La bolsa de valores china podría provocar una depresión

04 de Agosto de 2015 Actualizado: 04 de Agosto de 2015

En julio, el mercado de valores chino sufrió su peor desempeño mensual en casi seis años, ya que la intervención de mano dura por parte de Beijing para frenar las pérdidas del mercado plantearon más preguntas que respuestas para cualquier inversor que se exponga en China.

El Índice Compuesto de Shanghái cayó un 10 por ciento la semana pasada y el 14 por ciento en el mes de julio, la peor pérdida de un mes desde agosto de 2009.

Pero eso no dice toda la historia, el mercado se vio acosado por masiva volatilidad.

Una caída del 32 por ciento entre el 12 de junio y el 08 de julio precedida de medidas desesperadas del Partido Comunista de China para frenar las pérdidas, incluyendo respaldar firmas de margen financieras, prohibiendo la venta en corto tiempo, e instruyendo a los fondos estatales para comprar paquetes de acciones. Esto llevó a que el índice compuesto de Shanghái se recuperara temporalmente un 18 por ciento hasta el 23 de julio, pero la disminución de la confianza en la capacidad de Beijing para gestionar los mercados y la incertidumbre de la política futura dieron lugar a una elevada volatilidad incluyendo fuertes oscilaciones en solo un día.

A pesar de las ventas, las acciones chinas todavía se ven sobrevaluadas. El precio medio en la proporción de ganancias en las acciones en el índice compuesto de Shanghái es alrededor de 40, más del doble la misma proporción para el índice S & P 500.

Evitar los bancos

Para los inversores, hay algunas sustracciones en los últimos giros del mercado de valores chino. El sector financiero chino se debe evitar, sobre todo los grandes bancos. El sector bancario se enfrenta a dos grandes obstáculos, ha estado absorbiendo el riesgo para financiar la burbuja del mercado de valores y al mismo tiempo es exprimido por un entorno de tasas de bajo interés.

China Securities Regulatory Commission (la Comisión Regulatoria de Valores Chino) (CSRC) dijo la semana pasada que los recientes esfuerzos para impulsar el mercado de valores fue en parte para combatir el “riesgo sistémico” en la caída de precios de las acciones. Pero lo que no se dice en ese anuncio es que sus esfuerzos estaban en realidad creando un gigantesco riesgo sistémico en el sector bancario.

Reuters informó el 28 de julio que los bancos chinos estaban tratando de “engancharse con su exposición financiera al mercado de valores”. Esa es una tarea difícil dado el número de préstamos los bancos chinos dieron a empresas del mercado gris tales como bancos comerciales más pequeños, empresas de gestión de activos, empresas de financiación al consumidor, y consorcios.

El volumen de los préstamos interbancarios de China subió en el primer semestre de 2015, los datos de J Capital Research Ltd. mostraron en junio, que las transacciones totales y revertidas en acuerdos de recompras alcanzaron 41 billones de yuanes (6,6 billones de dólares), más de 19 billones de yuanes, o el 86 por ciento, desde enero. Repos o acuerdos de recompra, son esencialmente préstamos a corto plazo entre empresas garantizadas por valores.

Hay una falta de transparencia en torno a donde terminaron los fondos finalmente, pero la probable respuesta es el mercado de valores a través del financiamiento de margen.

El Banco Popular de China está apretando más los bancos con recortes en tasas de interés este año, ejerciendo presión sobre el margen de interés neto o la diferencia entre la tasa de préstamos de un banco y los intereses devengados por los préstamos.

Oportunidades en los trastornos a corto plazo

Hasta ahora, Beijing ha dado garantías para mantener el apoyo del mercado y procesar a los vendedores a corto término y a otras personas que participan en “sospechosas actividades comerciales”. Las autoridades también recibieron promesas de las casas de bolsa y gestores de activos controlados por el estado para mantener la compra de acciones hasta que el índice compuesto de Shanghái llegue a 4.500, que es 18 por ciento superior a la valoración del 31 de julio.

Las autoridades chinas equiparán un mercado en alza a la estabilidad social, que es una de las mayores inseguridades del régimen comunista. Así que es probable que Beijing sacrifique reformas a largo plazo por estabilidad a corto plazo en el mercado.

Esas son las cantidades conocidas. Cómo el mercado y sobre todo los inversores minoristas reaccionarán a estos eventos es algo que no se sabe. Para los comerciantes sofisticados, la volatilidad y los trastornos del  mercado a veces pueden ser de gran valor.

Durante la caída de la bolsa en julio, una amplia representación de las acciones en la bolsa de valores de Shanghái se detuvo durante días, si no semanas. Esto creó grandes trastornos en valor relativo entre empresas y sectores, que puede ser beneficioso a corto plazo.

Los últimos giros del mercado “crearon una dispersión significativa de diferencias entre lo fundamental subyacente y las valoraciones en los mercados”, dijo Robert McConnaughey, jefe global de investigación en Columbia Threadneedle Investments.

“Para inversionistas pacientes con los recursos y habilidades para sondear e investigar estas situaciones, bien podrían haber emocionantes oportunidades para tomar valores en este periodo desordenado'”.

Sombras de 1929

A largo plazo, hay muy poca ventaja de invertir en las acciones chinas a menos que el Régimen Comunista Chino cambie su política. Los mercados financieros perdieron la poca credibilidad que el jefe del régimen Xi Jinping acumuló en los últimos años intentando diversificar y reformar sus mercados financieros.

El procedimiento de Beijing es apoyar y rescatar a cualquier sector importante que tenga problemas. Este fomento de tomar grandes riesgos es alimentado por un excesivo apalancamiento y deuda en las corporaciones y gobiernos.

Para dar al mercado de valores chino una oportunidad de luchar en el largo plazo, las autoridades de Beijing deben cambiar por completo sus políticas.

“El papel del estado como regulador para proteger las normas y mitigar los riesgos no debe verse comprometida por presiones contradictorias al defender el aumento de precios de las acciones”, escribió Yukon Huang, de la Carnegie Endowment y el ex director nacional de Beijing para China en el Banco Mundial.

“Para que esto suceda, es necesario que el papel y la responsabilidad de los altos funcionarios de las agencias reguladoras como la CSRC estén separadas claramente del proceso del dominante partido chino para ofrecer garantías de que sus mercados de acciones son realmente mercados”.

Y ahí radica el problema, los mercados financieros chinos no son mercados impulsados por el suministro, la demanda y la economía subyacente. En lugar de dejar que el mercado se corrija a sí mismo y se promuevan patrones de crecimiento más saludables, el régimen consideró a casi todos los rincones de la economía del país, desde propiedades inmobiliarias hasta las empresas estatales, desde los bancos hasta la bolsa de valores como “demasiado grandes para quebrar”.

Guggenheim Partners jefe de inversiones de Scott MINERD escribió la semana pasada: “Si las autoridades chinas no cambian su rumbo pronto, la corrección actual del  mercado de acciones chino podría convertirse en una caída de la bolsa similar a lo que ocurrió en Estados Unidos en 1929”.

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