EE. UU. suspende utilización de drones chinos ante riesgos de “espionaje y ciberataques”

Por Julian Bertone
01 de Noviembre de 2019
Actualizado: 01 de Noviembre de 2019

El Departamento de Interior de Estados Unidos (DOI) suspendió este jueves la utilización de drones fabricados en China o con piezas chinas debido a que suponen un riesgo para la seguridad nacional.

Una flota superior a 800 drones permanecerá en tierra hasta que el Secretario de Interior David Bernhardt lleve a cabo una revisión completa de los dispositivos ante temores de espionaje y ciberataques por parte del régimen comunista chino, según reportaron medios informativos.

El gobierno está preocupado de que estos dispositivos fabricados en China y utilizados en EE. UU., se usen para robar información o para infectar redes con programas maliciosos.

El Departamento de Interior posee en total 810 drones, de los cuales 768 fueron fabricados en China y 24 en EE. UU. pero con piezas chinas. La empresa líder en la fabricación de estos dispositivos es DJI, una compañía china que acapara alrededor del 70 por ciento del mercado mundial en esta área, y que desde 2017 está en la mira  del ejército estadounidense.

“El Secretario [David] Bernhardt está revisando los programas de los drones del Departamento de Interior”, dijo el portavoz del DOI Nick Goodwin en una declaración, según es citado en un informe de Cnet. “Hasta que esta revisión sea completada, el Secretario ha ordenado que los drones fabricados en China o hechos de componentes chinos permanezcan en tierra a menos que estén siendo utilizados actualmente para propósitos de emergencia, tales como la lucha contra incendios forestales, búsqueda y rescate, y el manejo de desastres naturales que puedan amenazar la vida o la propiedad”.  

Drones son desplegados durante una demostración en el Departamento de Bomberos de Los Ángeles antes de la conferencia de DJI AirWorks en Los Ángeles, California, el 23 de septiembre de 2019. (ROBYN BECK/AFP/Getty Images)

Por su parte, un vocero de DJI dijo a AFP que su empresa está “muy desilusionada”. “Hemos trabajado con el Departamento de Interior para crear una solución segura de drones que cumplan con sus rigurosos requisitos, lo cual fue desarrollado en el transcurso de 15 meses con funcionarios del DOI, profesionales independientes de ciberseguridad y expertos de la NASA”, señaló el representante de la compañía china.

Aún así aclararon que continuarán apoyando al DOI y “asistiendo en la revisión de su flota” para que puedan reanudar rápidamente su utilización.

Entretanto, los legisladores estadounidenses han presentado proyectos de ley que prohibirían a las agencias federales la adquisición de ciertos drones chinos.

En la Cámara, un proyecto de ley que prohibiría al DHS -en la seguridad fronteriza internacional, la respuesta a emergencias y la ciberseguridad- el uso de drones de china y de otros países señalados como “competidores estratégicos” por el Pentágono, está listo para ser votado en el recinto después de que recientemente fuera aprobado por el Comité de la Cámara de Representantes. En septiembre también se introdujo al Senado la Ley de Drones de Seguridad Estadounidense, que prohibiría a todos los departamentos y agencias federales la adquisición de drones fabricados o ensamblados en China.

Con anterioridad, en mayo de 2019, el Departamento de Seguridad Nacional (DHS) advirtió sobre los peligros en la seguridad de datos ante la utilización de drones comerciales, especialmente de DJI, incluyendo los equipos DJI Spark y el DJI Mavic Air de venta libre al público, de acuerdo a CyberScoop.

Clientes hacen cola para visitar la nueva tienda insignia de DJI en el distrito de Causeway Bay de Hong Kong el 24 de septiembre de 2016. (ISAAC LAWRENCE/AFP vía Getty Images)

“Tenga cuidado al comprar tecnología [de drones] a fabricantes chinos, ya que pueden contener componentes capaces de comprometer sus datos y compartir su información con un servidor al que se accede por fuera de la propia empresa”, dice la alerta del DHS y agrega que “los fabricantes y proveedores pueden incorporar malware o recopilar datos de su dispositivo USB sin su conocimiento”, según un informe de CyberScoop.

La advertencia se produjo luego de que la administración de Trump prohibiera las exportaciones del gigante chino de telecomunicaciones Huawei y lo agregara junto con sus 68 empresas afiliadas a su lista negra de comercio el 15 de mayo.

A partir de esta medida, Google anunció la suspensión de sus operaciones con la compañía asiática, eliminando las actualizaciones de Android para los equipos Huawei.

Según un informe de The Economist, más del 70 por ciento de los teléfonos móviles del mundo se fabrican en China. Los más notorios son los teléfonos Huawei y ZTE, en relación a los cuales el FBI, la CIA y la NSA advirtieron a los estadounidenses sobre su uso en febrero de 2018. Los teléfonos vienen con spyware incorporado, que no es posible  eliminar.

El director del FBI, Chris Wray, dijo al Comité de Inteligencia del Senado que estaba “profundamente preocupado por los riesgos de permitir que cualquier compañía o entidad que esté en deuda con gobiernos extranjeros que no comparten nuestros valores gane posiciones de poder dentro de nuestras redes de telecomunicaciones”.

Wray señaló que cuando un estadounidense promedio utiliza uno de estos teléfonos móviles fabricados en China “ayuda subrepticiamente al PCCh proporcionándole la capacidad de modificar o robar información de forma maliciosa, y la capacidad de realizar espionaje sin ser detectado”.

*****

Video relacionado:

TE RECOMENDAMOS