La NASA observa desde el espacio cómo las ondas de resonancia de Schumann traspasan la ionosfera

Por La Gran Época
16 de Marzo de 2019 Actualizado: 08 de Abril de 2019

La NASA sorprende al mundo científico y revela un nuevo método para el estudio de los fenómenos que rodean al planeta Tierra, pero realizado desde el espacio del mismo universo. 

La ciencia actual sabía que durante el fenómeno llamado resonancia de Schumann, los relámpagos crean ondas de baja frecuencia que rodean a la Tierra. Durante este fenómeno gran parte de la energía queda atrapada en la atmósfera terrestre entre el suelo y la capa de la ionosfera. Ahora los datos comprobaron que hay fugas de esta energía hacia afuera, es decir hacia la ionosfera, señala un informe de la NASA.

Alrededor de 2000 tormentas eléctricas caen sobre la tierra, produciendo unos 50 relámpagos por segundo. Cada ráfaga de relámpagos crea ondas electromagnéticas que forman un círculo alrededor de la Tierra capturadas en la superficie de la Tierra y un límite de aproximadamente 1000 km hacia arriba. Algunas de las ondas, si tienen la longitud de la onda correcta, se combinan, se incrementa su fuerza, para crear un latido atmosférico repetitivo conocido como resonancia de Schumann, según un informe de la Nasa.

Ahora, el instrumento de campo eléctrico vectorial (VEFI, por sus siglas en inglés) de la NASA abordo del satélite C/ NOFS (Comunication/Navigation Outage Forecast System) de la Fuerza Aérea de EE. UU., detectó la resonancia de Schumann desde el espacio. Esto es una sorpresa, y que los modelos actuales de resonancia de Schumann predicen que estas ondas se encuentren atrapadas una altitud menor, entre el suelo y una capa de la atmósfera de la Tierra llamada ionosfera.

Imagen ilustrativa. (Crédito: Pxhere/ CCO 1.0)

El doctor Fernando Simoes, científico del centro de vuelos Espaciales Goddard de la NASA en Greenbelt dijo que “Los investigadores no esperaban estas resonancias en el espacio”, pero que “que la energía se está filtrando y esto abre muchas otras posibilidades para estudiar nuestro planeta desde arriba”.

“La frecuencia de la resonancia de Schumann no solo depende del tamaño del planeta, sino también de qué tipo de concentración se debe a la naturaleza cambiante”, añadió. “Así podremos utilizar esta técnica de forma remota, digamos a unos 1000 kilómetros sobre la superficie de un planeta, para observar cuánta agua, metano y amoníaco hay”.

Imagen ilustrativa. (Crédito: NASA / Wikimedia Commons / Dominio publico)

Las olas creadas por los rayos no se parecen a las olas de arriba a abajo del océano, pero todavía se encuentran en las regiones de mayor energía y menor energía. Estas ondas permanecen atrapadas dentro de un techo atmosférico creado por el borde inferior de la “ionosfera”, una parte de la atmósfera llena de partículas cargadas, que comienza aproximadamente 1000 km. hacia el cielo.

En este caso, la resonancia requiere que la onda sea tan larga (o dos veces, tres veces más larga, etc.) que la circunferencia de la Tierra. Esta es una onda de frecuencia extremadamente baja que puede ser tan baja como 8 Hertz (Hz), unas cien mil veces más baja que las ondas de radio más baja para las señales de radio AM / FM. A medida que esta onda fluye alrededor de la Tierra, vuelve a golpear en el lugar perfecto, en el modo que las crestas y los canales están alineados.

Imagen ilustrativa. (Crédito: Pxhere/ CCO 1.0)

Las ondas de resonancia de Schumann fueron predichas en 1952 por Winfried Otto Schumann, y en la década de 1960, señalada por la NASA.

Desde entonces, los métodos han descubierto que las variaciones en las resonancias corresponden a los cambios en las estaciones, la actividad solar, la actividad en el entorno magnético de la Tierra, los aerosoles de agua en la atmósfera, y otros fenómenos terrestres.

Imagen ilustrativa. (Crédito: NASA Goddard Space Flight Center / Flickr / CC BY 2.0)

“Hay cientos de estudios sobre este fenómeno y nos faltan las pistas para poder comprender la atmósfera de la Tierra“, explicó Rob Pfaff, científico principal de Goddard, investigador principal del instrumento VEFI y autor del GRL. “Pero todos están basados ​​en mediciones desde la tierra”.

“En combinación con las condiciones del terreno, la mejor manera de estudiar los rayos, las tormentas eléctricas y la atmósfera inferior”, expresó el doctor Simoes. “El siguiente paso es descubrir la mejor manera de usar esa herramienta como este nuevo punto de vista vista”, agregó.

Imagen ilustrativa. (Crédito: Pxhere / CCO 1.0)

Quizás este nuevo descubrimiento sea uno de los más importantes y nos ayude a comprender con mayor exactitud los fenómenos de nuestro planeta y se puedan prevenir los desastres y catástrofes naturales.

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