El aumento del CO2 en el mar intoxicará a los peces antes de lo previsto

21 de Enero de 2016 Actualizado: 22 de Enero de 2016

Las importantes concentraciones de dióxido de carbono (CO2) en el agua del mar pueden tener efectos perjudiciales sobre los animales marinos y antes de lo previsto. Un estudio publicado en la revista Nature y realizada por la Universidad Nueva Gales del Sur (UNSW por sus siglas en inglés) en Australia realizó proyecciones a futuro sobre la concentración de CO2 en el mar y concluyó que si éstas continúan aumentando en la atmósfera, las oscilaciones naturales del CO2 en el mar se amplificarán hasta diez veces en algunas regiones de los océanos a finales del siglo.

Esta es la primera investigación que realiza un análisis global del impacto de este fenómeno y revela que las altas concentraciones de CO2 en el agua provocan también un aumento anormal de la presencia de este elemento en la sanfre arterial de los peces.

Ese fenómeno, conocido como hipercapnia, aparecería con concentraciones atomosféricas de CO2 superiores a 650 pares por millón (ppm) y tendría consecuencias desastrosas para las princopales pesquerías del mundo. Para tener una idea en 2015 esas ppm superaron las 400.

Desorientados

“Las altas concentraciones de CO2 hace que los peces estén como en un estado de embriaguez, desorientados. El dióxido de carbono afecta sus cerebros y pierden su sentido de la orientación y su habilidad para encontrar el camino de vuelta a casa.

Ni siquiera saben dónde están sus depredadores” explica Ben McNeil autor principal del estudio del Centro de Investigación del Cambio Climático de la UNSW. El científico aseguró que “esto tiene implicaciones enormes para los ecosistemas marinos de todo el planeta y el sector de la pesca mundial”.

Consecuencias tempranas

Los resultados del trabajo revelan que si la contaminación sigue aumentando, los peces y otras criaturas marinas en los puntos calientes de CO2 en el Pacífico, el Atlántico Norte y el Antártico experimentarán episodios de hipercapnia a mediados de este siglo “mucho antes de lo que se había previsto y con efectos más perjudiciales que los que se pensaba” explico McNeil.

Tristan Sasse, de la Escuela de Matemáticas y Estadistica de la UNSW parte del equipo de la investigación informó que “para el año 2100, se espera que las criaturas de la mitad de la superficie de los océanos del mundo se vean afectados por la hipercapnia”. Para su investigación los científicos de la UNSW utilizaron los datos globales referidos a la concentración de CO2 de los últimos 30 años.

Artículo original aquí.

TE RECOMENDAMOS