Cómo la empresa china BGI se está apoderando del genoma humano

Por Anders Corr
12 de julio de 2021 2:58 PM Actualizado: 13 de julio de 2021 12:04 AM

Comentario

El 8 de julio, el exsecretario de Estado de EE. UU., Mike Pompeo, respondió a la noticia de una empresa china dedicada al genoma que está recogiendo datos genéticos alrededor del mundo, en lo que podría estar relacionado con un programa de eugenesia o de armas biológicas del Partido Comunista Chino. «Todo lo que hace su gobierno está relacionado con el ejército», dijo Pompeo en un podcast. «Además todo lo que sale de su sector privado está conectado con ese gobierno y ese ejército».

Al día siguiente, un portavoz del Ministerio de Salud alemán dijo que el país se estaba tomando en serio la noticia de la recolección de genes por parte de una empresa china, que comercializa pruebas prenatales en Alemania y otros países europeos. El portavoz dijo que Alemania plantearía la cuestión a la Comisión Europea.

Los genetistas Wang Jian y Wang Jun fundaron en 1999 la empresa china, ahora llamada BGI y con sede en Shenzhen, como una empresa respaldada por el Estado que originalmente se llamaba Beijing Genomics Institute. BGI se fundó para desarrollar el Proyecto Genoma Humano. Wang Jian trabajó como investigador en Estados Unidos durante seis años a partir de 1988. El BGI es parcialmente propiedad del régimen chino, y en su último informe anual afirmó, según Reuters, que «ha estado trabajando duro para promover la tecnología china, la experiencia china y los estándares chinos para ‘globalizarse’».

Aunque Reuters informó que el test de BGI no se comercializa en Estados Unidos, la popular empresa de pruebas genéticas 23andMe es en parte propiedad de entidades chinas, y existe la preocupación de que los datos de 23andMe sean compartidos, filtrados o hackeados por el régimen chino. En 2020, los intentos de una empresa de pruebas genéticas prenatales de establecerse cerca de una base militar en San Diego fueron bloqueados por el gobierno estadounidense.

En 2020, el gobierno estadounidense advirtió a las autoridades de Nevada que no utilizaran una donación de 250,000 kits de test de coronavirus de BGI, facilitada por Peng Xiao, director general de G42, que pretendía establecer un laboratorio de test de coronavirus en Nevada. Las autoridades estadounidenses expresaron su preocupación por la privacidad de los pacientes y Nevada rechazó la oferta. Sin embargo, un intento similar de parte de BGI de comercializar sus test de coronavirus en Estados Unidos directamente a los funcionarios de los estados, condados y ciudades, tuvo en parte éxito y dio lugar a centros de pruebas en California y Kansas.

BGI cuenta con destacados partidarios académicos en Estados Unidos, como el genetista de Harvard, George Church, que desde 2007 forma parte del consejo asesor científico de la empresa, según Washington Post. BGI creó en 2017 un instituto llamado Instituto George Church de Regénesis en China, con una docena de empleados del BGI, que colabora con el laboratorio de Church en Harvard.

The Post resumió sobre Church diciendo que el instituto intenta «sintetizar organismos hechos a partir de ADN de origen humano, entre otros proyectos». «Church también tiene una relación comercial con BGI: los consumidores que quieran descifrar sus genomas pueden enviar muestras de saliva a una empresa que él cofundó, Nebula Genomics, que las envía a los laboratorios del BGI en Hong Kong para su secuenciación», según The Post. Los profesores que mezclan sus investigaciones y negocios con China, pueden verse incentivados a compartir más datos con el régimen totalitario de lo que harían en otras circunstancias.

La Universidad de California en Davis también colabora con BGI.

El Comité de Inversiones Extranjeras en Estados Unidos (CFIUS) obligó a vender la participación de China de una empresa de tecnología sanitaria, PatientLikeMe, en 2019. La participación de China estaba en manos de iCarbonX, fundada por Wang Jun, de BGI. Aproximadamente 700,000 personas confiaron sus datos sanitarios a PatientsLikeMe.

El CFIUS fue establecido en 1975 por el presidente Gerald Ford y ampliado bajo el gobierno del presidente Donald Trump.

Una filial de BGI llamada Forensic Genomics International, vendió a la policía china los suministros de recogida y análisis de ADN utilizados desde 2017 de millones de varones de China, incluidos niños. Los hombres y niños, que no tenían antecedentes penales graves, no podían razonablemente haber dado su libre consentimiento a los procedimientos.

BGI y G42, una empresa de los Emiratos Árabes Unidos, pusieron en marcha un laboratorio de pruebas de coronavirus en 2020 en Abu Dhabi, y BGI estableció laboratorios similares en Angola, Australia, Brunei, Kazajistán, Arabia Saudí, Serbia, Suecia y Togo, según Associated Press y Washington Post. Arabia Saudí estableció seis laboratorios de pruebas de BGI con 500 especialistas chinos tras una conversación entre el rey Salman y Xi Jinping.

Los valores estadounidenses, británicos, japoneses y europeos apoyan una política que se esfuerza por mantener la ciencia abierta y globalmente accesible. Pero estas políticas están siendo explotadas por el régimen chino, que ahora puede acceder a datos genéticos de poblaciones occidentales y aliadas, sin ofrecer reciprocidad. Este tipo de intercambio de datos genéticos por parte de las democracias con China es irresponsable, dados los bien documentados actos de genocidio del régimen chino contra los uigures, así como el robo de datos generalizado en todo el mundo. El fracaso de los gobiernos de Estados Unidos y sus aliados en cuanto a prohibir a China la recolección de datos genéticos de mujeres, a pesar de la advertencia del Centro Nacional de Contrainteligencia y Seguridad (NCSC) de Estados Unidos contra BGI y otras recolecciones de este tipo de China, es irresponsable y un abandono de su deber gubernamental más básico de proteger a los ciudadanos.

Anders Corr es licenciado/máster en Ciencias Políticas por la Universidad de Yale (2001) y doctor en gebernación de la Universidad de Harvard (2008). Es director de Corr Analytics Inc., editor del Journal of Political Risk. Ha llevado a cabo extensas investigaciones en Norteamérica, Europa y Asia. Es autor de «The Concentration of Power» (de próxima aparición en 2021) y «No Trespassing», y ha editado «Great Powers, Grand Strategies».

Siga a Anders en Twitter: @anderscorr


Únase a nuestro canal de Telegram para recibir las últimas noticias al instante haciendo click aquí


Las opiniones expresadas en este artículo son propias del autor y no necesariamente reflejan las opiniones de The Epoch Times

Cómo puede usted ayudarnos a seguir informando

¿Por qué necesitamos su ayuda para financiar nuestra cobertura informativa en Estados Unidos y en todo el mundo? Porque somos una organización de noticias independiente, libre de la influencia de cualquier gobierno, corporación o partido político. Desde el día que empezamos, hemos enfrentado presiones para silenciarnos, sobre todo del Partido Comunista Chino. Pero no nos doblegaremos. Dependemos de su generosa contribución para seguir ejerciendo un periodismo tradicional. Juntos, podemos seguir difundiendo la verdad.