Científica china desaparecida que envió patógenos mortales a Wuhan tenía dos patentes

Retienen documentos en un caso posiblemente relacionado con el espionaje y la guerra biológica
Por Lloyd Billingsley
26 de Junio de 2021
Actualizado: 26 de Junio de 2021

Comentario

“La científica de alto perfil que fue despedida del principal laboratorio de enfermedades infecciosas de Canadá colaboró con científicos del gobierno chino en inventos registrados en Beijing, pero estrechamente relacionados con su trabajo federal”, reporta el periodista del National Post Tom Blackwell.

Xiangguo Qiu era “una funcionaria pública federal de larga data cuando se registraron las patentes en 2017 y 2019 para las innovaciones relacionadas con los virus del Ébola y de Marburgo, enfoques clave de su trabajo en el Laboratorio Nacional de Microbiología (NML) de Winnipeg”, según el artículo de Blackwell. Qiu envió una carga de los patógenos mortales del NML al Instituto de Virología de Wuhan (WIV), probable fuente del virus que causa el COVID-19.

Una vista aérea muestra el laboratorio P4 en el Instituto de Virología de Wuhan, China, el 17 de abril de 2020. (Hector Retamal/AFP vía Getty Images)

Los empleados del gobierno canadiense no pueden presentar una patente fuera del país sin el permiso del ministro de Sanidad. La Agencia de Salud Pública de Canadá (PHAC, por sus siglas en inglés) se negó a revelar si Qiu había obtenido dicho permiso y si la PHAC tenía siquiera conocimiento de las patentes. Qui y su marido, Keding Cheng, están desaparecidos y la Real Policía Montada de Canadá no revela si sabe dónde están.

Como reporta CTV News, el presidente de la PHAC, Iain Stewart, “se negó a proporcionar más documentación que contenga más detalles relacionados con la razón por la que los científicos Xiangguo Qiu y su marido, Keding Cheng, fueron retirados del [NML] en julio de 2019 y luego despedidos por la agencia”.

Los funcionarios canadienses lo calificaron como una infracción de la política, pero otros ven un caso de espionaje relacionado con la guerra biológica. La “principal culpable” de la infracción es Qiu, según “China y los virus: El caso de la doctora Xiangguo Qiu“, un documento de enero de 2020 del Centro Begin-Sadat de Estudios Estratégicos (BESA).

Según el documento, la ” destacada científica china” llegó a Canadá para realizar estudios de posgrado en 1996 y hasta hace poco dirigía el programa de patógenos especiales en el NML. Desde 2006, la Dra. Qiu ha estado “estudiando poderosos virus —el Ébola sobre todo— en el NML”. Los virus que fueron “enviados de manera oculta desde el NML a China” incluyen el Machupo, el Junín, de la Fiebre del Valle del Rift, de la Fiebre Hemorrágica de Crimea-Congo y el Hendra.

El autor de “China y los virus”, el Dr. Dany Shoham, microbiólogo y experto en guerra biológica y química, dice que la Dra. Qiu “mantiene un estrecho vínculo con China y la visita con frecuencia, y muchos estudiantes chinos de una notable gama de instalaciones científicas chinas se han unido a ella en el NML durante la última década”. De esas instalaciones, se cree que cuatro están implicadas en el desarrollo de armas biológicas chinas: el Instituto de Veterinaria Militar de la Academia de Ciencias Médicas Militares de Changchun; el Centro de Control y Prevención de Enfermedades de la Región Militar de Chengdu; el Instituto de Virología de Wuhan de la Academia de Ciencias de China, en Hubei; y el Instituto de Microbiología de la Academia de Ciencias de China, en Beijing.

Uno de los estudiantes graduados que Qiu y Cheng llevaron al NML, según reporta Radio Canada, fue Feihu Yan, de la Academia de Ciencias Médicas Militares del Ejército Popular de Liberación (EPL). El portavoz de la PHAC, Eric Morrissette, declinó responder a preguntas sobre el trabajo de Yan en el delicado laboratorio de Winnipeg.

El experto en seguridad Christian Leuprecht, del Royal Military College de Canadá y de Queen’s University, declaró a Radio Canada que “China tiene un programa de armas biológicas muy activo, muy agresivo y extremadamente peligroso. Así que toda la investigación que se está generando aquí podría ser fácilmente reapropiada por las autoridades chinas para avanzar en causas bastante nefastas”. Y “parece que lo que bien podrían llamarse agentes chinos se infiltraron en uno de los elementos de seguridad nacional más preciados cuando se trata de bioseguridad y biodefensa”.

Qui y Cheng fueron vistos públicamente por última vez en febrero de 2020. No han estado en sus propiedades canadienses, supuestamente valoradas en casi 2 millones de dólares. Según excompañeros de trabajo, la Dra. Qiu ha presumido de poseer una mansión en China. Si la Real Policía Montada de Canadá tiene alguna pista de dónde pueden estar Qiu y Cheng, no lo dicen, y en todos los frentes, los funcionarios canadienses están reteniendo documentos cruciales.

La posesión de patentes chinas por parte de la doctora Qui “debería ser un ejemplo de precaución”, declaró a The National Post la profesora de la Universidad de Windsor Myra Tawfik, especialista en propiedad intelectual. Sobre la posibilidad de espionaje relacionado con la guerra biológica, la ministra de Sanidad canadiense, Patty Hajdu, afirmó: “Nunca pondremos en riesgo la seguridad nacional de los canadienses”. Si los canadienses piensan que su gobierno ya lo ha hecho, sería difícil culparlos.

Lloyd Billingsley es autor de “Yes I Con: United Fakes of America”, “Barack ‘em Up: A Literary Investigation”, “Hollywood Party” y otros libros. Sus artículos han aparecido en muchas publicaciones, como Frontpage Magazine, City Journal, The Wall Street Journal y American Greatness. Billingsley se desempeña como investigador de políticas en el Independent Institute.


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Las opiniones expresadas en este artículo son propias del autor y no necesariamente reflejan las opiniones de La Gran Época

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