Empresas chinas se retiran de la Bolsa de NY y Nasdaq en medio de una creciente presión de EEUU

Por Emel Akan
10 de Agosto de 2020
Actualizado: 10 de Agosto de 2020

WASHINGTON—Un número creciente de empresas chinas está considerando la posibilidad de excluirse de las bolsas de valores de EE. UU. a medida que Washington incrementa su represión contra las empresas extranjeras que no cumplen con las normas de auditoría de Estados Unidos.

El gigante chino de viajes online Ctrip es la última empresa que, según se informa, está explorando la posibilidad de privatizarse. La compañía ha mantenido conversaciones en las primeras etapas con varios inversionistas, incluyendo firmas de capital privado y empresas de tecnología, sobre financiar su exclusión de Nasdaq, informó Reuters.

Si el acuerdo se concreta, Ctrip se uniría a otras empresas que están considerando excluirse de las bolsas de valores estadounidenses, en medio de las crecientes tensiones entre Estados Unidos y China.

La plataforma de clasificados online más grande de China 58.com y la empresa de búsqueda web con sede en Beijing Sogou Inc. se encuentran entre las empresas que recientemente anunciaron la posible exclusión de sus acciones de la Bolsa de Nueva York (NYSE).

Durante más de una década, las empresas chinas se han aprovechado de los mercados de capitales estadounidenses, pero operaron bajo estándares poco estrictos.

Beijing se ha negado a permitir inspecciones de auditoría de sus empresas que cotizan en EE. UU., citando las leyes de secreto de estado. Por lo tanto, estas empresas no siguen los mismos requisitos de divulgación que sus homólogas estadounidenses, lo cual hace que los inversionistas se enfrenten a riesgos y pérdidas.

En los últimos meses, la Casa Blanca y el Congreso han pedido una mayor supervisión de la empresas chinas que cotizan en Estados Unidos.

El denunciante y activista que realiza “ventas en corto” (“short selling), Dan David, cree que el régimen chino no cambiará su comportamiento a menos que Washington presione por una mayor rendición de cuentas.

“Mis negociaciones durante los últimos 10 o 15 años en China han sido que realmente hay que llevar las cosas al límite antes de que haya algún movimiento. Creo que [las empresas chinas] van a tratar de desafiar esto hasta el último momento. Sé que están haciendo lobby con el Congreso” a través de sus socios comerciales estadounidenses, dijo David a The Epoch Times.

En “The China Hustle” un documental estrenado en 2018, David explicó cómo las empresas chinas engañan a los inversionistas estadounidenses al exagerar sus operaciones, ingresos y ganancias. David ayudó a exponer USD 15,000 millones en fraudes en los mercados de capital de Estados Unidos e hizo que 12 compañías se retiraran de las bolsas de valores.

Luego de la crisis financiera de 2008, cientos de empresas chinas cotizaron en las bolsas estadounidenses a través de fusiones inversas con empresas públicas estadounidenses, pero en su mayoría inactivas. El documental mostró que muchas resultaron ser fraudes.

Otro denunciante destacado de las empresas chinas, Carson Block de Muddy Waters Capital recientemente ayudó a destapar el fraude contable de Luckin Cofee. Las acciones de la cadena de cafeterías china se desplomaron y posteriormente fueron eliminadas de la lista de Nasdaq luego de que la larga historia de crímenes financieros de la empresa fuera expuesta en un informe de 89 páginas por Muddy Waters.

El escándalo fue una llamada de atención para los legisladores, reguladores e inversores de Estados Unidos sobre los riesgos extremos que representan las empresas chinas para los mercados de capital de EE. UU., dijo Block a CNBC.

En septiembre del año pasado, 172 empresas chinas cotizaban en las principales bolsas de Estados Unidos, con una capitalización de mercado colectiva de más de USD 1 billón, según el informe anual de la Comisión de Revisión Económica y de Seguridad de EE. UU. y China.

El organismo de control estadounidense, la Junta de Supervisión de Contabilidad de la Empresa Pública (PCAOB), se ha quejado durante mucho tiempo de la incapacidad de inspeccionar los documentos de trabajo de auditoría de estas empresas.

La Casa Blanca endurece las reglas

Un grupo de trabajo designado por el presidente Donald Trump el 6 de agosto publicó un informe con una lista de recomendaciones para abordar los riesgos que plantean las empresas chinas en los mercados financieros de Estados Unidos.

El grupo de trabajo recomendó que la Comisión de Bolsa y Valores adopte medidas para mejorar los estándares de cotización en las bolsas de Estados Unidos para acceder a los documentos de trabajo de auditoría.

