La voz indígena se levanta contra la extracción de petróleo en el Amazonas

13 de Febrero de 2016 Actualizado: 13 de Febrero de 2016

Manari Ushigua, líder de la pequeña comunidad indígena Sápara -situada en plena selva amazónica ecuatoriana, denunció ante un grupo de periodistas el pasado 25 de enero, un contrato millonario concedido por Ecuador, que permite a una empresa china extraer petróleo en zonas vírgenes de la selva amazónica, que forman parte de las tierras ancestrales de los sáparos, informó el sitio Fusion, el 2 de febrero de 2016.

El gobierno ecuatoriano firmó, ese mismo día, una de las primeras concesiones en una zona intacta de la selva tropical del Amazonas que permitirá la explotación del “oro negro” por cuatro años al consorcio chino Andes Petroleum.

Manari Ushigua dijo que estos pozos de petróleo no solo podrían contaminar el medio ambiente sino que probablemente conducirían a instalar oleoductos y construir carreteras. Asimismo, el líder indígena señaló que esta intromisión de la civilización occidental, desarraiga a los jóvenes Sápara de sus tradiciones, obligándolos a emigrar a las ciudades o a trabajar por dinero para comprar alimentos. El líder indígena expresó temer que su comunidad siga el camino de otros pueblos originarios que ya fueron absorbidos por la cultura occidental.

“No queremos la extracción de petróleo en nuestras tierras. Nuestra cultura está en riesgo de desaparecer y nuestra forma de relacionarse con la selva tropical también”, expresó Ushigua.

La necesidad tiene cara de hereje

Durante varias décadas, el petróleo ha sido la principal exportación del Ecuador. Este país ha tratado de aumentar su producción, invitando a empresas extranjeras para que perforaran en el suroriente del país. En los últimos siete años el país andino recibió USD 18 mil millones en préstamos por parte de China a cambio del compromiso de sostener la producción petrolera y de exportarla a ese país, afirmó Fusion.

Ahora con los precios del oro negro por el piso, las finanzas del país sudamericano se están complicando cada vez más. Esta situación, a la que se le suman los altos costos sociales y ambientales de explotación en la selva amazónica –un área del tamaño de Bélgica con una gran biodiversidad- genera un gran dolor de cabeza para los funcionarios ecuatorianos.

Rafael Poveda, Ministro Coordinador de Sectores Estratégicos de Ecuador, promete que los proyectos de petróleo en tierra Sápara serán “buenos” para los indígenas porque los ingresos serán utilizados para financiar escuelas locales, carreteras y hospitales. La perforación no amenaza a las culturas indígenas, siempre y cuando las compañías petroleras estén obligadas a cumplir con las normas ambientales estrictas, insiste  el gobierno, según el medio Univisión, el 5 de febrero de 2016.

Sin embargo, algunos analistas dudan que funcione esta estrategia. “Hay que buscar alternativas no petroleras para la recuperación”, comenta Carlos Larrea, economista de la Universidad Andina Simón Bolívar, citado por Univisión. “Seguir pensando que si tenemos más perforación habrá más desarrollo es ilusorio”, agrega.

Una determinación inquebrantable

Ushigua adelantó en la denuncia que su tribu ya está considerando llevar este caso ante la Corte Interamericana de Derechos Humanos, un tribunal internacional que podría pedir a Ecuador detener la perforación en tierras de los sáparos.

Carlos Mazabanda, un geógrafo que trabaja con los Sápara, aclaró a Univisión que el caso de la tribu se basa en una sentencia judicial reciente que obliga al gobierno de Ecuador a llevar a cabo consultas con los pueblos indígenas antes de adjudicar los contratos de petróleo en su territorio.

Líderes Sápara comenzaron a viajar por todo el mundo para construir alianzas con grupos ecologistas y organizaciones de los pueblos indígenas. Recientemente, la tribu también creó una reserva natural dentro de sus tierras que podría reforzar su caso contra la extracción de petróleo, explica este medio.

Ushigua destacó la importancia espiritual que representa para ellos el ambiente que los rodea. Contó que durante el sueño su espíritu abandona su cuerpo y viaja por el bosque en busca de respuestas a sus problemas. “Nuestro espíritu necesita de un medio ambiente saludable”, señaló. “En un ambiente contaminado no hay respuestas”, agregó aclarando que “en la selva se puede encontrar la paz interior y la respuesta a muchas cosas”. “Vamos a luchar en contra de la explotación del petróleo hasta el último aliento”, concluyó.

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