El estrés está aumentando en la economía de China

29 de Diciembre de 2016 Actualizado: 29 de Diciembre de 2016

El líder del régimen chino, Xi Jinping, está sacudiendo muchos frentes en el aspecto político buscando asegurarse de que la economía y los mercados financieros se mantengan estables en 2017. Incluso dijo que prefiere la estabilidad en vez del objetivo de crecimiento del PIB del régimen.

El año pasado fue una victoria parcial, ya que el régimen logró contener masivas salidas de capitales, el estrés en el mercado de trabajo y la caída de la bolsa usando la táctica habitual de empujar cientos de miles de millones de dólares a la economía a través del sistema bancario estatal. Pero debajo de la superficie, el riesgo en los mercados financieros sigue aumentando.

Xi admitió recientemente en una reunión secreta que China podría no alcanzar su objetivo de crecimiento del PIB si ello crea demasiado riesgo, según un informe de Bloomberg. Mientras la economía y el empleo permanezcan estables, el crecimiento puede deslizarse por debajo del objetivo del 6,5 por ciento.

“Los inversores pueden obsesionarse con el PIB, pero el Partido puede exigir cualquier cifra del PIB que desee. Lo que importa a Beijing es el desempleo. Si la contratación neta se ve bien, el gobierno tiene pocas razones para actuar, aunque otros indicadores muestren resultados que molesten a los mercados “, afirma un informe de la firma de investigación China Beige Book (CBB).

CBB ha hecho un nombre por sí mismo al proporcionar datos precisos sobre el terreno para la economía de China, ya que las cifras oficiales son a menudo poco fiables. Los investigadores entrevistan a miles de empresas y a cientos de banqueros en China cada trimestre para obtener un indicador preciso sobre los temas en la economía china.

El último informe refleja la narrativa del régimen chino, así como de los analistas occidentales: La economía se estabilizó gracias al estímulo, y el mercado laboral también está estable.

Los ingresos en el sector minorista, en el sector de servicios, de la manufactura, el transporte, el sector inmobiliario y el de materias primas aumentaron en más del 50 por ciento de las empresas encuestadas en el cuarto trimestre de 2016, un buen indicador del sólido crecimiento del PIB. Las ganancias totales aumentaron, como lo demuestran el 47 por ciento de las empresas y el 43 por ciento de las empresas que contratan más trabajadores.

Mantener a los trabajadores felices es el objetivo más importante para los responsables de la política, según un artículo de Xinhua, portavoz del régimen publicado en agosto que declaró: “China no ha fabricado sus datos de desempleo y puede mantenerlos estables a pesar de las presiones de redundancia … El desempleo refleja el desempeño de una economía e influye políticamente”.

Sin embargo, la estabilidad en China es una espada de doble filo para los inversionistas occidentales. Si las cosas están bien, es probable que no se produzca más estimulo. “Si la contratación neta está bien, el gobierno tiene pocas razones para actuar, aunque otros indicadores muestren resultados que perturben a los mercados. En el cuarto trimestre, la contratación neta se ve muy bien, lo cual indica que no habrá ninguna razón para estímulos a principios de 2017”, afirma el informe de CBB.

Presión financiera

Sin embargo, esta ganancia en crecimiento y contratación tuvo un precio. Las ganancias y los ingresos en las empresas están aumentando, pero el efectivo no aparece en las empresas, una señal potencial de estrés financiero. “El dolor del flujo de efectivo persistió, con los resultados interanuales llamando un poco la atención”, afirma el informe.

Gran parte del flujo de caja de las operaciones de una empresa está determinado no sólo por la cantidad que vende la empresa, sino también y mucho más importante, por la cantidad de dinero que recibe y cuándo. Si una empresa todavía está esperando el pago, el dinero se registra en una categoría llamada “cuentas por cobrar”. Esta categoría se hizo más grande en el 22 por ciento de las empresas encuestadas y disminuyó en sólo el 15 por ciento de las empresas en la encuesta.

Del mismo modo, si algunas empresas tienen que esperar por dinero, van a retrasar los pagos a sus proveedores (“las deudas”). La categoría de deudas se hizo más grande en el 26 por ciento de las empresas y disminuyó en sólo el 17 por ciento, algunas de las peores lecturas en la historia de CBB.

Una encuesta realizada por Bloomberg a comienzos de este año mostró que se tarda 83 días para las empresas promedio chinas para que les paguen, casi el doble que en otros mercados emergentes. En cuanto a pagar, las empresas chinas son aún más lentas. Euler Hermes, una compañía especializada en seguros de crédito comercial, muestra que las empresas chinas tardaron tardaron 88 días en pagar sus obligaciones en 2015.

Otro drenaje en el efectivo es un aumento en el inventario. Las empresas gastan dinero para producir bienes, pero no los venden por el momento. Los inventarios se hicieron más grandes en el 39 por ciento de las firmas en el cuarto trimestre, el mayor aumento registrado para la encuesta CBB.

Los largos retrasos en la liquidación de las facturas podrían ser una señal de que los pagos por los intereses y la deuda están abrumando a las compañías, otro aspecto negativo para el flujo de dinero. Si estos pagos se hacen demasiado grandes, las empresas tienen que exprimir el flujo de caja operacional para seguir adelante o pedir prestado aún más para hacer sus pagos inmediatos.

“El flujo de efectivo podría explicar por qué los préstamos de las empresas en los trimestres tercero y cuarto alcanzaron los niveles más altos que la CBB ha reportado desde mediados de 2013. Las empresas pueden no estar pidiendo préstamos para financiar la expansión, sino más bien para cubrir los déficits”, afirma el informe.

Si las empresas no pueden pedir prestado más o exprimir a sus proveedores, irán a la bancarrota. Según una investigación de Goldman Sachs en China, cuatro han incumplido los bonos por valor de 3.000 millones de dólares desde mediados de noviembre. Estos incumplimientos son una ruptura con lo que se ha registrado en los cinco meses anteriores de junio a octubre, cuando sólo tres de las empresas encuestadas no cumplieron con sus pagos. Dado que las empresas de China se están ahogando en deuda, este apretón sobre el flujo en efectivo no es un buen presagio para la estabilidad en 2017.

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