Confesiones de un insurrecto estadounidense: comunista habla de “alegría” al ver arder una comisaría

Por Trevor Loudon
09 de Agosto de 2020
Actualizado: 09 de Agosto de 2020

Opinión

La reciente oleada de disturbios, saqueos, incendios y violencia tras la muerte, el 25 de mayo, de George Floyd bajo custodia policial en Minneapolis, no fue una “protesta pacífica” secuestrada por “extremistas”. Fue violento desde el primer día y siempre fue así.

La Organización Socialista Camino de la Libertad (FRSO), con sede en Minneapolis y alineada con el Partido Comunista Chino, se ha atribuido el mérito de “provocar” los disturbios. El grupo que fue elogiado específicamente por los camaradas de la FRSO por “provocar” el “levantamiento” en Minneapolis fue la Twin Cities Coalition for Justice 4 Jamar (TCC4J), una organización anti-“brutalidad policial” formada después de la muerte a manos de la policía del adolescente de Minneapolis Jamar Clark en 2015.

La TCC4J está dirigida por varios camaradas de la FRSO, en particular por Loretta VanPelt y Jess Sundin.

Según una entrevista realizada el 18 de junio a Jess Sundin en el podcast de Green Flame, Sundin participó en la planificación y organización de varias protestas a las pocas horas de la muerte de George Floyd.

La entrevista es escalofriante por su enfoque indiferente ante la violencia y la destrucción masiva. Es una visita obligada para cualquiera que quiera ver el interior de la mente de una revolucionaria comunista empedernida.

La Green Flame se describe a sí misma como un “Podcast de la Resistencia Verde Profunda que te trae un análisis revolucionario, habilidades prácticas y expresión artística del movimiento de base para desmantelar la civilización industrial global”.

Los podcasters presentan a Sundin de esta manera:

“Jess es una coordinadora comunal en Minneapolis. Ha hecho voluntariado solidario en El Salvador e Irak. (…) Estuvo involucrada en el Comité Anti-Guerra que organizó contra la RNC [Convención Nacional Republicana] en St. Paul en 2008, y su casa fue allanada por el FBI en septiembre de 2010 como parte de un ataque coordinado contra ese movimiento.

“Más tarde, ayudó a crear el Comité para detener la represión del FBI. Jess ha sido miembro de la Twin Cities Coalition for Justice 4 Jamar, que trabaja por la justicia y la reforma policial, desde el asesinato en 2015 de Jamar Clark, de 24 años de edad (…)”.

Sundin empieza dejando muy clara su posición ideológica: “Yo misma, soy una revolucionaria. He sido comunista durante más de 20 años”.

Sundin deja muy claro que fue una pieza clave en el “levantamiento” y aprobó plenamente la violencia y el saqueo resultantes.

Sundin admite haber jugado un papel organizativo importante en las protestas de Minneapolis:

“Han pasado 20 días (…) las dos primeras semanas después de que George Floyd fuera asesinado requirieron un intenso nivel de organización durante todo el día y toda la noche todos los días. Durante el día hacíamos marchas y mítines, y por la noche la atención se centraba a menudo en el Tercer Recinto, que es la comisaría de policía en la que trabajaban los asesinos de George Floyd. Esas manifestaciones que sé que todo el mundo vio”.

Cuando se menciona el espectacular incendio de la comisaría del tercer distrito, Sundin dice sin pudor: “No puedo decirles la alegría que nos dio a todos ver el tercer distrito destruido”.

Según Sundin, se destruyeron edificios en un radio de 8 kilómetros:

“Muchos edificios fueron destruidos. Algunos por el fuego, otros por la fuerza bruta (…) palos de golf, bates de béisbol. (…) Dicho esto, había realmente una unión poderosa entre esas acciones nocturnas y las concentraciones y marchas durante el día, y estaba claro para todos los que vivimos aquí todos los días que todas las manifestaciones estaban exigiendo no solo justicia para George Floyd, sino expresando este profundo pozo de rabia contra la violencia que la policía comete en nuestras comunidades, una y otra vez. (…)”

“Aunque la chispa fue encendida por el horrible asesinato de George Floyd (…) en realidad se trataba de mucho más que eso”.

Sundin deja claro que la destrucción masiva y los saqueos que se produjeron durante las “manifestaciones” nocturnas eran parte del plan.

“Se ha sembrado mucha confusión (…) sobre si esas manifestaciones nocturnas son de hecho legítimas. Y quiero ser absolutamente clara como organizadora —lo que hice la mayor parte de las últimas tres semanas fue organizar concentraciones (…) y marchas— esas manifestaciones nocturnas, el vaciado del Departamento de Policía, el vaciado de Target y otras tiendas importantes (…) está absolutamente ligado, conectado, y [forma parte] del movimiento”.

Sundin niega enfáticamente las afirmaciones de que Antifa o los “supremacistas blancos” convirtieron en violentas las manifestaciones pacíficas. Tiene muy claro que la violencia fue en gran parte consecuencia del movimiento que ayudó a liderar.

“La narrativa que ha tratado de sugerir que esas acciones más avanzadas, acciones más militantes, fueron específicamente llevadas a cabo por Antifa o por supremacistas blancos. (…) También es un gran error y no es cierto decir que lo principal que sucedió que fue destructivo en las Ciudades Gemelas en las últimas semanas fue por fuerzas externas. (…) El mito del agitador externo es solo eso”.

Por cierto, Sundin es la esposa del secretario político de la FRSO, Steff Yorek. El día que el presidente Trump juró su cargo, el 20 de enero de 2017, Yorek declaró en una protesta en Washington: “Necesitamos permanecer en las calles los cuatro años enteros oponiéndonos a Trump y haciendo el país ingobernable”.

Estas manifestaciones habrían ocurrido sin el asesinato de George Floyd. Se habría encontrado otra chispa si George Floyd no hubiera sido asesinado.

Los camaradas de la FRSO continuaron liderando manifestaciones en varias ciudades. Todavía lo hacen.

¿Hay motivos para acusaciones según la ley RICO en este caso? Bajo la ley RICO, los líderes de organizaciones pueden ser responsables de crímenes cometidos por sus subordinados si se reúnen ciertas pruebas.

En septiembre de 2010, las casas de varios miembros de la FRSO en Minneapolis, Chicago y Michigan fueron registradas por el FBI por un supuesto apoyo material a grupos terroristas de Oriente Medio y América Latina. Una fiscalía de Chicago citó a catorce personas para que declararan su testimonio, y otras nueve en los meses siguientes, pero todas se negaron a testificar.

Los citados se enfrentaban a décadas de cárcel si eran acusados. Pero, al final, el Departamento de Justicia de Eric Holder no los acusó.

Si esos casos hubieran sido procesados, tal vez las ciudades de EE.UU. no estarían en llamas hoy.

Trevor Loudon es un autor, cineasta y orador de Nueva Zelanda. Se especializa en exponer la influencia marxista en la política. Es más conocido por su libro “Enemies Within: communists, socialists and progressives in the US Congress” (Enemigos dentro: comunistas, socialistas y progresistas en el Congreso de EE.UU.) y su documental de temática similar “Enemies Within”.


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Las opiniones expresadas en este artículo son propias del autor y no necesariamente reflejan las opiniones de La Gran Época

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