El FMI incluirá a China en la canasta de monedas de reserva

19 de Noviembre de 2015 Actualizado: 19 de Noviembre de 2015

El gato está fuera de la bolsa. China se unirá al club de naciones cuyas monedas conforman la canasta de reserva internacional.

La canasta se llama Derechos Especiales de Giro (DEG), y el Fondo Monetario Internacional revisa su contenido cada cinco años, incluyendo este 2015. Aconsejada su inclusión este año, el yuan chino recibió finalmente el visto bueno. “El renminbi reúne los requisitos para ser una moneda “libremente utilizable” y por consiguiente, el equipo propone que el consejo ejecutivo…lo incluya en la cesta de DEG como quinta moneda”, declaró el 13 de noviembre la Directora Ejecutiva del FMI, Christine Lagarde.

La decisión final del consejo ejecutivo del FMI el 30 de noviembre será una mera formalidad. Y aun así, nadie está emocionado con el movimiento, elogiado previamente como un hito de progreso.

Los DEG no tienen relevancia en los mercados del día a día”, dice Fraser Howie, autor de “Capitalismo Rojo”.
El problema con los DEG es que realmente no contienen nada. Son meramente la valoración de una canasta de monedas con diferentes ponderaciones (dólar, euro, libra esterlina, yen, renminbi) y sólo existen como una unidad de cuenta usada por el FMI.

Si un país miembro del FMI necesita una de esas monedas o todas puede vender sus DEG y obtener el dinero. Pero antes de eso, es todo humo.

“En circunstancias normales no hay un aumento de demanda por una moneda porque meramente se encuentre en la canasta de DEG”, escribe Mark Williams de Capital Economics.

Prestigio

Entonces, ¿cuáles son los beneficios para China? Es más que nada un asunto de prestigio.

“Una respuesta es simplemente que podía ser. No hay ningún inconveniente, hubo poca resistencia debido a que es un asunto del que pocos en la comunidad internacional se preocupan, y hay un ápice de prestigio cuando a uno le piden que se una a un pequeño club, incluso aunque unos pocos fueran antes conscientes de su existencia”, escribe Williams..

La situación económica global también ha podido influenciar la decisión del FMI, según Diana Choyleva, economista jefe en Lombard Street Research.

“Si incluimos el yuan aún es probable que veamos su depreciación, pero será más gradual con una importante intervención de las autoridades para hacerlo más paulatino”, dice.

China lo devaluaría drástica y rápidamente si no estuviera incluida, cree Choyleva, impactando a la economía mundial.
A pesar de la relativa insignificancia del evento, Fraser Howie cree que el FMI debería haber seguido más tiempo a China antes de dar el aprobado.

“No tienen una moneda de libre comercio simplemente por decirlo. A mí, como al FMI, me gustaría ver un periodo de tiempo largo en el que se puedan ver estas reformas en práctica. ¿Cómo va a responder China en tiempos de crisis?” Se pregunta, refiriéndose a la considerable mala gestión en la caída del mercado de valores el verano pasado.

China entorpeció gravemente las fuerzas del mercado en lugar de dejarlas desenvolverse y Howie piensa que podrían volver a hacer lo mismo una vez que la moneda se vuelva libremente intercambiable. China ha indicado que le gustaría tener una completa convertibilidad para 2020.

“Después de que la burbuja del mercado bursátil estallara, ellos simplemente continuaron restringiendo los mercados, retirando los derechos para comerciar, y creando un ambiente en el que la gente tenía miedo de negociar aún incluso sin haber hecho nada malo”, dice Howie.

De hecho, el FMI se ha reservado un pequeño espacio para moverse. En vez de aceptar la moneda a partir del 01 de enero de 2016, como es habitual esperará hasta septiembre de 2016, a pesar de la decisión positiva de este mes de noviembre.

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