El Departamento de Justicia de EE.UU. comienza a investigar el rol de la administración de Obama en el espionaje de la campaña de Trump

Por Ivan Pentchoukov - La Gran Época
21 de Mayo de 2018 Actualizado: 21 de Mayo de 2018

El Departamento de Justicia comenzó oficialmente una investigación sobre si las motivaciones políticas estaban detrás de la campaña de espionaje de la administración Obama en la campaña de Trump.

El fiscal general adjunto Rod Rosenstein ordenó al órgano de control del Departamento de Justicia (DOJ por sus siglas en inglés), el inspector general Michael Horowitz, que ampliara la investigación actual sobre abusos de vigilancia contra la campaña de Trump para incluir acusaciones de infiltración y si los involucrados participaron en estas actividades con “propósitos inapropiados”.

“Si alguien se infiltró o vigiló a los participantes en una campaña presidencial con propósitos inapropiados, necesitamos saberlo y tomar las medidas apropiadas”, afirmó Rosenstein en una declaración.

En una declaración separada, una portavoz del Departamento de Justicia señaló que Horowitz consultaría a un procurador si surgía alguna evidencia de delito.

Las declaraciones del DOJ llegaron poco después de que el presidente Donald Trump reclamara el domingo que se abriera una investigación sobre una operación de espionaje en su campaña de 2016.

“Por la presente solicito, y así lo haré oficialmente mañana, que el Departamento de Justicia investigue si el FBI/DOJ se infiltró o vigiló en la Campaña Trump con Propósitos Políticos – ¡y si tales solicitudes o peticiones fueron hechas por personas dentro de la Administración Obama!” Trump escribió en Twitter.

El tuit del presidente llegó poco después de que los periódicos The New York Times y The Washington Post citaran a fuentes anónimas del gobierno que revelaron que al menos un espía del FBI se había reunido con tres integrantes de segundo plano de la campaña de Trump. Esos funcionarios revelaron la identidad del espía a los periódicos a pesar de que el DOJ había argumentado al Congreso que revelar la identidad del espía pondría en peligro vidas y comprometería la seguridad nacional.

La revelación de que un espía se infiltró en la campaña de Trump, se ve agravada por el hecho de que el FBI realizó una vigilancia de las comunicaciones de la campaña de Trump mediante la utilización de órdenes judiciales amparadas en la Ley de Vigilancia de Inteligencia Extranjera (FISA, por sus siglas en inglés), desenmascarando de esta manera el propósito de las solicitudes de vigilancia.

La operación FISA está ahora bajo la mira porque las órdenes judiciales fueron obtenidas usando un dossier anti-Trump sin verificar financiado por la campaña de Clinton y el Comité Nacional Demócrata (DNC por sus siglas en inglés). Los altos funcionarios del FBI y el DOJ involucrados en la firma de las órdenes judiciales de FISA fueron remitidos para una investigación criminal (pdf).

El Espía

Aunque la identidad del espía sólo se confirmará oficialmente cuando el Departamento de Justicia dé a conocer su nombre, Chuck Ross, de The Daily Caller, informó el sábado que los detalles filtrados al New York Times y al Washington Post “coinciden perfectamente” con su informe de marzo sobre Stefan Halper, un profesor de Cambridge vinculado a la CIA y al MI6 inglés.

Halper se puso en contacto con los miembros de segundo plano de la campaña de Trump Carter Page, George Papadopoulos y otro asesor, Sam Clovis, durante la campaña de 2016. Stefan Halper conoció a Carter Page a mediados de julio de 2016 y ambos se mantuvieron en contacto durante los siguientes 14 meses. Halper se reunió con Clovis para tomar un café el 31 de agosto o el 1 de septiembre.

La relación de Stefan Halper con George Papadopoulos comenzó con un correo electrónico no solicitado el 2 de septiembre de 2016, con una oferta de Halper de llevar al asesor de la campaña de Trump a Londres para discutir la redacción de un documento de política sobre cuestiones energéticas en Turquía, Israel y Chipre. Halper le ofreció a Papadopoulos 3.000 dólares por el trabajo.

Durante una de sus reuniones, Halper le preguntó a Papadopoulos si sabía algo sobre correos electrónicos hackeados por los rusos desde el servidor del DNC, a los que Papadopoulos respondió que no sabía, según fuentes del Daily Caller.

La asistente de Halper, Azra Turk, también sacó a colación el asunto de los rusos y los correos electrónicos cuando se tomó unas copas con Papadopoulos y, según se informa, coqueteó con él.

Turk recientemente canceló su cuenta de teléfono.

Papadopoulos se declaró culpable de mentir al FBI sobre sus contactos con otro profesor, Joseph Mifsud.

En abril de 2016, Mifsud comentó a Papadopoulos que sabía que el gobierno ruso tenía acceso a los correos electrónicos de Clinton. Dos semanas después, Papadopoulos supuestamente mencionó correos electrónicos robados de Clinton durante una conversación en estado de ebriedad con un importante diplomático australiano.

El FBI ahora afirma, según filtraciones anónimas al New York Times, que esta conversación con el diplomático australiano fue el motivo que dio inicio a una investigación de dos años de duración sobre la presunta colusión de la campaña de Trump con Rusia.

Hasta la fecha, la investigación no aportó ninguna prueba de colusión.

 

 Por favor comparte este artículo en tus redes sociales, de esta manera ayudarás a La Gran Época a continuar ejerciendo un periodismo independiente. ¡Gracias por tu apoyo!

TE RECOMENDAMOS