Hubble detecta agujero negro masivo escondido en una galaxia espiral

28 de Octubre de 2015 Actualizado: 28 de Octubre de 2015

El Telescopio Espacial Hubble de la NASA/ESA (Aeronáutica Nacional y Administración Espacial/Agencia Espacial Europea) detectó un agujero masivo en el núcleo de la galaxia NGC 4639.

Ubicada a más de 70 millones de años-luz de distancia en la constelación de Virgo, NGC 4639 es un ejemplo de un tipo de galaxia conocida como espiral barrada y es una de las casi 1.500 galaxias que componen el cúmulo estelar de Virgo.

La agencia espacial estadounidense dio a conocer una imagen en la que se puede ver la barra o banda estelar que atraviesa el brillante y redondo núcleo de la galaxia, así como los brazos espirales que contienen regiones brillantes de formación estelar activa. Cada una de éstas tiene varios cientos de años-luz de diámetro y contiene cientos o miles de estrellas recién formadas.

NGC 4639 también guarda en su núcleo un agujero negro masivo que está consumiendo el gas circundante. Esto se conoce como un núcleo galáctico activo (AGN), y se revela por rasgos característicos en el espectro de luz de la galaxia y por rayos X producidos cerca del agujero negro además de gas caliente que se precipita hacia él.

Las barras estelares se encontraron alrededor de dos tercios de las galaxias espirales, se cree que son una fase natural en su evolución y que la mayoría de las galaxias contienen un agujero negro en el centro. De hecho, NGC 4639 es un ejemplo muy débil de un AGN, considerando que existen AGN sobre un extenso campo de actividad, desde las galaxias como NGC 4639 hasta quásares distantes, donde la galaxia madre está casi totalmente dominada por las emisiones de la AGN.

Galaxias espirales barradas

Un signo frecuente de la madurez de una galaxia espiral es la formación de una banda de estrellas y gas que atraviesa del núcleo. Algunos estudios confirman la idea de que las barras son un signo de galaxias que alcanzan la plena madurez al final sus “años de formación”.

Según informes de la NASA, un equipo liderado por Kartik Sheth del Centro de Ciencia Spitzer en el Instituto de Tecnología de California en Pasadena descubrió que sólo el 20 por ciento de las galaxias espirales en el pasado distante poseía barras, en comparación con casi el 70 por ciento de las actuales.

Agujeros negros masivos en el espacio

Los astrónomos creen que los agujeros negros supermasivos se encuentran en el centro de prácticamente todas las grandes galaxias, incluyendo nuestra propia Vía Láctea.

Un agujero negro es una gran cantidad de materia, comprimida en un área muy pequeña cuyo resultado es un campo gravitatorio tan fuerte que nada, ni siquiera la luz, puede escapar. Según la NASA forman parte de los objetos más fascinantes del espacio y los más grandes pueden ser el resultado de colisiones estelares.

Aunque se entiende el proceso de formación básica, un misterio permanente en la ciencia de los agujeros negros es que parecen existir en dos escalas radicalmente diferentes de tamaño. En un extremo, están los innumerables agujeros negros que son restos de estrellas masivas. Esta “masa estelar” de agujeros negros es generalmente de 10 a 24 veces mayor que la masa del Sol.

Los astrónomos los detectan cuando otra estrella se acerca lo suficiente para que la materia circundante que sea atrapada por la gravedad del agujero negro, produciendo rayos X en el proceso. Sin embargo, la mayoría de los agujeros negros estelares llevan vidas aisladas y son imposibles de detectar.

En el otro extremo del espectro están los gigantes conocidos como agujeros negros “supermasivos”, que no son millones, si no miles de millones de veces la masa del Sol. Los astrónomos pueden detectarlos viendo por sus efectos sobre las estrellas y el gas cercanos.

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