Integridad: funcionario insignificante es primer ministro por dar su opinión

01 de Febrero de 2016 Actualizado: 01 de Febrero de 2016

Cuando Liu Rengui (602 – 685 AD) estaba haciendo unos trámites para el gobierno del condado de Chencang, Yuan Tiangang, un astrólogo de la dinastía Tang (618 – 917 AD) que trabajaba en la corte real, le dijo: “Eventualmente podrá llegar a un puesto cercano al de primer ministro, y llegará a vivir unos 90 años gracias a su virtud e integridad”.

Liu fue nombrado alguacil del condado de Chencang, al este de la actual ciudad de Baoji, provincia de Shaanxi, en el primer año del reino Wude (618 AD).

Durante el Reinado de Zhenguan bajo Li Shimin, conocido como el Emperador Taizong, Lu Ning, uno de los oficiales del ejército, infringió la ley y se involucró en actividades indecentes. Nadie podía detenerlo dada su posición en el ejército.

La integridad por sobre todo trae como resultado un ascenso

Liu habló con él sobre el asunto, por iniciativa propia y con la verdad, y le aconsejó que se restrinja. Lu estuvo de acuerdo con no cometer más delitos. Pero en vez de cambiar, Lu se volvió más feroz y despiadado. Liu siguió las normas aceptadas y ejecutó a Lu.

El emperador Taizong estaba enfurecido al ver en el reporte que un oficial del ejército había sido ejecutado por un civil. Fue a Chencang para castigar a cualquiera que se atreviera a usurpar su mando ante el ejército. Pero cuando el emperador habló con Liu, se asombró al ver la integridad y lo virtuoso del joven. Entonces, en lugar de castigarlo, lo ascendió a secretario general del condado de Yueyang, ubicado en lo que es hoy la ciudad de Xi’an, provincia de Shaanxi.

Sin miedo a decir la verdad

En el 14 año del Reinado de Zhenguan (640 A.D.), el emperador Taizong había decidido salir de cacería a comienzos del otoño. Liu Rengui envió una petición para aconsejarle sobre el mal momento de su elección. Explicó con la analogía de un techo que gotea y daña a quienes viven bajo el mismo, para sugerir que los agricultores podrían resultar perjudicados.

Reportó que era un buen año para los agricultores, pero hasta ahora, sólo habían cosechado entre el 10% y el 20% de los cultivos. Considerando todo lo que se necesitaba para preparar la cacería, como nuevo pavimento para caminos y construcción de puentes, se necesitarían entre 10 a 20 mil jornaleros que eran parte de la cosecha. Esto traería más penurias a quienes viven en la región. Liu sugirió posponer la caza hasta después de la época de cosecha.

El emperador quedó bastante complacido, y emitió un edicto imperial que benefició a Liu. Dijo: “A pesar de vuestro bajo rango, puedo sentir que vuestro interés yace en el bienestar de nuestro país. Lo que ha afirmado es la verdad según mi opinión”.

Poco después, ascendió a Liu al puesto de magistrado del condado de Xin’an, en lo que es hoy la ciudad de Luoyang, provincia de Henan. Entonces, a Liu se le concedió el derecho de ser integrante de la corte imperial. En ese momento, Liu tenía unos 40 años, y sería casi imposible llegar al nivel de Primer Ministro mediante ascensos por su expectativa de vida y la edad de jubilación de entonces.

Resurgiendo nuevamente después de perder el rango

Durante el reinado de Xianqing (656 – 661 AD), el emperador Gaozong quería conquistar el territorio de Liao al nordeste. Liu no tuvo ningún rol en el combate, pero estaba a cargo de la armada, que llegó a destino después de lo programado. Como parte del castigo por no llegar a tiempo, fue degradado en rango y asignado a la armada que luego luchó contra los japoneses.

La unidad de Liu se enfrentó a la armada japonesa en Baekgang, un estuario en lo que hoy es Corea del Sur. Los japoneses perdieron las cuatro batallas, y más de 400 buques resultaron quemados y destruidos. Esta batalla cambió el alineamiento geopolítico de la península coreana, lo que llevó a la unificación de la península por parte de los gobernantes, como aliados de la Dinastía Tang. A Liu se le otorgó el crédito de dicho éxito.

Para el primer año del reinado de Chuigong (685 AD), Liu se convirtió en uno de los dos primeros ministros, co-responsable de todos los funcionarios de la corte imperial. Vivió 84 años, y así se cumplió el rango y la edad que fue anunciado por Yuan, el renombrado astrólogo.

Como dice el proverbio: “El destino está escrito”. Si uno está predestinado a llegar a ser primer ministro, un lento comienzo, o un comienzo desde la posición de funcionario de bajo nivel, no disminuirá la posibilidad de alcanzar la posición más alta, si uno es virtuoso y dice la verdad. Al mismo tiempo, uno debe mantener su integridad, y atreverse a alzar la voz en nombre del país para completar el destino de prestigio y riqueza que fue predestinado.

(Adaptado del “Viejo libro de Tang”, Volumen 84, Biografías 34, por Liu Xu)

TE RECOMENDAMOS