La contaminación atmosférica y sus peligros

23 de Febrero de 2016 Actualizado: 23 de Febrero de 2016

Si nos remontamos en el tiempo –diez o quince años atrás, la contaminación del aire no era tan notable, pero ahora ¿quién no la siente? En la calle, las emanaciones de automóviles, ómnibus, motocicletas, etc. son abundantes y a veces cuesta respirar. Este aire viciado es contaminación atmosférica.

La contaminación del aire ambiente es un término amplio referido a lo que es el exterior. Dentro de este se encuentra la contaminación atmosférica urbana que es la que afecta o padecen los habitantes en las ciudades.

Además es necesario tener en claro la diferencia entre la citada contaminación atmosférica urbana y la contaminación del aire en interiores -es decir, adentro de los hogares. Esta última también tiene serias consecuencias para la salud.

Los seres humanos somos los responsables de esta contaminación, que se produce debido a la combustión de elementos fósiles o de biomasa; por ejemplo, escapes de automóviles en la calle y en las casas, hornos y estufas de leña, quema de árboles en los bosques, entre otras tantas acciones negativas para el medioambiente.

Energía doméstica y su relación con la contaminación

En el mundo entero, alrededor de 3.000 millones de personas continúan cocinando y calentando sus hogares con combustibles no apropiados, por ejemplo: madera, carbón vegetal y mineral, residuos agrícolas, excrementos de animales, en fuegos abiertos y en cocinas con fugas. En muchos casos se trata de familias pobres de países subdesarrollados.

Pero estos combustibles -como el carbón- también son usados por gente de buenos ingresos cuando siguen la tradición de los “asados campestres” al aire libre, no solo en el campo sino también en las ciudades de países sudamericanos.

Las emisiones de automóviles más el humo de fábricas que utilizan carbón, además del humo de los hogares donde aún se usa leña y carbón para calentarse o cocinar, todas estas son causas importantes de la contaminación atmosférica urbana.

Consecuencias para la salud

La OMS no recibe información de la mayoría de las grandes ciudades contaminadas en el mundo. Entonces, para crear conciencia sobre este tema tan importante referido a la salud pública, ha reunido información sobre la contaminación atmosférica urbana de varias ciudades, para divulgar sus peligrosos efectos sobre la salud de la población.

“Los riesgos de la contaminación del aire son actualmente muchos más grandes que lo que se creía o entendía hasta ahora, particularmente para las enfermedades cardíacas y los accidentes cerebrovasculares”, indicó la directora del Departamento de Salud Pública y Medio Ambiente de la OMS, María Neira, informa la agencia de noticias Telam.

“La contaminación del aire está causando más muertes que el VIH o la malaria juntos”, dijo asimismo KandehYumkella, director general de la Organización de Desarrollo Industrial de la ONU, en una conferencia en Oslo que buscaba establecer nuevas metas de desarrollo de la ONU para 2030, según informa ECOticias, un portal especializado en medioambiente.

“Ahora sabemos que la contaminación del aire no sólo es un riesgo importante para la salud en general, sino también una causa ambiental de muerte por cáncer”, ha reconocido Kurt Straif, responsable de la Agencia Internacional para la Investigación en Cáncer (IARC, en sus siglas en inglés) de la Organización Mundial de la Salud (OMS), señala ECOticias.

El portal de medioambiente agrega que la IARC ha clasificado la contaminación atmosférica como agente carcinógeno tras haber corroborado que existe evidencia científica suficiente para hacerlo. De hecho este organismo dictaminó que la contaminación del aire pasó a formar parte del grupo 1 de factores de riesgo de cáncer.

En el caso de las Américas, la OMS estima que hay alrededor de 131.000 muertes debido a los efectos de la contaminación ambiental y especialmente de la contaminación interior, en países de bajos ingresos y 96.000 personas murieron por las mismas causas en países con altos ingresos de la región.

Tras analizar factores de riesgo y otros factores, este organismo estima que la contaminación del aire interior tuvo que ver con las 4,3 millones de muertes ocurridas en el año 2012, en hogares donde se utilizaron estufas de carbón, leña y biomasa.

En cuanto a la contaminación atmosférica, la misma institución estima que en el mismo año se produjeron 3,7 millones de muertes a causa de la contaminación de fuentes urbanas y rurales en todo el mundo. En total, la OMS estima 7 millones de muertes anuales.

Por todo esto, inversiones en energía solar, eólica e hídrica beneficiarían mucho a la salud humana, ya que reemplazarían a las fuentes actuales que contaminan y son causa de innumerables muertes en el mundo. Serían excelentes inversiones -las mejores, sin duda- para todos los países que se comprometieron a mejorar su medioambiente en la última reunión mundial de la Cumbre de París.

TE RECOMENDAMOS