Cubano preso 39 años en EE.UU. planea “desenmascarar” al Che cuando sea libre

Por EFE
05 de Abril de 2019 Actualizado: 05 de Abril de 2019

A falta de un mes para concluir la condena por tráfico de marihuana por la que lleva 39 de sus 83 años de vida encarcelado, el cubano Antonio Bascaro tiene la tarea de “desenmascarar” al Che Guevara en un lugar importante de su lista de cosas para hacer cuando sea libre, según dice a Efe.

Considerado el condenado que ha cumplido la mayor pena por marihuana en Estados Unidos, Bascaro acaba de recibir la buena noticia de que su salida de una prisión de Miami será el próximo 1 de mayo y no el 8 de junio, como estaba inicialmente previsto.

Ese día cumplirá su deuda con la sociedad por haber participado en el tráfico de unas 600.000 libras (272,4 toneladas) de marihuana en Estados Unidos como parte de una organización de narcotráfico.

“Gracias a Dios volveré a ser un hombre libre, después de más de 39 años de encarcelamiento impecable por una conspiración no violenta de marihuana”, expresó en una entrevista hecha por correo electrónico.

Fotografía cedida por Myra Bascaro donde aparece su padre, el expiloto y exiliado cubano Antonio Bascaro, en una instantánea tomada en 2016 en la cárcel de Miami, Florida (EE.UU.) EFE/Myra Bascaro

La condena inicial a este ex piloto militar cubano que se exilió después de la revolución de 1959 y participó en la invasión de Bahía Cochinos en 1961 era de 60 años de cárcel, pero después fue reducida por buen comportamiento.

En los años 80, en plena guerra contra las drogas, se negó a delatar a otros narcotraficantes cuando fue detenido en Guatemala, donde se había exiliado y formado una familia.

El riesgo de que antes de quedar libre sea deportado a Guatemala es algo que conoce y teme.

Según dijo a Efe en un correo, no quiere regresar a ese país centroamericano porque su vida estaría en “peligro” por la presencia allí de personal “de la Seguridad del Estado de Cuba”, pero sí firmó su deportación “voluntaria a Cuba” cuando “el régimen político cambie”.

“Trataré de permanecer en este país (EE.UU.) hasta que pueda regresar al mío, que creo que pronto será liberado, después de Nicaragua y Venezuela”, indicó.

El prisionero, que camina apoyado en un bastón por una operación reciente en la espalda, dijo que estará “bastante activo” cuando recobre su libertad con la escritura de al menos tres libros sobre Cuba y su encarcelamiento en los Estados Unidos.

Una de sus “prioridades” será “desenmascarar” al revolucionario argentino Ernesto “Che” Guevara (1928-1967).

“Es considerado mundialmente un héroe y no fue más que un asesino despiadado que asesinó miles en mi país”, se lamentó.

Los primeros tres meses después de que Fidel Castro tomase el poder (1959) estuvo detenido como prisionero de guerra en el castillo del Morro, que está al lado del fuerte La Cabaña, donde el revolucionario argentino tenía su cuartel general, recuerda.

“Sufrí noche y día con los continuos fusilamientos, con el asesinato de prisioneros sin el debido proceso”, dice este octogenario dispuesto a imprimir unas camisetas con la imagen del Che diferentes a las que todavía hoy se comercializan.

En las suyas -dice- mostrará su “verdadera” cara de “asesino en masa”, por la que recibió el apodo del “Chacal de la Cabaña”.

Además, explicó que reseñará en uno de sus libros su lucha contra las guerrillas castristas en las montañas, su captura y encarcelamiento en 1959, su salida de Cuba y su posterior participación como piloto de la Brigada 2506 en la invasión impulsada por Estados Unidos para derrocar a Fidel Castro.

Piloto cubano Antonio Bascaro en 1964 durante una estancia en Guatemala. EFE/M. Bascaro

“He sido prisionero de guerra, prisionero militar, prisionero político, estuve preso en Cuba durante 1959 y 1960 en múltiples ocasiones y salí de Cuba a través de la Embajada de Uruguay donde me asilé, con la vista puesta en los campos de entrenamiento para la fracasada invasión de Bahía de Cochinos”, relató.

Bascaro manifestó que el entrenamiento militar que tuvo en Cuba y la devoción a San Francisco de Asís le ayudan ahora a controlar sus emociones y salud a pocas semanas de su puesta en libertad, que celebrará con sus dos hijas y un hijo, que es piloto como él.

Señala que el santo le “enseñó a aceptar lo que no puedo cambiar, cambiar lo que puedo y poder reconocer ambas situaciones”.

También escribirá sobre “la conspiración” que le trajo a su situación actual y sobre sus “39 años en el sistema federal de este país”.

Explicó que los libros serán en español e inglés, gracias a la traducción certificada de una de sus dos hijas, y no contendrán “fantasías”, pues en su historia no son “necesarias”.

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