La campaña de Trump demanda a Pensilvania por la votación por correo

Por Isabel van Brugen
30 de Junio de 2020
Actualizado: 30 de Junio de 2020

La campaña de reelección del presidente Donald Trump, el Partido Republicano nacional y cuatro miembros republicanos del Congreso de Pensilvania, presentaron el 29 de junio una demanda federal en contra de la decisión de Pensilvania de extender el voto por correo antes de las elecciones de noviembre.

La demanda federal (pdf) presentada el lunes en Pittsburgh acusa a la secretaria de estado de Pensilvania, Kathy Boockvar, y a 67 juntas electorales de condado. Afirma que mientras los votantes se apresuraron a hacer uso de la gran ampliación de la elegibilidad para el voto por correo durante las primarias del 2 de junio, las prácticas y los procedimientos de los funcionarios electorales se toparon con la ley estatal y las constituciones estatales y federales.

“Para ser libres y justas, las elecciones deben ser transparentes y verificables”, dice la demanda. “Sin embargo, los demandados han elegido inexplicablemente un camino que pone en peligro la seguridad de las elecciones y que conducirá —y ya ha conducido— a la privación del derecho del votante, al cuestionamiento de la exactitud de los resultados de las elecciones y, en última instancia, al caos que se avecina en las próximas elecciones generales del 3 de noviembre de 2020”.

“Las elecciones libres y justas son esenciales para el derecho de los estadounidenses a decidir a través de su voto a quién elegir para representarlos. La amenaza más grande para unas elecciones libres y justas es que todo el proceso electoral se vea afectado por la inseguridad de la votación por correo sin control”.

Las cuestiones son un “resultado directo” de la “peligrosa y apresurada implementación ilegal de la votación por correo no supervisada” del estado, afirma la demanda federal.

Una portavoz del demócrata Boockvar se negó a hacer comentarios sobre el litigio, al igual que el jefe de la Asociación de Comisionados del Condado de Pensilvania, cuyos miembros administran las elecciones.

El año pasado se aprobó en el estado una ley para ampliar las opciones de voto por correo a todo aquel que quisiera votar por correo aunque no tuviera una razón válida que le impidiera votar en persona.

En la demanda se afirma que el nuevo sistema da a los “estafadores una fácil oportunidad de dedicarse a la recolección de votos, manipular o destruir los votos, fabricar votos duplicados y sembrar el caos”.

El presidente Donald Trump ha criticado públicamente el voto por correo, diciendo que allana el camino para un posible fraude electoral.

“Los republicanos deben luchar muy duro cuando se trata de la votación por correo en todo el estado. Los demócratas están clamando por ello”, Trump tuiteó en abril. “El enorme potencial de fraude electoral, y por cualquier razón, no funciona bien para los republicanos”.

“Las boletas para votar en ausencia son una gran manera de votar por los muchos ciudadanos de edad avanzada, militares y otros que no pueden llegar a las urnas el día de las elecciones”, agregó. “Estas boletas son muy diferentes al 100% de la votación por correo, que es estar ‘LISTO para el FRAUDE’, y ¡no debería ser permitido!”.

El fiscal general William Barr la semana pasada hizo eco de la postura de Trump sobre la seguridad de las boletas de voto por correo, diciendo que las elecciones que se llevan a cabo predominantemente a través del voto por correo podría abrir “muchas oportunidades para el fraude… que no puede ser vigilado”.

El fiscal general William Barr habla sobre una iniciativa para prevenir la explotación sexual infantil en línea, en el Departamento de Justicia en Washington el 5 de marzo de 2020. (Samira Bouaou/The Epoch Times)

“Creo que hay una serie de preocupaciones sobre las boletas de voto por correo. Y déjeme aclarar esto. No hablo de una votación por correo para un número limitado de casos en los que alguien, ya sabes, va a viajar por todo el mundo, y la forma en que el estado lo ha previsto es, tú envías tu voto por correo”, dijo Barr a NPR durante una entrevista el jueves.

“Hablo de una regla integral en la que todas las boletas son esencialmente enviadas por correo y hay tantas oportunidades de fraude que no pueden ser controladas por la policía”, añadió.

Los demócratas argumentan que las opciones de voto por correo son necesarias para que los votantes cumplan con las recomendaciones de salud pública para reducir las reuniones debido a la pandemia.

Los expertos están divididos en el tema. Los partidarios del voto por correo dicen que el fenómeno es tan raro que no es un problema, mientras que los opositores dicen que el fraude de los votantes no es solo real, sino un problema bipartidista.

Barr no dio ningún ejemplo concreto de fraude que le preocupara, pero señaló que le preocupaba la posibilidad de que las papeletas pudieran ser falsificadas, añadiendo que las papeletas son “bastante primitivas”.

También cree que el voto por correo podría ser el objetivo de países extranjeros que “quieren sembrar la discordia en Estados Unidos socavando la confianza en los resultados de la elección”.

Janita Kan y The Associated Press contribuyeron a este informe.


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