El Ayuntamiento de Barcelona acoge a dos periodistas mexicanos amenazados

Por EFE
24 de Julio de 2018 Actualizado: 24 de Julio de 2018

Los periodistas mexicanos, Jacob Morales y Luis Daniel Nava, amenazados de muerte en sus países por sus informaciones sobre el narcotráfico, son los primeros reporteros de ese país acogidos por el Ayuntamiento de Barcelona en el marco del programa “Barcelona protege periodistas de México”.

Según explicó hoy en rueda de prensa el director de Justicia Global y Cooperación Internacional del Ayuntamiento de Barcelona, David Llistar, el consistorio inauguró hoy con Morales y Nava, el programa de acogida temporal dirigido a periodistas y personas defensoras de los derechos humanos de México.

Jacob Morales y Luis Daniel Nava, periodistas de El Sur de Acapulco en el estado de Guerrero, llegaron a Barcelona el pasado jueves 19 y permanecerán en la ciudad durante los próximos tres meses.

“Barcelona quiere convertirse en una ciudad santuario para los periodistas mexicanos que son activistas y que ven sus vidas amenazadas”, argumentó Llistar.

“Son periodistas que han puesto cara, nombre y contexto a quienes están violando a su gente, a las larvas del narcotráfico, y a las redes que se instalan en los gobiernos y cuerpos del estado”, añadió.

Morales, reportero en Acapulco desde hace diez años, explicó que cubría informativamente los grupos civiles armados que se crearon ante los problemas de seguridad en comunidades rurales y la lucha ciudadana por un megaproyecto hidroeléctrico que inundaría zonas de cultivo, por lo que hace seis meses tuvo que abandonar la zona al ser amenazado de muerte.

“Era salir de Acapulco o atenerme a las consecuencias”, relató Morales, quien agradeció a España y a Barcelona la “oportunidad y el espacio” que le ofrecieron.

“Necesitamos paz y garantías en México para ejercer el periodismo de manera libre, sin ser autocensurados, porque también lo hacemos por miedo a morir”, lamentó.

Por su parte Nava, quien sigue ejerciendo y a diferencia de su compañero no fue desplazado de la zona, denunció que en su país hay una falta de garantías de seguridad en su trabajo y que nunca se dieron las condiciones para ejercer con libertad de expresión.

Agradeció que Barcelona les haya dado un “respiro” y la posibilidad de reforzar sus capacidades personales y profesionales para afrontar su situación, al mismo tiempo que ha permitido dar visibilidad a la situación que viven e internacionalizar la causa, así justificaron.

Durante su estancia en la capital catalana se les proporcionará un acompañamiento “integral” que consiste principalmente en alojamiento, manutención, apoyo psicosocial y sanitario, agenda informativa y de incidencias.

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