¿Cuáles son los verdaderos objetivos del comunismo?

Por Joshua Philipp - La Gran Época
08 de Abril de 2019 Actualizado: 08 de Abril de 2019

Comentario

“El comunismo suprime las verdades eternas, suprime toda religión y toda moral”.

“La familia burguesa se desvanecerá de forma natural cuando su complemento se desvanezca, y ambos se desvanecerán con el desvanecimiento del capital”.

Ambas citas son del “Manifiesto comunista”, y ambas ilustran los verdaderos objetivos del comunismo.

Cuando la mayoría de la gente piensa en el comunismo, generalmente lo entienden como un sistema económico para compartir la riqueza. Pero el comunismo no es nada de eso.

Lo que el comunismo impulsaba era una confiscación inicial de toda la propiedad privada y de todos los medios de producción. Estos no van a parar “al pueblo”, como los tiranos socialistas suelen afirmar, sino al todopoderoso Estado y una enorme burocracia.

Este sistema inicial de control estatal sobre todos los elementos de la sociedad era socialismo, o como lo llamaba Lenin, “capitalismo de Estado”.

Sin embargo, nunca fue la intención que el socialismo durara mucho. Cuando Marx y Engels encuadraron la idea, en un tiempo en que no había aún ningún sistema socialista o comunista en el mundo, ellos concibieron al socialismo como un sistema de dictadura totalitaria que naturalmente fallaría y colapsaría, conduciendo así a la etapa que ellos llamaban “comunismo”.

Entonces, ¿qué es el comunismo?

El comunismo es un estado de desolación moral, espiritual, cultural y social. Es una sociedad imaginada donde todo ha sido aniquilado.

Durante las etapas conceptuales del comunismo, incluso antes de Marx y Engels, el comunismo se basaba en los conceptos del naturalismo, que era una teoría gnóstica satánica que postulaba que el hombre provenía de la naturaleza, y que entonces lo que sea que el hombre haga era natural. Entonces, también creían que cualquier restricción a los deseos o caprichos del hombre era malvado.

Era un sistema que veía a lo malo como bueno, y a lo bueno como malo. Y es por esta razón que los tiranos socialistas y comunistas han atacado, encarcelado o asesinado repetidamente durante toda la historia a cualquiera que crea en los valores morales tradicionales. Bajo el Partido Comunista Chino, por ejemplo, los valores morales tradicionales fueron catalogados como los “cuatro viejos” y cualquiera que sostuviera creencias tradicionales era asesinado.

Los comunistas, con el fin de volver realidad su estado social imaginado, entienden que la humanidad no abandonará por voluntad propia su creencia en los Cielos, la creencia en la familia y la creencia en su cultura y valores. Así que para crear sociedades comunistas, ellos entienden que la sociedad debe primero pasar por un estado de tiranía totalitaria que erradique los valores de la sociedad a la fuerza.

El estado de la tiranía totalitaria es socialismo.

Al mismo tiempo, Marx y Engels creían en la evolución social, y creían que el conflicto era la herramienta para llevar más rápidamente a la sociedad hacia la síntesis final del comunismo. Parte de esto se basó en la teoría dialéctica hegeliana de que “el conflicto hace avanzar”, que Marx incorporó en su propio concepto de “materialismo dialéctico”.

Es debido a esta teoría, y bajo los objetivos comunistas de destruir la tradición y la creencia, que los tiranos socialistas buscan etiquetar a ciertas personas como “enemigos de clase” a fin de atacarlos.

Estos motes cambian bajo cada sistema socialista, desde los ataques de Lenin a los granjeros adinerados, a los ataques de Hitler a los judíos, a los ataques de Mao a los terratenientes, y a los ataques de los socialistas actuales a los hombres blancos.

Bajo el socialismo, hay siempre un grupo contra el cual la sociedad es dirigida a luchar—y es así como los comunistas avanzan con su plan.

Además, estos tiranos establecen etiquetas para atacar a cualquiera que cuestione estas políticas. En 1967, Mao Zedong elaboró el concepto de corrección política, bajo la idea de que quien apoyara sus actos de genocidio y tiranía era políticamente correcto, y quien se oponía no era políticamente correcto—y podía ser etiquetado, atacado o asesinado.

Durante el último siglo, el comunismo ha asesinado a más de 100 millones de personas. La desolación es el objetivo del comunismo, el socialismo es el sistema tiránico de gobierno necesario para alcanzar esos objetivos, y la lucha y el odio son sus armas.

Las opiniones expresadas en este artículo son las opiniones del autor y no reflejan necesariamente la opinión de La Gran Época.

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A continuación

Cómo el comunismo busca destruir la humanidad

Las opiniones expresadas en este artículo son propias del autor y no necesariamente reflejan las opiniones de La Gran Época

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