“Casa del horror” en California: regalos y comida no eran para los hijos y el baño, una vez al año

21 de Enero de 2018 Actualizado: 22 de Enero de 2018

La policía que investiga la llamada “Casa del horror” en California, dice que los niños apenas comían para mantenerlos con vida y  vivían de noche.

Los padres no les permitían ver el sol, eran golpeados, incluso estrangulados y encadenados a los muebles y a sus camas, sin acceso a un baño durante meses, informó CBS el 19 de enero, de acuerdo a los informes de la policía y el fiscal.

El agua era las excusa para encadenarlos, por lo que los hijos solo se mojaban las manos y se bañaban una vez al año. Vivían aterrorizados.

La perturbación o depravación de los padres era tal, que compraban juguetes pero no los dejaban jugar con ellos o incluso sacarlos del paquete, según informó el fiscal de distrito del condado de Riverside, Mike Hestrin. quien investiga el caso.

Los padres tenían comida en casa pero no dejaban que los hambrientos niños la tocaran.“Hacían pasteles de calabaza y no dejaban que los niños hambrientos se los comieran”, explicó.

David Allen Turpin y Louise Anna Turpin habían logrado someter a sus 13 niños entre 2 y 29 años de edad, con la desnutrición. Parte del tiempo los tenía encadenados. El mayor de todos, una hija, pesaba tan sólo 37 kilos al ser rescatada, dijo el fiscal.

Solo el bebé de dos años se encontró nutrido.

El caso se descubrió después que la adolescente de 17 años de edad, con aspecto de una niña mucho menor de la edad real, escapó el 18 de enero por la ventana con un celular de la casa y llamó al 911. Logró salir con una hermana, pero ella entró en pánico y regresó a la casa.

Había estado planeando su escape durante dos años, según el fiscal.

Lo que hizo esa chica de 17 años fue increíble”, dijo a NBC News Rebecca Bailey, una psicóloga con sede en California que se especializa en el tratamiento de sobrevivientes de trauma. “No sabemos si tramó la escapatoria por sí misma, pero sin duda es notable que fue capaz de encontrar la energía para encontrar una salida e irse”.

La policía, cuando entró a la casa dijo que encontró un hijo de 22 años encadenado y otros dos que habían logrado soltarse. Describió que la casa de cuatro habitaciones apestaba a orina.

Algo que sí se les permitió a los hijos fue escribir. En la casa habían muchos cuadernos, que ahora se están analizando.

Hestrin, contó que los 13 hijos ahora están siendo atendidos en hospitales donde les están aplicando una nutrición severa.

Se sienten aliviados”, dijo Hestrin, según la CBS. “Están en buenas manos“, agregó-

Anunció que luego que mejoren su condición física, les llevarán psicólogos para evaluarlos.

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