La crisis en la frontera es una emergencia nacional – tratémoslo así con toda la fuerza de gobierno

Por Paul Gozar - Representante del 4° Distrito de Arizona
31 de Julio de 2019 Actualizado: 31 de Julio de 2019

Comentario

En febrero, el Presidente Trump declaró la situación en la frontera sur como una emergencia nacional porque representaba una amenaza inminente y sostenida a los intereses centrales de la seguridad nacional.

La frontera sur de EE. UU. es un gran punto de entrada para criminales, pandilleros y narcóticos ilegales, así como para la migración ilegal masiva. Desde la declaración en febrero, la crisis en la frontera solo empeoró.

Decisiones extrajudiciales de jueces progresistas activistas designados por Obama, detuvieron la legítima y tan esperada construcción del muro fronterizo, pese al absoluto derecho de nuestra nación soberana de defender sus fronteras contra la invasión, los ataques y las ofensas.

El fracaso en hacer cumplir el estado de derecho y asegurar la frontera son algunos de los riesgos de seguridad nacional más apremiantes que enfrenta nuestro país. Durante años bajo el gobierno del presidente Barack Obama, Estados Unidos sufrió las repercusiones de una inmigración ilegal a gran escala que conlleva pérdidas económicas, desempleo y crimen en aumento.

Durante la Segunda Guerra Mundial, el patriotismo de los estadounidenses estaba al máximo cuando compraron bonos de guerra. Esfuerzos similares están ocurriendo en la frontera sur. El trabajo de Nosotros Construimos el Muro, liderado por el veterano militar Brian Kolfage, demuestra el espíritu proactivo de los estadounidenses.

Como dijo Kolfage, “Si los demócratas no proveen el financiamiento para lo que los americanos votaron en 2016, entonces nosotros, la gente, lo haremos”. Además de donar a esta organización sin fines de lucro que, de hecho, ya completó una sección del muro fronterizo, otra forma para que los estadounidenses ayuden a asegurar la frontera es comprar “bonos de muro” –si tan solo fueran autorizados.

Es por eso que estoy orgulloso de copatrocinar el Proyecto de Ley de 2019 ‘Bonos Fronterizos para América’, presentado por el Representante Steve Palazzo (republicano por Misisipi). Si se sanciona, esta ley ordenaría al Departamento del Tesoro a emitir USD 5000 millones en bonos en un año fiscal. Las ganancias se colocarían en un fideicomiso para la construcción e infraestructura del muro en la frontera sudoeste con México.

Si este proyecto se convirtiera en ley, los estadounidenses podrían prestar dinero al gobierno federal comprando los bonos del muro, como lo hicimos en la Segunda Guerra Mundial con los bonos de guerra, y el dinero podría ser destinado a su uso en el muro de seguridad.

Estados Unidos ciertamente es una nación de inmigrantes, pero primero y principal es una nación de leyes. El Estado de derecho está protegido por nuestra Constitución, y es nuestro deber cívico proteger y defender estas verdades que hacen que nuestra nación sea tan estupenda. Debemos oponernos a cualquiera y a todos los esfuerzos en el Congreso que conceden amnistía a quienes quebraron nuestras leyes.

Y si fallamos en hacer eso, ¿qué les decimos a los millones de personas que respetaron nuestro proceso de inmigración?

Continuaré haciendo responsables a quienes intentan socavar esas mismas leyes y continuaré presentando y apoyando legislación como el Proyecto de Ley de 2019 ‘Bonos Fronterizos para América’, que hacen cumplir el Estado de derecho y constituyen medidas enérgicas contra la inmigración ilegal.

El Representante Paul Gosar representa al 4° Distrito de Arizona.

Las opiniones expresadas en este artículo son propias del autor y no necesariamente reflejan las opiniones de La Gran Época

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