Gana batalla legal contra organización LGTB que quiso obligarlo a imprimir mensajes contrarios a su fe

El fallo de la Corte Suprema de Kentucky afirmó unánimemente que la organización no tenía derecho a demandar
Por Anastasia Gubin - La Gran Época
01 de Noviembre de 2019 Actualizado: 01 de Noviembre de 2019

Blaine Adamson, dueño de una imprenta promocional en Estados Unidos, ganó este jueves en la Corte Suprema de Kentucky una larga demanda que interpuso en su contra la Organización de Servicios para Gays y Lesbianas, por negarse en 2012 a imprimir camisetas promocionando un festival del Orgullo en Lexington.

Adamson se negó a imprimir las camisetas porque creía que hacerlo violaría su fe cristiana. Consiguió que otra empresa atendiera al grupo, pero éste lo demandó. 

En su fallo, la Corte Suprema de Kentucky afirmó unánimemente, que la Organización de Servicios para Gays y Lesbianas (GLSO) no tenía el derecho legal de demandar a Adamson o a su negocio, Hands On Originals, por negarse a publicar un mensaje que viola sus creencias religiosas, informó Alliance Defending Freedom (ADF), en su reporte del caso el 31 de octubre.

“La decisión de hoy deja claro que este caso nunca debió haber ocurrido. Durante más de siete años, los funcionarios del gobierno usaron este caso para poner la vida de Blaine patas arriba, a pesar que les dijimos desde el principio que la demanda no cumplía con los propios requisitos legales de la ciudad”, dijo el asesor principal del ADF, Jim Campbell.

En 2014, la Comisión de DDHH del Condado Urbano Lexington-Fayette dictaminó que Adamson violó una ordenanza antidiscriminatoria y le ordenó imprimir las camisetas e incluso a someterse a un entrenamiento sobre la diversidad de género, que él tampoco aceptó y apeló a la corte y ganó el caso en 2017 en los tres niveles judiciales incluyendo ahora la Corte Suprema.

Pese a que el hombre pasó cerca de siete años recibiendo “correos electrónicos odiosos, llamadas telefónicas y comentarios en Facebook”, además de contratiempos y boicots contra su negocio Hands On Originals, se mantuvo firme con sus ideas religiosas, señaló ADF en otro reporte.

“Trabajaré con cualquier persona, no importa quiénes sean y no importa cuáles sean sus sistemas de creencias”, sostuvo Adamson en una conferencia de prensa el 27 de octubre después que la Corte Suprema escuchara los argumentos de la última apelación, informó Catholic News Agency.

“Pero cuando se me presenta un mensaje que entra en conflicto con mi fe, eso es algo que no puedo imprimir, ese es el límite para mí. No me meto en mis asuntos todas las mañanas y dejo mi fe en la puerta”, dijo.

Adamson ha declinado imprimir “camisetas que promueven un mensaje violento y bolígrafos que promueven un video sexualmente explícito”, segúnl ADF. Sin embargo, también afirmó que imprimió camisetas para una música lesbiana que actuó en el Orgullo de Lexington, como evidencia de que la tienda no discrimina a las personas LGBTQ.

“La Primera Enmienda protegió el derecho de Blaine de continuar sirviendo a todas las personas cuando se niega a publicar mensajes que violen su fe. El juez David Buckingham reconoció esto en su opinión, y ningún miembro de la corte estuvo en desacuerdo”, explicó Campbell en el informe. El abogado presentó los argumentos ante el tribunal superior estatal en nombre de Adamson a principios de este año.

Foto de archivo del martillo de un juez. (Joe Raedle/Getty Images)

El juez Buckingham dijo qué “Hands On Originals se opuso de buena fe al mensaje que se le pedía que difundiera”, advierte el informe de ADF. 

También citó a la Corte Suprema de Estados Unidos en el caso Janus v. AFSCME, que señaló “cuando el habla se ve obligada…, los individuos son coaccionados a traicionar sus convicciones. Forzar a individuos libres e independientes a apoyar ideas que encuentran objetables es siempre degradante….”.

Campbell recordó además que la Comisión de DDHH exigió al Sr. Adamson que violara sus creencias religiosas asistiendo a una capacitación sobre diversidad que decía que está “mal” que opere un negocio de acuerdo con sus creencias religiosas.

Sin embargo, el Tribunal de Circuito de Fayette en 2015 y el juez James D. Ishmael Jr. concluyeron que la negativa de la tienda no se basaba en la identidad del cliente sino en el mensaje que el grupo quería transmitir, por lo que los propietarios de Hands On Originals tenían un claro derecho constitucional a negarse si no estaban de acuerdo.

“El derecho a decidir qué ideas expresar es fundamental para la libertad humana. La Comisión violó esa libertad al ordenar a Blaine Adamson que imprimiera mensajes que violan sus creencias religiosas,” dijo Campbell.

“La comisión desperdició los dólares de los contribuyentes y los recursos judiciales al presionar esta demanda en primer lugar y luego apelar hasta el final ante la Corte Suprema de Kentucky”, dijo el abogado de ADF Bryan Beauma.

 “Esperamos que en el futuro la comisión respete los derechos de libertad de expresión de sus ciudadanos, concluyó Beauma.

 

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