El portaaviones infectado por el virus del PCCh regresa al mar después de 2 meses

Por Simon Veazey
21 de Mayo de 2020 11:31 AM Actualizado: 21 de Mayo de 2020 11:43 AM

El portaaviones estadounidense USS Theodore Roosevelt, infectado por el virus del PCCh (Partido Comunista Chino), está finalmente de vuelta en el mar después de haber estado en el puerto de la isla Guam durante casi ocho semanas.

La Marina de Guerra de Estados Unidos anunció el 21 de mayo que el buque nuclear estaba en marcha navegando en el Mar de Filipinas, dejando atrás una parte de los 5000 tripulantes.

“Después de sacar de la nave a casi 4000 tripulantes y de limpiar todo el barco de proa a popa, el número apropiado de miembros de la tripulación para operar el buque en su curso regresó de la cuarentena después de pasar por rigurosos criterios de retorno al trabajo”, indicaron las autoridades en un comunicado.

De acuerdo con USNI News, los funcionarios señalaron que este será probablemente el primero de varios viajes cortos antes de que el portaaviones se dirija a un despliegue prolongado.

El portaaviones estaba en servicio para la 7ª flota en el Pacífico cuando fue golpeado por el brote epidémico y se quedó en Guam luego de su parada programada el 27 de marzo.

“Se siente muy bien estar de vuelta en el mar”, dijo el contraalmirante Stu Baker, comandante del Grupo de Ataque de Portaaviones 9 (CSG).

“Conseguir que el Theodore Roosevelt y el Ala 11 del portaaviones estén un paso más cerca de volver a su misión en el Indo-Pacífico es un gran logro para la tripulación”, añadió.

El portaaviones USS Theodore Roosevelt (CVN 71) opera en el Mar de Filipinas el 21 de mayo de 2020. (Foto de la Marina de los Estados Unidos por el marinero especialista en comunicación de masas Kaylianna Genier)

En total, alrededor de 1000 tripulantes dieron positivo en COVID-19, ya que la tripulación fue sistemáticamente examinada y puesta en cuarentena mientras se limpiaba la nave.

Un solo marinero del portaaviones se convirtió en el primer y único miembro de las fuerzas armadas en servicio activo en morir hasta ahora por el virus.

La Armada utiliza un concepto llamado “tripulación a escala”, seleccionando solo a los miembros de la tripulación que vienen a bordo para misiones particulares.

“Estamos aumentando la dotación a bordo en base a los requisitos de nuestra misión”, dijo el Capitán Carlos Sardiello, oficial al mando del Theodore Roosevelt. “La cualificación de la tripulación requiere menos personal que otras misiones y el llevar menos marineros a bordo permitirá un mayor distanciamiento social durante el viaje”.

La tripulación también está poniendo en práctica otras estrategias de prevención de COVID-19, incluyendo el uso de mascarillas, la vigilancia médica del 100 por ciento de la tripulación, el ajuste de las horas de comida, la minimización de las reuniones personales, la desinfección de los espacios y una evacuación médica simulada.

“Fue un desafío sin precedentes llegar a este punto y estoy orgulloso de la tenacidad y resistencia del equipo de Rough Rider frente a la incertidumbre”, dijo Sardiello. “Estamos extremadamente agradecidos por el dedicado apoyo y hospitalidad del gobernador León Guerrero, su personal y la gente de Guam. Han sido colaboradores firmes y proactivos en todo momento. También estamos agradecidos por los esfuerzos de nuestros compañeros de servicio en Guam por su decidido apoyo. Tenemos con todos ellos una deuda de gratitud que las palabras no pueden expresar”.

Sigue a Simon en Twitter: @SPVeazey


Apoye nuestro periodismo independiente donando un “café” para el equipo.


Descubra

La cronología del encubrimiento del COVID-19 hecho por el régimen chino

Done a The Epoch Times

Cómo puede usted ayudarnos a seguir informando

¿Por qué necesitamos su ayuda para financiar nuestra cobertura informativa en Estados Unidos y en todo el mundo? Porque somos una organización de noticias independiente, libre de la influencia de cualquier gobierno, corporación o partido político. Desde el día que empezamos, hemos enfrentado presiones para silenciarnos, sobre todo del Partido Comunista Chino. Pero no nos doblegaremos. Dependemos de su generosa contribución para seguir ejerciendo un periodismo tradicional. Juntos, podemos seguir difundiendo la verdad.