Facebook y su CEO emergen como una poderosa influencia en las elecciones de 2020

15 de Septiembre de 2020
Actualizado: 15 de Septiembre de 2020

Facebook y su CEO, Mark Zuckerberg, están aumentando una participación sin precedentes en las elecciones de 2020.

Zuckerberg dijo recientemente que Facebook y los medios de comunicación deberían preparar a los estadounidenses para retrasos en los resultados electorales. También anunció nuevas reglas de contenido relacionado con las elecciones, dando a entender de que Facebook decidirá qué información de su plataforma se seleccionará como legítima si los resultados de las elecciones se vuelven polémicos.

A principios de este mes, Zuckerberg y su esposa anunciaron que hicieron una donación de USD 300 millones a dos organizaciones sin fines de lucro “para promover el voto seguro y confiable en los estados y localidades durante la pandemia de COVID-19”.

Mientras tanto, “Facebook ya está llevando a cabo la campaña de información electoral más grande en la historia de Estados Unidos”, dijo Zuckerberg en una publicación online del 3 de septiembre anunciando el plan electoral de Facebook.

Jugador electoral

Tanto las campañas de Obama como las de Trump aprovecharon Facebook para ayudarlos a ganar las elecciones.

En este ciclo, el candidato demócrata, el exvicepresidente Joe Biden, y su compañera de fórmula, la senadora Kamala Harris (D-Calif.), han gastado hasta ahora casi USD 58 millones en anuncios de Facebook desde enero de 2019. El presidente Donald Trump y el vicepresidente Mike Pence han gastado casi USD 95 millones en Facebook en su campaña de reelección.

Facebook también ha sido aprovechado por actores rusos, iraníes y chinos para promover sus agendas entre los estadounidenses.

En respuesta, la empresa adoptó varias medidas de transparencia en los últimos años. Las personas que publicitan sobre temas políticos o sociales deben registrar su identidad en Facebook y sus anuncios se archivan para que el público los vea. Facebook también revela desde dónde se ejecuta una página para evitar que los extranjeros finjan ser estadounidenses.

Para estas elecciones, Facebook va mucho más allá, convirtiéndose en un jugador activo en las elecciones.

“Puede que no sepamos el resultado final en la noche de las elecciones”, dijo Zuckerberg en una entrevista reciente con Axios.

“Una de las cosas que creo que nosotros y otros medios debemos comenzar a hacer es preparar al pueblo estadounidense de que no hay nada ilegítimo en que esta elección se tome unos días más o incluso unas semanas más para asegurarse de que todos los votos sean contados. De hecho, eso podría ser importante para asegurarse de que esta sea una elección legítima y justa. Así que vamos a enviar un montón de mensajes diferentes al respecto solo para asegurarnos de que la gente sepa que eso es normal”.

Esta fue una señal de alerta para Logan Churchwell, director de comunicaciones e investigación de la Public Interest Legal Foundation, un órgano de control electoral conservador.

“[El hecho de que] Facebook ya juegue el juego de ‘manejar las expectativas’ es increíblemente preocupante”, dijo a The Epoch Times.

Sin embargo, Zuckerberg no solo habló sobre el tema.

USD 300 millones

Zuckerberg y su esposa anunciaron el 1 de septiembre que donarán USD 300 millones a dos organizaciones sin fines de lucro que, a su vez, desembolsarán el dinero en las oficinas electorales locales y estatales.

“Estas donaciones ayudarán a proporcionar a los funcionarios locales y estatales de todo el país los recursos, la capacitación y la infraestructura necesarios para garantizar de que todos los votantes que tengan la intención de emitir un voto lo puedan hacer, y en última instancia, para preservar la integridad de nuestras elecciones”, dijeron en un comunicado.

Ellos describieron a las organizaciones sin fines de lucro como “no partidistas”. La mayor parte del dinero (USD 250 millones) se destinó al Centro para la Tecnología y la Vida Cívica (CTCL), la cual se especializa en recopilar datos sobre los candidatos y las carreras en todo el país y en capacitar a los trabajadores electorales. Fue fundada por exgerentes y personal del New Organizing Institute, una organización sin fines de lucro progresista que capacitó a organizadores digitales demócratas.

El CTCL, que ya está asociado con Facebook, dice que desembolsará los fondos como subvenciones a las oficinas electorales locales para cubrir los gastos relacionados con la pandemia de COVID-19, como los sitios de votación desde el automóvil, el equipo de protección personal y la expansión del voto por correo.

De hecho, las oficinas electorales no cuentan con mucho efectivo debido a la expectativa de gastos relacionados con el COVID. Sin embargo, según Churchwell, la pregunta será si el dinero de Zuckerberg viene con condiciones.

Churchwell resumió la idea como: “Le daremos X cantidad de dólares si realiza una elección de esta manera”.

El CTCL dice en su sitio web que la elegibilidad del monto de la subvención se basará en una fórmula que considera la población ciudadana en edad de votar y otros datos demográficos de su jurisdicción.

