Identifican 101 practicantes de Falun Dafa muertos en los últimos 10 meses de persecución

Por Frank Yue
15 de Noviembre de 2021
Actualizado: 15 de Noviembre de 2021

En los últimos 10 meses, el Partido Comunista Chino (PCCh) persiguió hasta la muerte a 101 practicantes de Falun Dafa, según Minghui.org, un sitio web con sede en Estados Unidos que documenta la situación que se vive bajo el régimen en todo el país.

Los casos de muerte afectaron a personas de 54 ciudades y 24 provincias. La mayoría se concentraron en las provincias de Liaoning, Heilongjiang y Jilin, al noreste de China. Algunas de las muertes registradas se produjeron en comisarías, centros de detención y prisiones, según Minghui.

Entre las víctimas al menos 75 sufrieron torturas, trabajos forzados e inyecciones de drogas no identificadas antes de su fallecimiento.

Falun Dafa, también conocido como Falun Gong, es una práctica espiritual que se caracteriza por sus tres principios básicos: Verdad, Benevolencia y Tolerancia, y sus cinco ejercicios de movimiento lento. Después de que la práctica se dio a conocer al público en 1992, sus seguidores en China aumentaron hasta alcanzar entre 70 y 100 millones en 1999. Entonces, el régimen chino, considerando su popularidad una amenaza, lanzó una campaña de persecución a nivel nacional para erradicarla.

Víctimas de persecución

El 22 de diciembre de 2020, agentes de la policía de la ciudad noroccidental de Lanzhou, en la provincia de Gansu, derribaron con una sierra la puerta principal del departamento de Ren Canru, una mujer anciana y paralítica que era practicante de Falun Gong. La policía confiscó los bienes de Ren, incluidos su computador y su impresora. También detuvieron a la enfermera que la cuidaba.

La salud mental y física de Ren comenzó a deteriorarse rápidamente tras la redada, según Minghui.

La anciana entró en coma tras sufrir una caída el 27 de julio de 2021. Una semana después, murió a los 85 años en la Unidad de Cuidados Intensivos del Hospital General de Lanzhou.

El marido y el hijo de Ren, también practicantes de Falun Gong, fallecieron 10 y 20 años antes, respectivamente.

Otra practicante, Fu Guihua, de 55 años, falleció tras estar recluida menos de dos meses en una cárcel de mujeres. Ella murió el 25 de julio, después de ser trasladada al Hospital Nº 1, afiliado a la Universidad de Jilin.

Cuando los cuidados de urgencia no consiguieron salvar a Fu, su familia pidió verla por última vez pero la petición no fue atendida hasta días después y con la condición de que no se tomen fotos.

Varios familiares de Fu siguen encarcelados por su fe.

Otro practicante, Sun Pijin, fue detenido el 18 de junio en su granja de la aldea de Dongrulai, en la provincia de Shandong. Al día siguiente, las autoridades chinas informaron a la familia de que había muerto bajo custodia, según Minghui.

Los funcionarios de la oficina local 610, una rama del gobierno encargada de la represión religiosa, dijeron a la familia de Sun que él murió al saltar desde un tejado. Sin embargo, tras ocurrida la muerte, al principio no les permitieron ver su cuerpo.

Finalmente la familia logró verlo. Ellos relataron que parecía desfigurado, le faltaba uno de los ojos y tenía el pecho y la mitad del cráneo hundidos.

Posteriormente, los funcionarios y la policía amenazaron a la familia para que no se pusieran en contacto con otros practicantes de Falun Gong, ni presentaran demandas, ni compartieran la noticia con otras personas. Una semana después, el 26 de junio, las autoridades los obligaron a incinerar el cadáver y cerrar el caso.


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