El combate a la contaminación en China ocasiona masivos despidos

08 de Julio de 2015 Actualizado: 08 de Julio de 2015

La campaña por un aire más limpio ha tenido un alto costo para la ciudad de una provincia oriental china.

Inspectores de la Secretaría de protección del medio ambiente de China visitaron este 25 de febrero a Zhang Shuping, el alcalde de la ciudad de Linyi en la provincia de Shandong, para charlar sobre los problemas ambientales de esa ciudad, según Peng Pai, un sitio de noticias financiado por el estado.

Los inspectores se presentaron en Linyi para vigilar el cumplimiento de la “guerra contra la contaminación” en China; la legislatura china aprobó estrictas enmiendas a la legislación ambiental en abril del año pasado, que entraron en vigor este enero.

Los métodos de esta campaña, aplicados a menudo por el Partido Comunista Chino, han sido al clásico estilo leninista, con órdenes de arriba hacia abajo que se deben seguir a la letra, sin importar su ineficacia o sus secuelas.

Tres días después de la reunión de Zhang con los inspectores, el alcalde hizo que 412 empresas se adhirieran a un programa de producción limitada y ordenó el cierre de 57 empresas de carbón, acero y vidrio principalmente. Al día siguiente, el 1 de marzo, Zhang desenchufó literalmente el suministro eléctrico de 57 empresas, entre ellas de una planta de paneles de vidrio que perdió cerca de 2.000 toneladas de vidrio fundido y estaño que estaban siendo procesadas en el horno.

Secuelas

La fabricación de suministros fue la primera víctima del alcalde Zhang al cumplir la nueva normativa ambiental.

“Si reanudamos la producción, tenemos que separar el estaño y el vidrio de los residuos sólidos en el área de enfriado, un proceso que llevará de cuatro a cinco meses. Y el horno está casi en ruinas”, dijo a Peng Pai un trabajador de la planta de paneles de vidrio.

El jefe de una planta de carbón le dijo al sitio de noticias chino que el horno de su compañía fue dañado permanentemente por el repentino corte de energía eléctrica, y estimó las pérdidas en al menos 10 millones de yuanes (1,6 millones de dólares).

Los trabajadores perdieron sus empleos. Cerca de 60.000 personas se encontraron de repente sin empleo, y si se incluye a sus familias, se estiman al menos 150.000 personas afectados en Linyi por los despidos, según un trabajador del gobierno local.

Con el aumento del desempleo aumentaron los índices de criminalidad. La policía de Linyi dijo que cada día había al menos 10 robos, según reporta Peng Pai.

Los cierres de empresas también sembraron las semillas de una potencial crisis financiera.

La ciudad de Linyi tiene 300 millones de yuanes (48,3 mil millones de dólares) en préstamos, un tercio de los cuales estaban en poder de esas 57 empresas, de acuerdo con cifras del sector bancario local. Lo más grave es que 36 de estas 57 empresas son parte de una cadena de suministro vertical a Huasheng Jiangguan Group, la más importante compañía de la ciudad.

La plataforma de inversión del gobierno local otorgó a Jiangguan 70 millones de yuanes (11,2 millones dólares) este mes de junio para ayudar a la empresa privada a financiar los intereses de sus préstamos. Sin embargo, si las empresas cierran después de incumplir el pago de sus préstamos, podría sobrevenir una crisis de endeudamiento.

Las empresas afectadas aportan el 40 por ciento del total de los ingresos fiscales totales de la ciudad por impuestos industriales; los impuestos recaudados de la industria ascendieron a 26 mil millones de yuanes (4,2 mil millones de dólares) el año pasado.

¿Sacrificio?

La medida de Zhang Shuping, al destruir fábricas de suministros, afecta el sustento de decenas de miles de personas y coloca a la ciudad al borde de una grave crisis financiera.

Pero a cambio de esto la ciudad de Linyi bajo su contaminación atmosférica. De enero a mayo el nivel de partículas diminutas PM2.5, que son un peligro para la salud, cayó 24,3 por ciento. En comparación, las lecturas de PM2,5 de Pekín bajaron 20 por ciento de enero a abril.

No está claro por qué Zhang impulsaría tan severas medidas de protección al medio ambiente en su ciudad, pero cobran sentido a la luz del reciente informe sobre la contaminación del ministro de Medio Ambiente Chen Jining.

Chen reportó el pasado 29 de junio al Comité Permanente de la Asamblea Popular Nacional que en el año 2014 más de 8.400 personas fueron detenidas por burlar las leyes ambientales. Más de 3.000 empresas, la mayoría pequeñas fábricas y 3.700 obras de construcción fueron cerradas.

Si Zhang no hubiese aplicado la nueva ley de protección ambiental con mano dura, él mismo podría haber sido castigado conforme a las sanciones para las autoridades. “La ciudad es un microcosmos de todas las ciudades que sacrifican el medio ambiente en el proceso de transición económica y ahora tiene que pagar sus deudas históricas con el medio ambiente”, escribió -en respuesta a la denuncia de Peng Pai- el Ministerio de Medio Ambiente de China en WeChat, una popular aplicación de mensajería en ese país.

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