G-20: sindicatos argentinos preocupados por los acuerdos con China

05 de Septiembre de 2016 Actualizado: 06 de Septiembre de 2016

La reunión del G-20 en China inquieta a la dirigencia sindical argentina porque entiende que los posibles acuerdos comerciales que se generen con el gigante asiático pueden perjudicar a la economía del país sudamericano y, por ende, los puestos de trabajo.

La Confederación General del Trabajo (CGT) –la central sindical más grande de Argentina- hizo hincapié en los daños que traería aparejada una posible apertura indiscriminada de la importación con la consecuente invasión de productos “made in China”, repercutiendo negativamente sobre la producción de la industria local, afectando no solo a la creación de empleo sino a la conservación de la fuente de trabajo.

En la memoria del reciente elegido dirigente sindical Juan Carlos Schmid todavía resuenan circunstancias de hechos pasados en una entrevista concedida al periódico Clarín: “No se puede ir a negociar con ingenuidad con un gigante como China sin una estrategia de fondo, no podemos ser la granja de ese país como lo fuimos hace 100 años atrás con Gran Bretaña” y recalcó: “la apertura indiscriminada puede afectar la producción nacional y los derechos de los trabajadores a través del dumping social. Es por eso que nos propusimos seguir con atención los acuerdos comerciales que se produzcan con China por los efectos que pudieran llegar a impactar en la economía argentina”.

Dumping, producción nacional y empleo se metieron de lleno en la agenda de las organizaciones sindicales con el agregado del intricado tópico China. Hechos recientes demuestran que cuando está implicado en algo el dragón asiático las repercusiones son de otra escala y ameritan suma atención. Es el caso de las suspensiones que se registraron en las Pymes metalúrgicas argentinas por la menor producción a raíz de las importaciones del acero procedente de China, como reconoció el referente de la UOM Ernesto Peralta, que remarcó: “Las señales no son muy alentadoras”.

Un tiempo atrás, en las vísperas de los acuerdos de la asociación sino argentina llevados a cabo por el gobierno anterior –y ratificados por la actual gestión gubernamental-, el titular de la UOCRA Gerardo Martínez ya había manifestado que el convenio abría “la puerta para una oleada de trabajadores chinos y pone en riesgo contratos para empresas de capitales nacionales”. Al parecer, sus palabras no fueron escuchadas.

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