República Checa no puede ser lacayo de China, dice el nuevo presidente del Senado

Por Ella Kietlinska
26 de Mayo de 2020
Actualizado: 26 de Mayo de 2020

El presidente del Senado checo, Miloš Vystrčil, dijo que la República Checa no puede ser un lacayo de China, refiriéndose a una carta amenazadora enviada por la Embajada de China, la que advirtió a su difunto predecesor de cancelar un viaje programado a Taiwán. Vystrčil destacó que su visita a Taiwán fue aprobada por una resolución.

El Senado checo aprobó el 20 de mayo una resolución en la que se critica al régimen chino por la carta que envió el 10 de enero al segundo funcionario público del país, el expresidente del Senado, Jaroslav Kubera, con respecto a su próxima visita a Taiwán. La resolución condenó el tono amenazador de la carta, en la que se afirma que el viaje de Kubera a Taiwán crearía “complicaciones para las empresas checas que comercian con China”.

“Esta comunicación ha cruzado la línea de interferencia en los asuntos internos de la República Checa y está en conflicto con la declaración (conjunta) de los ministerios de Asuntos Exteriores de la República Checa y la República Popular de China de 2014”, dice el documento.

Las visitas de las delegaciones parlamentarias checas a Taiwán están “en línea con los intereses de política exterior a largo plazo de la República Checa” y el Senado checo apoya la visita del presidente del Senado, en la que viaja acompañado de una delegación de negocios, añadió.

La resolución fue adoptada con 50 votos a favor, mientras que un senador votó en contra y uno se abstuvo.

El presidente chino Xi Jinping (L) y el presidente checo Milos Zeman revisan una guardia de honor el 29 de marzo de 2016, en el Castillo de Praga. (Michal Cizek/AFP vía Getty Images)

Vystrčil declaró a Radio Praga Internacional, que el presidente checo, Milos Zeman, le comentó en una reunión el 19 de mayo que una misión a Taiwán no contribuiría a la economía checa.

Zeman es partidario de estrechar los lazos económicos y políticos con el Partido Comunista Chino (PCCh), según el sinólogo Martin Hála, de la Universidad Charles de Praga.

Vystrčil también dijo al periódico checo Jihlavský deník, que Zeman comentó que había advertido a los funcionarios chinos que no dijeran a los checos lo que podían o no podían hacer porque sería “contraproducente, ya que perjudica la cooperación mutua”. Sin embargo, añadió, la advertencia del presidente checo sólo intensificó la agresividad de los funcionarios chinos y su interferencia.

Los funcionarios chinos “dictan si puedo tomarme una foto con la bandera de Taiwán, si puedo asistir a una ceremonia cuando Taiwán presenta un regalo a la República Checa”, y “le dicen al director de mi oficina si debe salir en la televisión o no”, declaró Vystrčil a Jihlavský deník. “Incluso me dijeron que no debía felicitar a la presidenta electa de Taiwán por su toma de posesión”, añadió.

Después de una revisión de la respuesta del gobierno a la carta de la embajada china, Vystrčil explicó que el Senado “tomó una posición clara” de que la reacción oficial había sido “larga, insuficientemente vigorosa y no muy confiada”.

“Esto significa, en primer lugar, que nos encontramos en la posición de un lacayo porque si no respondes con suficiente fuerza, tu socio —si todavía puedes hablar de un socio en este caso— te considera un subordinado”, dijo Vystrčil. “En segundo lugar, la soberanía, la originalidad y la independencia de la República Checa se ven debilitadas porque admites que sus políticas pueden ser influenciadas por los poderes con amenazas similares.

“En este caso, se trata de la República Popular China, una potencia que tiene un carácter totalitario”, dijo el presidente del senado al periódico.

Vystrčil añadió que estaba convencido de que la carta había interferido en los asuntos internos de la República Checa y que Chequia debería haber respondido a ella “con una nota o una declaración clara”.

Muerte repentina del expresidente del Senado

El presidente del Senado del Parlamento de la República Checa, Jaroslav Kubera, habla frente al edificio de la Radio Checa en Praga durante un evento conmemorativo del 74º aniversario del Levantamiento de Praga el 5 de mayo de 2019. (David Sedlecký/CC BY-SA [https://creativecommons.org/licenses/by-sa/4.0])
Kubera murió el 20 de enero de un ataque al corazón, a la edad de 72 años, sólo tres días después de que él y su esposa regresaran a casa de un “tenso” banquete en la Embajada de China, en la República Checa, con motivo del Año Nuevo Lunar. No se sabía que padeciera una enfermedad grave en el momento de su muerte.

Más de tres meses después de su muerte, la viuda de Kubera, Věra Kuberová, y su hija, Vendula Vinšová, dijeron a los medios de comunicación checos que creía que las amenazas que Kubera recibió del PCCh para disuadirlo de visitar Taiwán habían contribuido a su muerte.

Su esposa dijo en una entrevista del 26 de abril con la televisión checa que habían descubierto dos cartas en la maleta de Kubera, una de la embajada china y otra de la oficina del presidente checo.

Una carta de la embajada china dirigida a la oficina del presidente checo era del 10 de enero. La misiva advertía que si Kubera seguía adelante con sus planes de visitar la isla autónoma de Taiwán, las empresas checas con operaciones en China “lo pagarían”.

“La leí y tuve miedo”, dijo su viuda. “Me pareció bastante amenazadora”.

La carta tenía un sello de recepción de la oficina presidencial y fue entregada a Kubera por Zeman, durante el almuerzo del 14 de enero, lo que llevó a los parlamentarios a exigir una explicación.

La carta amenazaba con que las empresas checas que operan en China continental, como la subsidiaria de Volkswagen Skoda Auto y el prestamista Home Credit Group, sufrirían si Kubera visitaba Taiwán.

Kubera dijo el año pasado al anunciar su visita a Taiwán, que el acto no era contra China sino proempresarial. A su vez, señaló que Taiwán —también conocida como la República de China— es el tercer mayor socio comercial más importante en Asia para la República Checa.

Zeman y el primer ministro checo, Andrej Babis, habían expresado anteriormente su preocupación de que los planes de Kubera de visitar Taiwán pudieran llevar a China a tomar represalias contra la comunidad empresarial checa.

Isabel van Brugen contribuyó a este informe.


Apoye nuestro periodismo independiente donando un “café” para el equipo.


A continuación

EEUU: PCCh usa red de cuentas falsas en Twitter para desinformar sobre la pandemia

TE RECOMENDAMOS