Entrevista con ‘La chica escudo’: La historia detrás de una imagen icónica de las protestas de Hong Kong

Por Frank Fang
24 de Junio de 2019 Actualizado: 02 de Julio de 2019

Mientras el mundo prestaba atención a las protestas masivas de Hong Kong contra un controvertido proyecto de ley de extradición, una joven se destacó entre los cientos de miles.

Justo delante de una fila de policías antidisturbios con escudos, Lam Ka Lo, de 26 años, decidió sentarse, cerrar los ojos y meditar.

Fotoperiodistas de todo el mundo capturaron la imagen. Pronto circuló ampliamente en las redes sociales. La gente la llamó “La chica escudo”.

“Quería proteger a los que eran más jóvenes que yo. Esa noche, al ver cómo la fila de la policía seguía avanzando hacia [los manifestantes], me senté con la espalda hacia la policía. Solo quería que la policía lo supiera, no queremos que sigas avanzando. Al mismo tiempo, tampoco queremos atacarte”, dijo Lam en la entrevista con la edición de La Gran Época en Hong Kong.

En la noche del 11 de junio, antes de los debates legislativos sobre el controvertido proyecto de ley que tendrían lugar al día siguiente, Lam decidió unirse a los manifestantes en una zona cercana a la sede del gobierno de Hong Kong, ubicada en el vecindario de Admiralty.

El gobierno de Hong Kong propuso por primera vez en febrero las enmiendas controvertidas a sus leyes de extradición, que permitirían al Jefe Ejecutivo –el más alto funcionario de la ciudad– aprobar las solicitudes de extradición, incluso de China continental, sin la aprobación de la legislatura unicameral de la ciudad.

A Lam, al igual que a muchos hongkoneses, le preocupaba que si se aprobaba el proyecto de ley, Beijing podría presionar al gobierno de la ciudad para que entregara a ciudadanos de cualquier nacionalidad para que fueran juzgados en los tribunales del régimen chino bajo falsos pretextos.

Esa noche, las tensiones ya eran altas, cuando las patrullas de la policía y los oficiales con equipo antidisturbios comenzaron a aparecer en Admiralty, anticipándose a las multitudes de manifestantes.

Alrededor de la medianoche, Lam, que estaba en la zona de manifestación fuera del edificio de la legislatura, decidió sentarse e impedir que la policía avanzara hacia los manifestantes. Otros se le unieron después. Permaneció sentada hasta la mañana del 12 de junio.

Su despliegue de coraje inspiró a muchos.

Superar el miedo

Lam explicó que tuvo que superar muchos miedos mientras estaba sentada allí. Estaba nerviosa cuando los periodistas empezaron a tomarle fotos.

“Aunque estaba un poco perpleja en ese momento, estaba firme. Por todos los buenos valores que conforman Hong Kong, sabía que tenía que persistir”, dijo Lam.

Lam Ka Lo, también conocida como la “La chica escudo” en las recientes protestas de Hong Kong contra un controvertido proyecto de ley de extradición, cuenta su historia en una entrevista con La Gran Época en su casa de Hong Kong el 19 de junio de 2019. (Song Bilong/La Gran Época)

Hace casi cinco años, Lam también estaba entre los manifestantes que pidieron el sufragio universal acampando en las calles del principal distrito comercial de Hong Kong, Central, durante unos tres meses.

Las protestas del Movimiento de los Paraguas terminaron sin que se cumplieran las demandas de los manifestantes, y varios de sus principales organizadores fueron encarcelados.

Después, ella decidió que quería dar un paso atrás. Viajó a la India, donde aprendió a meditar. Durante su visita a Katmandú, Nepal, en 2015, se produjo un gran terremoto. Pero la meditación le permitió mantener la calma y sobrevivir ilesa al desastre.

Lam usó la misma técnica para mantener la calma mientras la policía antidisturbios estaba cerca. “Pude canalizar la energía positiva de mi cerebro (…) Así que traté de mantener la calma, esperando que la atmósfera caótica que me rodeaba pudiera volver a la paz”, dijo Lam.

Amor por Hong Kong

Por la mañana, Lam regresó a casa para tomar un descanso.

Alrededor de las 3 de la tarde, cayó el caos después de que algunos manifestantes intentaron romper la línea de la policía. La policía local usó spray de pimienta, gas lacrimógeno, balas de goma y bolsas de frijoles para quitar a los manifestantes de las calles.

La policía de Hong Kong dijo que ese día, los agentes dispararon más de 150 rondas de gas lacrimógeno, 20 rondas de bolsas de frijoles y múltiples balas de goma. Más de 80 civiles resultaron heridos.

Lam estaba sentada frente a su pantalla de televisión cuando vio a la policía disparando a los manifestantes. Sintiendo un sentido de “culpa e ira”, Lam dijo que regresó inmediatamente a Admiralty. Sin embargo, para cuando ella llegó al lugar, la policía había dispersado a los manifestantes. No había nada más que el olor a gas lacrimógeno en el aire.

Explicó por qué tantos hongkoneses sintieron la necesidad de protestar. “Yo, junto con los estudiantes y otros hongkoneses, queremos levantarnos y salvaguardar esta [ciudad]. No queremos que [el gobierno de Hong Kong] piense que somos solo un puñado de personas que trabajan duro para ganar dinero y comprar una casa. No es así”, dijo Lam, y añadió que los ciudadanos están tratando de proteger las libertades que hacen de Hong Kong un gran lugar para vivir.

Futuro

Tras la condena pública e internacional por el uso de la fuerza por parte de la policía el 12 de junio, la jefa ejecutiva de Hong Kong, Carrie Lam (sin parentesco), anunció que el proyecto de ley sería suspendido indefinidamente.

Pero los hongkoneses no estaban satisfechos. Cerca de dos millones de personas marcharon en las calles el 16 de junio para pedir que el proyecto de ley sea descartado por completo y la renuncia de Lam.

Los grupos estudiantiles prometieron una escalada en las protestas después de que el gobierno de la ciudad no respondiera a sus demandas de descartar totalmente la ley y de responsabilizar a la policía por el uso de la fuerza.

Actualmente, hay otra marcha planeada para el 1 de julio.

Lam dijo que las protestas hasta ahora no provocaron el tipo de cambio que ella esperaba ver. Pero es optimista.

“Espero que los hongkoneses sepan que por la libertad, podemos usar nuestras vidas para luchar por ella”, dijo Lam.

Sarah Liang de Hong Kong contribuyó a este artículo.

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