Experta culpa a los productos falsos chinos de causar una pérdida de 3,1 billones de dólares para la industria mundial del vino

Por Richard Szabo - La Gran Época
24 de Enero de 2019 Actualizado: 24 de Enero de 2019

Una experta en Derecho Internacional instó a que se adopten medidas más eficaces contra la falsificación para garantizar que los productores de vinos falsificados de países como China no sigan costando a la industria vitivinícola mundial billones de dólares en pérdidas.

Anqi Shen, profesora de Derecho de la Universidad de Northumbria, Inglaterra, estima que la industria mundial de la falsificación de vino tendrá un valor de 3,1 billones de dólares para el año 2022.

La viticultura china, que según se informó, produjo 14.000 botellas de vino Penfolds falsificado en noviembre del año pasado, se convirtió en el segundo mercado consumidor de vino más grande del mundo después de Estados Unidos, según Fairfax Media.

Según la página de eventos, en uno de los seminarios de Shen sobre el tema,  “evidentemente la industria del vino es lucrativa”.

“El enorme mercado de vino de China atrae a falsificadores locales y mundiales que se están beneficiando decididamente de la elaboración y venta de vinos australianos y europeos falsificados”.

Shen, expolicía en China y abogada en actividad en un bufete de abogados de Nanjing, advierte que no solo hay problemas de propiedad intelectual asociados a los vinos falsificados, sino también riesgos para la salud.

A veces, los productores de vino falsificados utilizan un sustituto barato del etanol, incluyendo removedor de esmalte de uñas, líquido limpiador de parabrisas, metanol e isopropanol, que se utiliza como anticongelante. Aunque estos tipos de alcohol pueden producir un efecto similar para el consumidor, pueden, como mínimo, provocar náuseas, vómitos, dolor abdominal, somnolencia y mareos. En casos más graves, el consumo puede causar problemas renales o hepáticos, o incluso poner a alguien un estado de coma. El metanol puede producir ceguera permanente.

“[Hay] preocupaciones de salud pública con respecto a los productos falsificados peligrosos, como los vinos falsificados”, dice la página del evento.

El gobierno de Coalición de Australia anunció que establecerá una nueva plataforma digital de Marcas Comerciales Inteligentes bajo la agencia federal IP de Australia para ayudar a las empresas australianas a proteger sus productos de los bienes de imitación en los mercados extranjeros.

En colaboración con la bodega Shaw Vineyard Estate en Murrumbateman, Nueva Gales del Sur, Australia, el proyecto piloto tiene como objetivo apoyar su cadena de suministro en el sudeste asiático y asegurar que los clientes extranjeros compren productos de calidad fabricados en Australia.

“Los proyectos como Marcas Comerciales Inteligentes son importantes medidas para detener los productos falsificados que erosionan la integridad de las marcas australianas”, dijo en un comunicado de prensa, la ministra federal de Industria, Ciencia y Tecnología, Karen Andrews. “Al aplicar una Marca Comercial Inteligente a los productos australianos, los consumidores y las empresas podrían comprobar al instante que se trata de una marca registrada australiana y asegurarse de que no es una falsificación”.

“El acceso a esta información en el extranjero es actualmente limitado, por lo que el potencial es muy apasionante”.

 

Shen cree que ejercer un control regulador más estricto sobre la industria de la falsificación y disuadir a los productores de vino falsificados para que no tengan conductas ilegales ayudará a abordar el problema.

La industria vitivinícola australiana acogió con beneplácito las nuevas normas que otorgan una mayor protección a los exportadores de vino respetados.

 

Según Wine Australia, la autoridad reglamentaria financiada por el gobierno tendrá el poder de bloquear la aprobación de envíos de productos australianos que no pueden ser vendidos legalmente en el país de destino, especialmente si violan las leyes relacionadas con la propiedad intelectual. Los exportadores también perderán la flexibilidad de exportar en nombre de empresas o particulares que no cumplen con los requisitos para recibir una licencia de exportación válida.

“Estas nuevas regulaciones extenderán el poder de Wine Australia para hacer más para proteger la reputación del vino australiano en el extranjero, asegurando la buena fe de los exportadores potenciales y existentes”, dijo en un comunicado de prensa Andreas Clark, director ejecutivo de Wine Australia. “Desafortunadamente, es una realidad que los imitadores y falsificadores pueden entrar en acción cuando pueden aprovecharse de la buena reputación de otra persona para hacer dinero –no ponerle un freno al daño no solo afecta a una marca individual sino también a la reputación de la nación en cuestión y a sus otras marcas”.

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