No está claro qué otros datos demográficos influirán. La organización no parece proporcionar datos sobre quién recibirá las subvenciones y cuál será el monto. El centro no respondió a una solicitud de comentarios.

El objetivo de la donación puede sesgarse de una forma u otra, dependiendo si el dinero se destina a grupos demográficos que favorecen particularmente a Trump o a Biden.

Dar esta cantidad de dinero directamente a los funcionarios electorales del gobierno es legal, pero sin precedentes, lo cual abre un territorio inexplorado, dijo Churchwell.

Publicidad de última hora

Facebook también anunció que prohibirá publicidades y anuncios políticos nuevos en la última semana antes de las elecciones. Los candidatos aún podrán publicar anuncios preexistentes y orientarlos a audiencias específicas, pero no se aceptará publicidad nueva.

La campaña de Trump se opuso.

Samantha Zager, subsecretaria de prensa nacional de la campaña, dijo por correo electrónico: “En los últimos siete días de la elección más importante de nuestra historia, al presidente Trump se le prohibirá defenderse en la plataforma más grande de Estados Unidos. Cuando millones de votantes tomen sus decisiones, el presidente será silenciado por la mafia de Silicon Valley, que al mismo tiempo permitirá que los medios corporativos publiquen sus anuncios sesgados para los votantes indecisos en los estados clave.

“Si los demócratas sacan otro expediente ruso falso de desinformación sobre el presidente, la prensa se volverá loca, y lanzará anuncios dirigidos a los votantes indecisos, y el presidente no podrá responder. Sabemos que las grandes tecnologías odian a Donald Trump, sabemos que algunos de sus empleados se han involucrado en los disturbios de izquierda organizados por los partidarios de Joe Biden, y ahora sabemos que están silenciando al presidente en el momento más importante de todos”.

Facebook y la campaña de Biden no respondieron a las solicitudes de comentarios.

Unidades de votación

Robert Epstein, psicólogo investigador principal del American Institute for Behavioral Research and Technology, dijo que las restricciones de anuncios eran “sin sentido” a la luz de lo que él considera un esfuerzo mucho más amplio por parte de Facebook para influir en las elecciones.

“La compañía manipulará a los votantes a gran escala este año, enviándolos en una sola dirección”, dijo a The Epoch Times en un correo electrónico.

“Las políticas declaradas por la compañía son solo distracciones, desvíos. Ellos se contuvieron en 2016; no se están reprimiendo este año. Ellos saben exactamente quiénes son los votantes indecisos y tienen múltiples herramientas a su disposición para cambiar las preferencias de voto de millones de esos votantes”.

Epstein ha centrado su investigación en la capacidad de las plataformas online para influir en los votantes. Sus resultados mostraron que con solo ordenar los resultados de la búsqueda, por ejemplo, es posible que una gran parte de los votantes indecisos cambien de opinión.

En su artículo de opinión de QZ el año pasado, Epstein advirtió que Facebook tiene no menos de cinco vías para influir subrepticiamente en el electorado, incluso a través del registro selectivo de votantes y los recordatorios de “go out and vote” (“sal y vota”).

Justo a tiempo, Zuckerberg dijo que quiere ayudar a 4 millones de personas a que se registren y voten este año.

“En solo tres días, ya hemos generado casi 24 millones de clics en los sitios web de registro de votantes”, dijo.

No hay forma de verificar si el esfuerzo favorece a una parte sobre la otra, dijo Epstein. Sin embargo, con su fuerza laboral y su administración mayoritariamente demócratas, dijo que tampoco hay forma de que Facebook emprenda este esfuerzo si existiera la posibilidad de que pudiera ayudar a la reelección de Trump.

Vigilancia de contenido

Zuckerberg dijo que la compañía “eliminará las afirmaciones falsas sobre las condiciones de las elecciones” en consulta con las autoridades electorales estatales. Facebook también está eliminando “tergiversaciones explícitas sobre cómo o cuándo votar” e incluso “tergiversaciones implícitas sobre la votación”.

Facebook “adjuntará una etiqueta informativa al contenido que busca deslegitimar el resultado de las elecciones o discutir la legitimidad de los métodos de votación, por ejemplo, al afirmar que los métodos legales de votación conducirán al fraude”, dijo Zuckerberg.

Si bien los pasos parecen un servicio público, queda por ver cómo se pondrán en práctica, dijo Churchwell.

Las reglas de contenido de Facebook son reforzadas en gran parte por un ejército de decenas de miles de moderadores que revisan manualmente las publicaciones individuales. Los moderadores se guían por un libro de reglas interno que es mucho más detallado que la política de contenido que tienen públicamente, dijo anteriormente el exmoderador de Facebook, Ryan Hartwig, a The Epoch Times.

En la práctica, las reglas a veces tienen advertencias que el público no conoce, como permitir el “discurso de odio” o incluso amenazas contra algunas personas o grupos, pero no contra otras.

Algunos moderadores contratados fueron captados por una cámara oculta diciendo si eliminaban o no eliminaban posteos basados en sus propias preferencias políticas, independientemente de las políticas  prescritas de Facebook.

