Europa critica la estrategia de inversión de China y su historial en materia de derechos humanos

Por Frank Fang - La Gran Época
18 de Marzo de 2019 Actualizado: 18 de Marzo de 2019

La Comisión Europea no se contuvo en sus críticas a China en su último informe, calificando a Beijing de “rival sistémico”.

El poder ejecutivo de la Unión Europea (UE) calificó a China de Estado que promueve “modelos alternativos de gobernanza” en un informe sobre las relaciones de UE-China publicado el 12 de marzo. Con esta afirmación, la UE se acerca cada vez más a la postura de Washington, ya que la estrategia de seguridad nacional del presidente estadounidense Donald Trump definió a Beijing como un “rival estratégico”.

Aunque Beijing prometió cumplir con el orden internacional basado en reglas, el régimen chino fue selectivo, aceptando algunas normas y negándose a aceptar otras nuevas reglas que reflejan la “responsabilidad y la rendición de cuentas” de una nación que desempeña un papel significativo a nivel mundial, según el informe de la UE.

Una de las normas que Beijing no aceptó es el respeto a los derechos humanos. “La situación de los derechos humanos en China se está deteriorando, especialmente en Xinjiang y en lo que respecta a los derechos civiles y políticos”, señala el informe.

Se estima que Beijing detuvo a un millón de uigures y otras minorías musulmanas en campos de concentración en la región de Xinjiang, en el noroeste de China, donde son objeto de adoctrinamiento político. Según ex detenidos, algunos fueron torturados y drogados.

Relación económica

En el informe de la UE, las actuales prácticas comerciales y de inversión de Beijing en Europa y en otros lugares son objeto de escrutinio.

Contrariamente a lo que sucede en la licitación de contratación abierta de la UE, China está favoreciendo cada vez más a las empresas nacionales frente a las empresas de la UE en una “tendencia proteccionista”, según el informe. Por ejemplo, las empresas europeas informaron que encontraron dificultades cuando solicitaron oportunidades de contratación en China.

Las empresas de la UE también deben superar “requisitos onerosos” como prerrequisito para acceder al mercado chino, incluida la creación de empresas conjuntas o la transferencia de tecnologías clave a sus homólogos chinos.

Beijing también estableció barreras de mercado en favor de sus empresas líderes nacionales. Como ejemplo que ofrece el informe, el gigante asiático niega el acceso al mercado chino a las empresas financieras y de pagos en línea europeas, mientras que las empresas chinas dominan el mercado nacional chino. Por el contrario, se le permitió a las empresas chinas desarrollarse en el mercado de la UE. Un ejemplo es el proveedor chino de pagos UnionPay, que actualmente opera en el Reino Unido y Portugal.

Las exportaciones agrícolas y alimentarias de la UE a China también están sujetas a “procedimientos discriminatorios, impredecibles y onerosos, retrasos excesivos y decisiones no basadas en la ciencia”, según el informe. China restringió las importaciones de alimentos en su esfuerzo por lograr la autosuficiencia alimentaria.

En los países en desarrollo, las empresas europeas también están en desventaja, ya que las empresas chinas tienen “acceso a préstamos y créditos a la exportación respaldados por el Estado en condiciones preferenciales y aplicando diferentes normas corporativas y laborales”. En algunos países, como Ghana, las empresas chinas contratadas para proyectos de desarrollo fueron objeto de críticas locales debido al incumplimiento de las normas ambientales.

El informe propone diez acciones que podrían hacer más recíproca la relación entre la UE y China, como son la reforma de las normas de la Organización Mundial del Comercio y la propuesta de legislación para examinar más detenidamente las adquisiciones extranjeras de empresas de la UE.

Inversiones chinas en otros lugares

El informe también criticó las inversiones chinas en algunos países no identificados, diciendo que “pueden resultar en un alto nivel de endeudamiento y transferencia de control sobre activos y recursos estratégicos”.

Se trata de una alusión a la iniciativa china “Un Cinturón, Una Ruta” (OBOR, por sus siglas en inglés), un proyecto lanzado en 2013 en Beijing para financiar proyectos de infraestructura en todo el mundo, con el objetivo de construir rutas comerciales que unan China, con el sudeste asiático, África, Europa y América Latina. Desde entonces, varios países se endeudaron gravemente y tuvieron que renunciar al control de sus activos nacionales después de no haber podido pagar los préstamos otorgados por China.

Un ejemplo es Sri Lanka, que convirtió sus préstamos chinos en un contrato de arrendamiento de 99 años para que Beijing controle su puerto estratégico de Hambantota.

Mientras hablaba con los periodistas durante la presentación del informe, Katainen, actual vicepresidente de la Comisión Europea, advirtió a Estados miembros de la UE que evaluaran cuidadosamente la posibilidad de inscribirse en el OBOR, diciendo que “no hay almuerzos gratuitos”, según el periódico online europeo Euobserver.

Hasta ahora, 13 estados miembros de la UE firmaron un memorándum de entendimiento (MDE) con China para participar en el proyecto OBOR, según Euobserver.

Italia anunció su intención de firmar un MDE en la iniciativa OBOR con China, a pesar de que parece que existe una división dentro del gobierno italiano en cuanto a firmar el acuerdo.

El informe también advierte a los Estados miembros de la UE que deben respetar las leyes, normas y políticas de la UE al trabajar con China en diferentes marcos de cooperación, como el formato 16+1.

Beijing introdujo la plataforma 16+1 en 2012 para aumentar los acuerdos comerciales con 11 Estados miembros de la UE y cinco países balcánicos en ámbitos como la infraestructura, las finanzas y la tecnología.

 

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