Según el plan, los reguladores de Estados Unidos proporcionarán un período de transición hasta el 1 de enero de 2022 para que las empresas que actualmente cotizan cumplan con los nuevos estándares.

Las otras recomendaciones incluyen exigir una mayor divulgación de los riesgos de invertir en empresas chinas, revisar las divulgaciones de riesgo de los fondos registrados que están expuestos a estas empresas, exigir que los fondos que rastrean los índices realicen una mayor diligencia debida sobre un índice y su proveedor de índice, y emitir orientación para los asesores de inversiones con respecto a las obligaciones fiduciarias.

“Las recomendaciones descritas en el informe aumentarán la protección de los inversionistas y nivelarán las condiciones de juego para todas las empresas que cotizan en las bolsas de Estados Unidos”, dijo el secretario del Tesoro Steven Mnuchin, quien dirige el grupo de trabajo, en un comunicado.

Mientras tanto, el Congreso de Estados Unidos ha tomado medidas para proteger a los inversionistas estadounidenses y a sus ahorros de jubilación.

Los senadores John Kennedy (R-La.) y Chris Van Hollen (D-Md.) introdujeron una legislación bipartidista, la Ley de Responsabilidad de las Empresas Extranjeras, que fue aprobada por el Senado de Estados Unidos por unanimidad el 20 de mayo. El proyecto de ley aún espera una votación en la Cámara.

De acuerdo con el proyecto de ley, las empresas extranjeras cuyos auditores no sean inspeccionados por la PCAOB durante tres años consecutivos estarán sujetas a la suspensión comercial.

El proyecto de ley también exigiría a las empresas que revelen si son propiedad o están controladas por un gobierno extranjero, incluido el gobierno comunista de China.

Un tema bipartidista

El 22 de mayo, el representante Bradley Sherman (D-Calif.) presentó una legislación idéntica en la Cámara, que más tarde se incluyó en la Ley de Autorización de Defensa Nacional de 2020.

Sin embargo, algunos legisladores están tratando de determinar si necesitan cambios en el proyecto de ley para que no perjudique a las empresas que tienen pequeñas operaciones en China, según el personal legislativo de un miembro del Comité de Servicios Financieros de la Cámara.

“La intención del proyecto de ley no es capturar a las empresas que tienen operaciones principalmente en jurisdicciones donde la PCAOB puede inspeccionar el trabajo de sus auditores, sino que puedan tener un porcentaje de sus operaciones en China u otra jurisdicción donde esto sea un problema”, dijo a The Epoch Times.

Si se convierte en ley, las empresas chinas como PetroChina, Alibaba Group y Tencent se verán obligadas a cumplir las normas de EE. UU. o perderán el acceso a los mercados de capitales más grandes del mundo.

“Este es realmente un tema bipartidista, sin pensarlo dos veces”, dijo David.

“Fue gratificante ver un voto unánime en el Senado. Debería ser lo mismo en la Cámara. Y debería hacerse. Y si no se hace, China no va a cambiar”.

Se espera que continúe la tendencia a que las empresas chinas se excluyan de las bolsas de Estados Unidos. Y la represión propuesta en Estados Unidos está obligando a las empresas chinas a buscar cotizaciones secundarias en Hong Kong.

La empresa de juegos NetEase, que cotiza en el Nasdaq, y el gigante del comercio electrónico JD.com, por ejemplo, debutaron en la bolsa de valores de Hong Kong en junio.

Los críticos sostienen que si las empresas chinas empiezan a abandonar las bolsas de Estados Unidos, eso podría afectar las ganancias del sector financiero y la competitividad global de los mercados estadounidenses. Durante los últimos 15 años, las bolsas de valores, bancos de inversión y las empresas de gestión de dinero de Estados Unidos se han beneficiado de la cotización de las empresas chinas en Estados Unidos. Los abogados y banqueros estadounidenses han ganado grandes comisiones al hacer cotizar estas empresas.

Sin embargo, los expertos creen que una mayor supervisión dará sus frutos a largo plazo, ya que mejorará el entorno de inversión.

“Una cotización en Estados Unidos siempre ha sido atractiva para las empresas que buscan visibilidad y divisas. La nueva ley no disminuirá esto”, escribió Shang-Jin Wei, profesor de negocios y economía china en la Escuela de Negocios de Columbia, en un artículo de Project Syndicate.

“El resultado más probable de la nueva ley estadounidense es que fortalecerá la posición negociadora de la PCAOB frente a las autoridades extranjeras”, dijo.

Siga a Emel en Twitter: @mlakan


Apoye nuestro periodismo independiente donando un “café” para el equipo.


A continuación

Hollywood cede a la censura china

TE RECOMENDAMOS