Es una incógnita la forma en que los moderadores implementarán las nuevas reglas relacionadas con las elecciones.

“Podría resultar muy difícil compartir información genuina sobre el proceso electoral en su plataforma, y ​​eso es una pena”, dijo Churchwell.

Gran parte de la preocupación de Churchwell se redujo a si Facebook permitirá las críticas contra el voto universal por correo, lo cual se ha convertido en un tema controvertido.

Voto por correo

Debido a la pandemia del COVID-19, se espera que un número récord de estadounidenses vote por correo este año. Sin embargo, una parte importante de ese cambio parece deberse más a la política que a las preocupaciones sanitarias.

Los funcionarios de salud pública han asegurado que votar en persona es seguro siempre que se tomen las precauciones básicas, como mantener la distancia de los demás. Solo las personas que corren un alto riesgo de sufrir efectos graves por el COVID-19, como las personas mayores y las personas con problemas de salud subyacentes, pueden votar en ausencia.

Facebook parece haber reconocido este punto, diciendo en un comunicado del 3 de septiembre que “eliminará los posteos que afirmen que las personas se contagiarán del COVID-19 si participan en la votación”.

Mientras tanto, los líderes demócratas han hecho hincapié en los pedidos del voto universal por correo en medio de la pandemia, mientras que el presidente Donald Trump se ha manifestado en contra, diciendo que ello conducirá a un fraude electoral generalizado.

Como resultado, parece ser que el voto por correo se ha convertido en una declaración política, en el cual la mayoría de los demócratas dicen que votarán por correo y la mayoría de los republicanos dicen que votarán en persona, según las encuestas.

Existe una diferencia entre el voto en ausencia y el voto universal por correo. En el primer caso, un votante registrado solicita formalmente una boleta a las autoridades electorales y luego se le envía una por correo. En el último caso, las boletas se envían automáticamente a todos los votantes registrados.

Los demócratas generalmente dicen que el voto universal por correo se ha utilizado en varios estados sin ningún problema importante y eso permitirá que más personas voten al hacer que el proceso sea más conveniente.

Los republicanos generalmente argumentan que el voto generalizado por correo será un fraude garantizado, como la destrucción de boletas, el robo de boletas y la recolección de boletas.

Existe evidencia anecdótica de fraude en el voto por correo, ya que han surgido casos penales en todo el país en los últimos años, pero no existen datos completos sobre el fenómeno. Trump intentó recopilar los datos a través de su grupo de trabajo de integridad electoral, pero los estados demócratas lo bloquearon, citando una intrusión federal inadmisible.

La Public Interest Legal Foundation concuerda con el argumento de los republicanos.

“Nosotros criticamos, en términos generales, el voto masivo por correo”, dijo Churchwell.

Churchwell señaló el informe del mes pasado de la fundación sobre las elecciones primarias de junio de 2020 en algunos condados de Nevada, donde el Servicio Postal de EE. UU. devolvió una parte importante de las boletas por correo que no se pudieron entregar.

“¿Verá un censor en Facebook que estamos criticando el sistema de voto por correo en el condado de Washoe en Reno, Nevada, y dirá que estamos tratando de deslegitimar el concepto del voto por correo porque estamos dando la voz de alarma sobre cuántas boletas se rechazaron?”, preguntó.

Y las preocupaciones por fraude no son el único problema.

Muchos estados no están lo suficientemente equipados para manejar una afluencia masiva de boletas por correo, dijo Churchwell.

Algunos estados, como Oregon y Washington, han pasado años preparando el voto por correo para sus residentes. No es razonable esperar que los estados que siempre tuvieron el voto presencial puedan hacer el cambio en meses, dijo.

Estados como Texas, Virginia y Nueva York, donde la mayoría de la gente vota en persona, “ahora tienen que aprender un conjunto de habilidades, contratos y logística completamente nuevos para dicho conjunto de habilidades, y luego esperar y rezar para que todo salga a la perfección en la noche de las elecciones, porque si no, se enfrentan a una escasez de mano de obra que necesitarán para realizar conteos y recuentos extendidos”, dijo.

Los estados no pueden esperar tener ejércitos de voluntarios parados uno al lado del otro todo el día en espacios reducidos para contar y recontar manualmente las boletas, especialmente si llega otra ola de COVID-19.

Si las elecciones primarias sirven como referencia, los estadounidenses pueden esperar ver retrasos, errores e incluso la privación del derecho al voto, ya que una parte de las boletas enviadas por correo se pierde, daña o no se gestiona bien. Esto está poniendo al país en un camino peligroso, dijo Churchwell.

“El sistema electoral de EE. UU. se basa mucho en el sistema de honor entre los ciudadanos de EE. UU. que tan pronto como los ciudadanos estadounidenses comiencen a cuestionarse entre sí en una masa crítica, sobre sus motivos y sus acciones dentro del sistema electoral, y lo hacen porque las elecciones toman cada vez más tiempo para resolverse y anunciar al ganador, vas a perder la confianza en ese sistema y vas a perder la participación futura en ese sistema , dijo.

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