabilidad de todas sus masacres

Las opiniones expresadas en este artículo son propias del autor y no necesariamente reflejan las opiniones de The Epoch Times

Cómo puede usted ayudarnos a seguir informando

¿Por qué necesitamos su ayuda para financiar nuestra cobertura informativa en Estados Unidos y en todo el mundo? Porque somos una organización de noticias independiente, libre de la influencia de cualquier gobierno, corporación o partido político. Desde el día que empezamos, hemos enfrentado presiones para silenciarnos, sobre todo del Partido Comunista Chino. Pero no nos doblegaremos. Dependemos de su generosa contribución para seguir ejerciendo un periodismo tradicional. Juntos, podemos seguir difundiendo la verdad.