Para las empresas europeas, hacer negocios en China es un vaso medio vacío

16 de Junio de 2015 Actualizado: 16 de Junio de 2015

Las empresas europeas son cada vez menos optimistas con respecto a sus negocios en China, según reveló una reciente encuesta realizada por el mayor grupo empresarial de Europa en China, la cual también identificó las áreas principales en las que China necesita mejorar para mantener las inversiones europeas en su desacelerada economía.

En la encuesta anual de confianza empresarial de la Cámara Europea de Comercio, publicada este mes, el 56 % de las 541 empresas europeas relevadas dijo que planeaban expandir sus operaciones en China este año, contra el 86 % de 2013. Un 24 % de las empresas, particularmente las del sector energético, también tienen planeado reducir su personal para ahorrar costos.

También, sólo el 28 % de los encuestados dijo que eran “optimistas” con respecto a obtener ganancias en China.

“El pesimismo con respecto al rendimiento está en un nivel histórico”, dijo a AP Jörg Wuttke, presidente de la Cámara Europea de Comercio y director sobre China para la importante empresa química alemana BASF. “Está claro que la desaceleración [económica] está teniendo un impacto sobre los planes de expansión de las empresas”.

El enfriamiento de la economía china –después de años de crecimientos de dos dígitos, la segunda economía mundial bajó al 7,3 % en 2014– no es la única razón por la que las firmas europeas quieren salirse.

Según la encuesta de la Cámara Europea, casi dos tercios de las empresas sienten que el “ambiente legal impredecible” en China es el mayor obstáculo para hacer negocios, seguido por “cuestiones administrativas” y “aplicación discrecional de regulaciones”.

Más de la mitad de las empresas europeas notaron que eran discriminadas contra sus contrapartes chinas. La velocidad y el acceso a Internet también fueron mencionados como un problema, además de las medidas de protección medio ambientales de las autoridades chinas.

Las firmas europeas también se mostraron preocupadas por la predisposición del régimen chino para proteger la propiedad intelectual –sólo un cuarto de las empresas encuestadas tienen centros de investigación y desarrollo en China.

“Parece haber una gran reticencia a instalar secciones de investigación y desarrollo en China, debido a la desconfianza”, dijo Wuttke a The Associated Press.

Sin embargo, gran parte de las empresas europeas apoyan la campaña anti-corrupción del cabecilla chino Xi Jinping –más del 85 % de los encuestados coinciden en que las acciones contra la corrupción dentro del Partido Comunista “alcanzan o exceden las expectativas”.

Aunque la conclusión de la Cámara Europea nota que las firmas “solían ver el vaso medio lleno” pero “ahora lo ven medio vacío”, Wuttke no ve un éxodo de las empresas europeas en China. Según la encuesta, el 71 % de las compañías europeas informan que la principal razón para instalarse en China es “proveer bienes y servicios al mercado chino”.

Pero mientras “no hay forma de evitar a China”, “ya no es el único destino de las inversiones”, dijo Wuttke a la agencia alemana de noticias DPA.

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